“Muy bien… ¡¿de quién fue la pXta idea de no darnos las llaves de la casa?!... ¿Nadie tiene algo para decir?... ¡¡Pues muy bien, nos quedaremos a dormir afuera!!”
Es un ambiente… extraño… fuera de la gran mansión de BattleFics in the Reality.
En el inmenso exterior, en los jardines, están reunidos los 17 concursantes esperando a que una persona les ayude con su problema de no poder entrar a la casa por no traer las llaves para abrir la puerta principal.
Sin que se hayan dado cuenta, es aquí cuando se comienzan a dar las primeras muestras de personalidad de los concursantes, más la de Zack, quién es la persona tal vez más cabreada por esto.
Por suerte, la mansión de BFitR se encuentra muy lejos de la ciudad, y si algo malo fuera a dar aquí, sería detenido por la gran muralla blanca que rodea a la nueva casa.
“Demonios… en serio, ¿por qué no se nos ocurrió pedir las llaves?... aunque bueno, no creo que sea problema tumbar la puerta para algunos de los concursantes de por aquí”, comentó Sumiya, que se encontraba sentada en las escaleras de la puerta, mientras señalaba a varios de los concursantes con posibilidad de hacer caer la puerta doble de madera.
“Pues en realidad… con aquel de pelo blanco nos sería suficiente”, dio respuesta Shidou que estaba junto a ella, señalando al hombre fornido que estaba acostado en el césped mirando la gran luna encima de ellos.
“Hola Mónica, pensaba que tal vez te podría hacer compañía, no conozco a muchas personas de por aquí y quería decirte si…”
“Por favor, quiero estar sola…”, respondió la chica de cabello oscuro que estaba sentada en el jardín.
Captando lo que quería decir, Nahomi le dio una sonrisita nerviosa para después alejarse de ella. Luego de su intento fallido de relación, decidió mejor acercarse a Zack para platicar un rato… tal vez debió de haber hecho eso primero y ahorrarse molestias.
“Demonios… no conozco a nadie de por aquí…”, se dijo a si misma Emi que se reposaba en una de las paredes de la casa.
Siendo acechada por una señora en especial, borró aquellas palabras de su mente y mejor se concentró a ver a sus alrededores, ignorando la mirada que expresaba la forma más pura de venganza contra ella.
“Disculpe señorita… viéndola mejor de cerca, puedo decir sin duda que se me parece a alguien en especial…”, comento el joven adulto con ropas de detective, acercándose con cuidado, a la hermosa mujer sentada en el césped contemplando el cielo.
En sus fríos ojos color como la misma noche, podía observar nuestro detective Smith un gran sentimiento de soledad y nostalgia. Eso le preocupaba, y fue el motivo porque él quiso hacerle compañía, al ver que nadie más (ni las de su mismo sexo) lo hacían.
“Es una hermosa noche… tan sombría, fría… así es como en realidad me gustan, que den la sensación de que muchas cosas puedan pasar… buenas, malas…”
“Que comentario interesante viniendo de un humano…”, respondió por fin la mujer, observándole a los ojos. “También me gustan este tipo de noche… pero no por eso voy a salir con alguien como tú… ya tengo a una persona en especial…”
“Jajajaja perdona, perdona… creo que si me acerque con ese motivo verdad”, se auto burlaba Smith, dando más confianza de que se abriera aquella mujer. “Perdona… solo quería hacer compañía, en serio… yo también tengo a una persona en especial que me espera en ese mundo…”
“Que bien… entonces parece que nos llevaremos bien… pero ten cuidado, que algunas veces puedo actuar como una pilla je”, comentaba Leviathan esbozando una leve sonrisa y estirando su mano a Smith.
“No te preocupes… yo también”, Devolvió la sonrisa Smith y estrujo la delicada y tenue mano de ella.
“Mmm… me siento perdida…”, dijo la más joven de las concursantes que se encontraba caminando en el pasto de un lado a otro, desesperada. “Solo vengo por el premio… eso es todo, ¿no?… mejor me pongo a dibujar para des estresarme.
“Interesante… yo solía dibujar igual en aquellos tiempos”
Cayendo de sorpresa, el muchacho de la capa roja, Wed el justiciero; saludo con felicidad a la chica que le vio con susto por “atacarla” de repente, acto seguido, la caballerosidad del joven se presento y calmo un poco la situación.
“¿Qué quiere mi?”, pregunto de forma cortante y más fría que esa noche, Kasane.
“Bueno, he pensado en hacerte compañía… sé que no lo querrás, pero ten en mente esto… mientras más amigos tengas, más refuerzos tendrás en tu ayuda… yo tampoco conozco a las personas de aquí, y como veo que tú tampoco, eso nos podría convertir en grandes aliados”
“Buen plan… Kasane es mi nombre”, dijo la chica de forma seria, pero convencida, observando fijamente al calmado Wed.
“¡Holas!, parece que somos del mismo bando”
“¿eh?, Hola… no sabía que metieran uno que comparta mis gustos jeje”
Más alejados de las otras personas, Hyosuke llega con ánimos de fraternizar con el señor taxista (pendiente su nombre XD) que veía sospechosamente a los jóvenes del grupo.
La afirmación que había dado Hyosuke fue tomada a mal por el señor que le sonreía y le pedía que se sentara a su lado… y para no ser descortés, así lo hizo.
