En una escuela preparatoria, Texas…
Un serio joven de pelo rubio, que viste ropas elegantes de color negro y con lentes para el sol, camina muy confiado por los pasillos de la escuela repleta de jóvenes despreocupados. Muy pocos se percatan de su presencia y comienza a hablar a sus espaldas, más al tipo elegante no le importa, vino a este lugar para cumplir con una sola misión.
Irrumpiendo en la cafetería, hasta el final de las mesas de almuerzo, avanza lentamente hacia un muchacho de pelo oscuro que platica entre carcajadas con su grupo.
Mucho que también almorzaban, reciben la total atención en el joven que se acercaba a una de las leyendas de aquella institución; sentándose sin permiso frente al chico de pelo oscuro… este lo recibe con una mirada superior y de desprecio.
“Disculpe, ¿usted es Zack Mosh?”, pregunto el tipo elegante de forma respetuosa.
“¿De quién es el gusto… de molestarme en pleno almuerzo?”, preguntó en respuesta aquel chico que subió sus pies sobre la mesa, pero sin dejar de ver de forma amenazante a quién le había molestado.
“Mucho gusto en conocerle, Señor Mosh… mi nombre es Taro Matsuda, yo…”
“¡¡Nos importa una mierda tu nombre, ¿Qué es lo que quieres de nosotros?!!”, interrumpió una chica al lado de Zack, éste calmándola con una palmada en su espalda, se sentó correctamente y le miró con interés al rubio mientras entrecruzaba su dedos.
“Disculpa… es algo grosera, dos capítulos más de mi libro de entrenamiento de mascotas y podré convertirla en una tierna y fina poddle”, decía Zack muy alegre a pesar de ser amenazada de forma fea por su compañera, “Pero en algo tiene razón… ¿qué es lo que buscas de Zack?”
“Como decía… mi nombre es Taro, vengo como representante del director y productor de programas de TV, Fan Cifs… mi jefe está interesado en tenerlo a usted en un programa de la cadena de TVvisa…”, explicaba de forma orgullosa el representante que chasqueo sus dedos, y varios uniformados como él, se acercaron para rodear aquella mesa en la que se encontraba y dándole a Taro, unos papeles que entrego a Zack sin pensarlo.
“¿Y que gano con todo esto?... ¿conoces el dicho, ``con dinero o poder baila un Mosh´´?...”
“No me he tenido el placer de escucharla antes, señor Mosh”, respondía el representante mirado fijamente a Zack sin sus lentes. “Mi jefe quiere tenerlo a usted en un Reality Show con otras 16 personas, para competir y ganar un jugoso premio…”
“¿De cuánto hablamos?”, pregunto Zack sin disimular su interés.
Después, en otra ciudad…
“¡¡Maldito pervertido!! ¡¡Alejate, alejate!!”
Toc toc toc…
Tocando en un departamento de un gran edificio, el mismo representante ganaba nervios por los fuertes gritos que se podían escuchar dentro. Claramente eran los de una joven chica y de un chico que parecía estar harto de lo que ocurría.
Abriéndose lentamente la puerta de la entrada, se asomó un muchacho rubio que sonreía igual de nervioso que el representante a la vez que preguntaba que se le ofrecía.
“Disculpe… tengo entendido que aquí vive, Emilia Llanos… ¿se encuentra en la casa?”
“No sé como dio con ella en este hogar, pero le agradecería que no revelara esa información, ¿vale?... en unos momentos le hablo”, dijo aquel joven aun conservando esa sonrisa.
Tras una pequeña plática entre los jóvenes dentro de la casa, por la puerta se asomó el bello rostro de una chica de tez blanca y ojos color miel, observando detenidamente al representante que se abstenía a saludarla con la mano… esa chica tomó confianza y saco también su cuerpo fuera del departamento.
“Disculpe… ¿para qué me quería?”, pregunto ella directo al grano sin conservar la cortesía.
“Buenas tardes, Señorita Llanos, mi nombre es Taro Matsuda y actualmente soy el representante del director y productor de programas de TV, Fan Cifs de la cadena TVvisa… escuche que no tenía empleo y es por eso que vengo a ofrecerle trabajo…”
“¡¡Qué bien!! por fin se han dado cuenta de lo que valgo, y de la verdadera belleza que reside en esta ciudad… mal por Alex, ya que una potencial estrella de televisión se le escapó de las manos jeje”, pensaba muy feliz Emi, que en la realidad, se movía de un lado a otro haciendo asustar al joven que le hablaba una y otra vez.
