DÍA 289
“¿En serio tenemos que ir?, pensé que era una broma la primera vez que lo mencionaste…”
“No, era verdad… ya sé que te dije que no volveríamos con lo pasado el otro año… pero por malo que sea, pero tenemos que ir…”
“¿Cómo que por ``malo´´, cariño?, si vamos a la casa de mi madre…”
“Por eso… siempre me ven como el tipo que se robo a su hija la especial…”
“Vamos, Vamos… solo será un rato…”
“Un enorme rato para mí…”
“Taiyou, ¿Es que no quieres ver a tus primos?”
“Eh…”
“Mejor ni respondas hijo…”
“No, era verdad… ya sé que te dije que no volveríamos con lo pasado el otro año… pero por malo que sea, pero tenemos que ir…”
“¿Cómo que por ``malo´´, cariño?, si vamos a la casa de mi madre…”
“Por eso… siempre me ven como el tipo que se robo a su hija la especial…”
“Vamos, Vamos… solo será un rato…”
“Un enorme rato para mí…”
“Taiyou, ¿Es que no quieres ver a tus primos?”
“Eh…”
“Mejor ni respondas hijo…”
Como una costumbre familiar que hacíamos cada año en vacaciones de verano, mi familia se preparaba para salir de casa por un buen largo rato… para ser más específico, una visita que duraría alrededor de tres días (sin contar el viaje de ida y regreso).
¿A qué lugar nos dirigiríamos por tres días (sin contar el viaje de ida y regreso) y por qué “tantas” ganas de ir por mi parte y la de mi padre?
Bueno, íbamos a la tan famosa fiesta familiar de los Hashiyama, una celebrada por todas aquellas personas con relación a este apellido. Hashiyama es el apellido de soltera de mi madre, y como nosotros pertenecemos a su familia, nos es obligatorio participar en esta.
¿A qué lugar nos dirigiríamos por tres días (sin contar el viaje de ida y regreso) y por qué “tantas” ganas de ir por mi parte y la de mi padre?
Bueno, íbamos a la tan famosa fiesta familiar de los Hashiyama, una celebrada por todas aquellas personas con relación a este apellido. Hashiyama es el apellido de soltera de mi madre, y como nosotros pertenecemos a su familia, nos es obligatorio participar en esta.
En la mañana de ese día, fue mi madre quién nos despertó temprano para preparar nuestra salida. Con una sonrisa con intención de contagiarnos su felicidad, buscaba las cosas necesarias para el viaje de ida y regreso a la casa de mi abuelo. Mientras que mi padre, comenzaba a encender el automóvil y a darle una limpiada rápida.
¿Por qué hago tanto énfasis a los días de ida y regreso?... redondeando el viaje serían cinco días fuera de casa, cinco días fuera con aburrimiento y molestias aseguradas.
Comprendo a mi padre, que persona en el planeta tolera a sus suegros, más cuando con el mínimo error que hagas, te lo echan en cara… y estando la familia reunida ahí, ese lugar le era el infierno a mi señor.
Comprendo a mi padre, que persona en el planeta tolera a sus suegros, más cuando con el mínimo error que hagas, te lo echan en cara… y estando la familia reunida ahí, ese lugar le era el infierno a mi señor.
“¿Ya están listos?”, decía mi padre a nosotros con una sonrisa muy falsa, una que de la misma forma se la regrese.
Y así, como años anteriores, el largo camino a la casa Hashiyama comenzó. Mi madre y Ryou eran las únicas portadoras de una sonrisa al mismo tiempo que cantaban canciones de viajes de excursión, mi padre y yo en cambio, nos preparábamos mentalmente para saludar a nuestra familia sin mostrar un rostro de ira o aburrición.
Y así, como años anteriores, el largo camino a la casa Hashiyama comenzó. Mi madre y Ryou eran las únicas portadoras de una sonrisa al mismo tiempo que cantaban canciones de viajes de excursión, mi padre y yo en cambio, nos preparábamos mentalmente para saludar a nuestra familia sin mostrar un rostro de ira o aburrición.
Por todo el trayecto hasta la casa de mi abuelo que se ubicaba… bueno, técnicamente en la nada… en un gran bosque cerca de las grandes sierras, me la pasé leyendo un buen libro que ya me había leído unas cuantas veces antes.