“Para que quede claro… a bando, me refiero a ``extraños rechazados´´...”, explicaba Hyosuke en su lado tsundere.
“No te preocupes… era solo juego… no me interesan mucho que digamos, los zombies… ya están demasiado trillados jeje”
Tal vez, la situación más incómoda fue para Francisco Pérez… ¿por qué?... bueno, no es por su culpa.
“Disculpen jeje… ¿os gustan los videojuegos?”, pregunto Francisco a sus dos compañeros de lado que no se preocupaban en mirarlo para contestarle.
“Algunos… Rock Hero”, respondió el peli verde.
“Ninguno… ninguno…”, respondía con un eco extraño el segundo tipo de la gabardina.
“Ok… ¿entonces que les gusta?”, preguntó de nuevo, ahora nervioso.
Ambos interesados por esa pregunta, a diferencia de las otras, ambas personas veían fijamente a Francisco que estaba sentado en medio de ellos.
“La venganza”, sentenciaron sus últimas palabras, Yamada y Hollow.
“¡¡Perdonen todos!!, aquí traigo las llaves de la casa…”
Gritando para llamar la atención, Taro Matsuda bajaba en helicóptero hacia ellos. Todos esperando su aterrizaje, se reunieron alrededor y darle una bienvenida a su anfitrión.
Como si fuera en coro, al momento en que Taro bajo del helicóptero, los chiflidos de la gente e insultos que gritaban al pobre joven que tenía miedo de acercarse a ellos, lo decían parecido a un coro… solo que mal sincronizado y sin un tono específico de voz.
“¡¡Perdonen en serio!!, pero bueno… se los recompensaré en la mañana, ¿vale?”, se disculpaba enseguida él, sin dar más retrasos a abrir la puerta de la casa.
Tras las grandes puertas, les esperaba una enorme y cómoda sala de colores brillantes. Muebles como sillones, mesitas de estar, bancos; así como algunos electrodomésticos y unas escaleras que daban al segundo piso.
En la primera planta la conformaban la sala, un semi-baño, una sala desconocida, la bella cocina y un comedor. Dándose cuenta mejor, por la sala podrías salir a una especie de patio donde había mucho césped y una gran piscina llena.
Muchos veían maravillados las cosas que contenía el hogar mientras que otros sin prisa subieron al segundo piso.
En este, se separaba el espacio en seis cuartos y dos baños completos. Dentro de los cuartos… perfectamente acomodados se encontraban una litera y una cama individual, y un closet en donde guardar sus pertenencias. Checando, en solo una habitación habían dos literas.
“¡¡Muy bien, les voy a explicar cómo va a estar la cosa de ahora en adelante, así que por favor vengan a la sala!!”, gritó serio Taro, captando la atención de las 17 personas, nuevas dueñas de la casa. “Muy bien, les dictaré las reglas a continuación, estas son tanto para la seguridad de ustedes, la casa y así como las del programa, ¿ok?... presten mucha atención”
1.- Primer regla, por favor no hagan lo que todas personas y al dictarles una regla, hacen todo lo contrario.
2.- Los 6 cuartos serán repartidos entre las 17 personas: en cinco cuartos habitarán tres personas y en la sexta será de dos personas.
3.- Aseo, tanto general como personal, obligatorio. Los turnos de aseo serán decididos por los mismos concursantes frente a un moderador.
4.- Quejas o sugerencias, favor de mencionarlas en la habitación desconocida para ustedes. En realidad son dos cuartos dentro de esa puerta: el cuarto de la izquierda es de pequeño tamaño conocido como “El cuarto del troll” y el de la derecha es la habitación de la sentencia. La habitación de la sentencia es de uso solo para el final de un desafío y decidir a cual concursante eliminar, mientras que “El cuarto del troll” actúa como un confesionario, donde podrán contar lo que sienten, mentarle la madre a alguien o contar sobre su vida aquí (El uso del confesionario es obligatorio para todos, al menos una vez cada día se debe de entrar y contar solo la verdad).
5.- En cada mañana, los concursantes se levantaran como deseen y almorzar, comer o cenar lo que gusten. Pero hay cláusulas que se mencionaran después.
6.- Cada día a partir de mañana, comenzaran los desafíos para los concursantes; estos serán variados, desde pruebas físicas hasta mentales o sobrenaturales O.o
Ahora las clausulas:
a) Los desafíos tiene horas específicas que se dirán un día antes donde y qué hora se les necesita.
b) Los desafíos no pueden ser cambiados, a menos de causas colosales como la cuarta guerra del mundo mundial. Será cuestión del concursante el prepararse previamente al desafío, por lo que si en dado caso, una persona que duerme lo que gusta y se olvida del desafío y llega tarde, se le es automáticamente descalificado con grandes riegos de ser expulsado. Esto también se aplica a las personas que falten.
c) Solo hay una excepción a la cláusula anterior, se explicará después de realizar el primer desafío de acomodo.
d) Se valen alianzas, pero siempre y cuando aceptando las consecuencias que esto llegue a contraer.
7.- Favor de respetar las decisiones de los jueces, y en todo caso también, del público.
“¡Muy bien!... esas son todas las reglas que se me ocurren ahorita jeje prepárense muy bien para mañana, que a las 2 de la tarde, comienza el primer desafío…”
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