“Si usted acepta, trabajará en un nuevo reality show que mi jefe está preparando…”
Las palabras del representante fueron lo suficientemente fuerte como para romper las ilusiones de Emi de sobresalir. Cambiando su felicidad por molestia, cruzó los brazos y cerró los ojos mientras murmuraba.
“¿Un reality show?... en esos programas solo consigues exhibir tus errores y estupideces…”
“¡¡Un trabajo perfecto para ti!!”
A una velocidad tremenda, Emi corrió dentro de la casa para comenzar a corretear al muchacho que se había burlado de ella, corriendo hasta un cuarto donde se encerró. Aun afuera, el representante se reía nerviosamente al escuchar los gritos feroces de Emi y la gran carcajada que soltó su compañero.
En otro mundo, en la gran academia de Midgar…
“Ni me pregunten como lo conseguí… solo lo hice”, respondía una duda nuestro agotado representante.
Atravesando varios pasillos, llenos de personas muy muy resaltantes de las que había visto antes, algunos con sus mascotas o portando alguna gran arma, Taro avanzó con cautela de que no le fueran a hacer daño… o robarle el dinero.
En un dormitorio hasta los finales de la academia, Taro toco con cuidado la puerta que tenía un gravado con el nombre “Ahren”.
“¿Cómo se le ocurrió llamar a alguien así nuestro jefe? Y para colmo… yo tengo que venir a reclutarlo…”
“Pase”
Escuchando sin dudar la grosa voz del dueño del cuarto, Taro abrió la puerta lentamente. Observo la figura de un hombre alto, fornido, de piel algo bronceada y de cabellos finos blancos que terminaban en una coleta; se encontraba sentado en una cama igual de grande que él, mientras le veía de forma seria y absorto en algo.
“Disculpe, ¿usted es Ahren Wolf?”, pregunto temeroso el representante, asintiendo con la cabeza lentamente, hizo que este perdiera la calma y hablara con miedo, “E-esto, mi mi nombre es Ta-taro Matsuda… ve-vengo como representante del director y productor de series de TV, Fan Cifs de TVvisa jeje… y me preguntaba si usted gu-gustaría en participar en uno nuevo…”
“No me interesa…”, respondió el tipo de forma seca y cortante.
“Pe-pero… ¿no le interesa ganar un jugoso premio grande?”
“Dije que no… y te aconsejo que salgas de una vez si no quieres que algo malo pase…”
Por vez primera… a nuestro representante se le escapo un fuerte candidato para el reality… es verdad, para el sí… pero para el director, que habló con el encargado de Ahren y lo convenció con una cierta cantidad de dinero, le fue tarea fácil hacerle aceptar asistir al programa.
Y así, pasando el tiempo necesario… cada uno de los 17 invitados al programa recibieron sus cartas con el aviso, de presentarse a trabajar el próximo día en la noche para iniciar oficialmente el programa, SIN EXCUSAS.
Sin importar la ciudad…
“Mucha suerte Emi… pero procúrate de no arruinar el programa, ¿vale?”
“Vale… ¡¡¿Pero que madr….?!!”
Sin importar en donde estudiaron…
“Cuídate, hermano… te veré todos los días por la radio, siempre que vea a mi abuela roncar, me acordaré de sintonizarme…”
“¿Pero qué puto animo aleatorio fue ese? Si no vas a decir algo bueno o por lo menos cuerdo, puedes ir comenzando a largarte a la ver…”
“Calma, calma… gracias Junior, espero me puedas ver todos los días…. Y Anna, pórtate bien mientras no estoy, ¿vale?... ¡¡y recuerden este día cabrones… el día en que un Mosh entro a un reality a poner las cosas de cabeza!!”
Sin importar si son de un planeta o dimensión diferente…
“Ten cuidado, ¿vale, Ahren?”
“Me voy… hermano”
“¡¡Hermano, ¿Qué clase de despedida fue esa?!! ¿Y porque ignoraste a Dalia?”
Todos llegaran a participar en un mismo reto, donde solo el más apto, inteligente o tenaz… obtendrá la victoria, y el tan susodicho, jugoso premio que consta de tres regalos... cambiar lo que gusten de su historia, 1 millón de dolares y un premio sorpresa...
Esto es, BattleFics in the Reality...
Faltaron Yamada-chan, Takagi y Kaoru xDDD!
ResponderEliminarPero como le hiciste pa que te diera permiso Ahren???