A casi un octavo del camino realizado, la llamada a la naturaleza de mi hermana Ryou nos hizo detenernos por un muy buen rato en una tienda de autoservicio. Ahí mismo, nos propusimos a almorzar algo en ese mismo lugar. Pasados cuarenta minutos más, nos fuimos del lugar para retomar nuestro viaje.
Esas paradas que hacíamos en el camino nos eran de gran ayuda, ya que realmente sin ellas, tardaríamos como 18 o 19 horas en llegar a la tierra prometida, pero mi padre no quería llegar tan temprano a la casa de brujas.
Contando, a lo largo del camino hicimos seis paradas, tres de ellas para comer, una de ellas para ir al baño y las otras dos por el tráfico de la tarde y el nocturno, cada una de ellas aportando tiempo extra para el afortunado de mi padre.
A casi un octavo del camino realizado, la llamada a la naturaleza de mi hermana Ryou nos hizo detenernos por un muy buen rato en una tienda de autoservicio. Ahí mismo, nos propusimos a almorzar algo en ese mismo lugar. Pasados cuarenta minutos más, nos fuimos del lugar para retomar nuestro viaje.
Esas paradas que hacíamos en el camino nos eran de gran ayuda, ya que realmente sin ellas, tardaríamos como 18 o 19 horas en llegar a la tierra prometida, pero mi padre no quería llegar tan temprano a la casa de brujas.
Contando, a lo largo del camino hicimos seis paradas, tres de ellas para comer, una de ellas para ir al baño y las otras dos por el tráfico de la tarde y el nocturno, cada una de ellas aportando tiempo extra para el afortunado de mi padre.
Pasando una gran noche incomoda, en la que tenía que vigilar que mi padre no se durmiera mientras conducía, y mi madre y Ryou dormían tranquilas; apareció en el horizonte el gran amanecer que cegándome por un momento, no me dejo ver con claridad en donde estábamos. Me frote los ojos y recupere la vista, observe como mi padre movía la boca a la vez que observaba serio los grandes árboles y pinos del lugar… y cruzándosenos una intersección de tres caminos… soltamos un gran suspiro al tomar la de la izquierda con un letrero que decía “Casa Hashiyama”.
Mi madre y Ryou se despertaron un momento después, ellas nos señalaban muy felices a lo lejos, la gran casa del abuelo.
La expresión de mi padre se tornó a una de miedo, al observar a cierta persona esperándonos en el portón de la gran casa que estaba frente a nosotros.
Una señora ya algo acabada de pelo canoso nos esperaba con una gran sonrisa que quedaba muy bien con el contorno del lugar. Una gran casa, casi mansión de dos pisos, al parecer hecha de madera con algunos acabados de ángeles en ella… recuerdo que de niño, le tenía mucho a esta casa porque mi padre decía que era de brujas, pero le perdí ese miedo cuando una persona me dijo que se parecía más a la casa de los locos Adams. Desde ese día, Ryou no recibió regalo en su cumpleaños… una razón más por la que mi padre y yo, odiábamos a esa familia.
Una señora ya algo acabada de pelo canoso nos esperaba con una gran sonrisa que quedaba muy bien con el contorno del lugar. Una gran casa, casi mansión de dos pisos, al parecer hecha de madera con algunos acabados de ángeles en ella… recuerdo que de niño, le tenía mucho a esta casa porque mi padre decía que era de brujas, pero le perdí ese miedo cuando una persona me dijo que se parecía más a la casa de los locos Adams. Desde ese día, Ryou no recibió regalo en su cumpleaños… una razón más por la que mi padre y yo, odiábamos a esa familia.
Estacionamos el auto al lado de varios de nuestros parientes, fuera de la casa. Bajamos de este y “saludamos a nuestra primer pariente del día, nuestra tía por así decirlo.
“Qué bueno que hayas venido hija, has cambiado mucho”, decía esa señora a mi madre dándole un fuerte abrazo e ignorando nuestra existencia.
“Pasen, pasen… algunos de tus hermanos y sobrinos ya han llegado… esto seguro que tienen ganas de verte…”
“Pasen, pasen… algunos de tus hermanos y sobrinos ya han llegado… esto seguro que tienen ganas de verte…”
Con una invitación hacia mi madre, las dos se fueron juntas dentro de la casa en lo que empezaban a platicar. Mi padre asegurando el automóvil, maldijo de momento, y después acompaño a Ryou hacia la casa siguiendo a mi madre.
Me quede fuera, decidía entre entrar a la casa y observar las caras de disgusto de mis tíos y primos… o quedarme en el auto por lo que quedaba del día.
Quedarme en el auto ganaba fácilmente, pero mi padre llego después y me pidió que lo ayudara a combatir a sus tan buenos cuñados.
Entré a la gran casa, se veía por dentro con grandes alfombras de color tinto y con cuadros abstractos en las paredes. Al cuarto de la izquierda, observé como las miradas de algunos de mis tíos y primos nos acechaban en silencio. Mi padre evitándolos, mejor se dirigió al vacio cuarto de la derecha.
Me quede fuera, decidía entre entrar a la casa y observar las caras de disgusto de mis tíos y primos… o quedarme en el auto por lo que quedaba del día.
Quedarme en el auto ganaba fácilmente, pero mi padre llego después y me pidió que lo ayudara a combatir a sus tan buenos cuñados.
Entré a la gran casa, se veía por dentro con grandes alfombras de color tinto y con cuadros abstractos en las paredes. Al cuarto de la izquierda, observé como las miradas de algunos de mis tíos y primos nos acechaban en silencio. Mi padre evitándolos, mejor se dirigió al vacio cuarto de la derecha.
“Solo 72 horas o tal vez menos…”, murmuraba en voz baja mi padre.
“Hermano… ¿Qué hacemos para divertirnos?”, me preguntaba Ryou con su tierna mirada.
“Bueno, podemos ir a ``ese´´ lugar un poco más tarde cuando nadie nos vea… porque no, por dé mientras juegas con tus primos.”
Al darle una pequeña sonrisa, ella me vio enojada, y mejor decidió sentarse en una pequeña silla.
“No quiero jugar con ellos… me molestan y me dicen que mi peinado es raro…”
“Buen punto”, le dije concordando su razón. “Sabes que… ya me aburrí, vamos a jugar al lugar…”
“Hermano… ¿Qué hacemos para divertirnos?”, me preguntaba Ryou con su tierna mirada.
“Bueno, podemos ir a ``ese´´ lugar un poco más tarde cuando nadie nos vea… porque no, por dé mientras juegas con tus primos.”
Al darle una pequeña sonrisa, ella me vio enojada, y mejor decidió sentarse en una pequeña silla.
“No quiero jugar con ellos… me molestan y me dicen que mi peinado es raro…”
“Buen punto”, le dije concordando su razón. “Sabes que… ya me aburrí, vamos a jugar al lugar…”
Sonriendo con muchas fuerzas, Ryou y yo nos escabullimos de la casa y nos adentramos un poco hacia el bosque.
En años pasados, hubo una vez que Ryou se perdió por casi 12 horas… mis padres estaban muy preocupados pero no la encontraban para nada en la casa mientras discutían con mis tíos al mismo tiempo, nuestros tíos echándole la culpa a mi padre. En lo que ellos hacían eso, yo me apuré a buscar a fuera de la casa y sin querer, yo también me perdí en el bosque.
Camine y camine y terminé dando vueltas donde mismo, yo estaba a punto de llorar esa vez, pero fue gracias a que otra persona lloró que me levante de donde estaba y me dirigí a ver de quién provenía ese llanto.
Di con un lugar donde nunca había pasado, un pequeño terreno con juegos de escuela un poco maltratados y con unos grandes columpios que se movían solos por el viento. En uno de esos columpios, una pequeña niña lloraba, me acerque un poco a esa chica, y le di un fuerte abrazo para calmarla.
En años pasados, hubo una vez que Ryou se perdió por casi 12 horas… mis padres estaban muy preocupados pero no la encontraban para nada en la casa mientras discutían con mis tíos al mismo tiempo, nuestros tíos echándole la culpa a mi padre. En lo que ellos hacían eso, yo me apuré a buscar a fuera de la casa y sin querer, yo también me perdí en el bosque.
Camine y camine y terminé dando vueltas donde mismo, yo estaba a punto de llorar esa vez, pero fue gracias a que otra persona lloró que me levante de donde estaba y me dirigí a ver de quién provenía ese llanto.
Di con un lugar donde nunca había pasado, un pequeño terreno con juegos de escuela un poco maltratados y con unos grandes columpios que se movían solos por el viento. En uno de esos columpios, una pequeña niña lloraba, me acerque un poco a esa chica, y le di un fuerte abrazo para calmarla.
“Taiyou… ¿por qué no viniste a jugar conmigo?...”, me decía ella mientras me devolvía el abrazo.
“Perdona Ryou, es toda mi culpa… me rendí muy fácil en las escondidillas jeje…”
Desde ese día, siempre que nos aburríamos en la reunión familiar, nos íbamos de esa casa y llegábamos a jugar un muy buen rato a ese pequeño parque.
“Mira hermano… sigue igual que siempre”
“Sí… igual que siempre…”
No tardamos en llegar a ese lugar secreto para nosotros, el mismo paisaje lo rodeaba y los juegos seguían igual de maltratados y con un poco de oxido. Pero… esta vez habría algo diferente… algo de lo que me había olvidado completamente…
“Hermano… ¿quién es ella?...”, decía Ryou mientras observaba y se acercaba a una persona que estaba sentada en la cima de la resbaladilla.
Esa persona parecía observar algún punto hacia el cielo, y para nada, movía un solo músculo para voltear a ver quiénes eran las personas detrás de ella.
“Oye… ¿vas a seguir ocupando el tobogán?”, le pregunte a esa persona que tardó unos pocos segundos en contestar.
Volteando a verme con una expresión vacía, esa chica de pelo castaño corto no paró de mirarme fijamente. Esos ojos esmeralda con los que veía, parecían estar completamente vacíos y sin poseer un alma, ese cuerpo de casi proporciones bajas, delgada, vistiendo lo que parecía ropa oriental de color beige y mangas largas con una falda corta roja, que hacían resaltar perfectamente el color moreno de su piel.
“Hermano… ¿quién es ella?...”, decía Ryou mientras observaba y se acercaba a una persona que estaba sentada en la cima de la resbaladilla.
Esa persona parecía observar algún punto hacia el cielo, y para nada, movía un solo músculo para voltear a ver quiénes eran las personas detrás de ella.
“Oye… ¿vas a seguir ocupando el tobogán?”, le pregunte a esa persona que tardó unos pocos segundos en contestar.
Volteando a verme con una expresión vacía, esa chica de pelo castaño corto no paró de mirarme fijamente. Esos ojos esmeralda con los que veía, parecían estar completamente vacíos y sin poseer un alma, ese cuerpo de casi proporciones bajas, delgada, vistiendo lo que parecía ropa oriental de color beige y mangas largas con una falda corta roja, que hacían resaltar perfectamente el color moreno de su piel.
Sin decir una sola palabra, esa chica se bajó de un salto de la resbaladilla, dejándomela ver mejor y notar que debajo de la falda, lleva un short blanco incluso más larga que esta. Le dedicó una pequeña mirada a mi hermana que la miraba con temor para después comenzar a avanzar hacia fuera del lugar.
“Nunca antes la habíamos visto por aquí… ¿será nueva?”, me preguntaba mi hermana con una gran curiosidad mientras la veía marcharse.
No conteste su pregunta y mejor me dedique a sentarme en un columpio, Mi hermana de seguido, asemejó mi acción y me reto a ver quién llegaba más alto.
Físicamente jugaba y me divertía con mi hermana, pero mentalmente pensaba en aquella chica de hace poco.
Si la memoria no me fallaba, en mi vida pasada había pasado casi lo mismo. Una chica de pelo corto estaba en la cima de una resbaladilla, pero en vez de bajarse sin dar explicación, esa chica nos había molestado hasta corrernos del parque con la ayuda de nuestros primos.
Con lo sucedido en meses anteriores, había olvidado completamente ese suceso… pero esta vez fue totalmente diferente… ¿acaso esto tendrá que ver con mi trato?
“Algo por el estilo…”
“¡¡¡Waaa!!!, ¡¡fantasma!!”
“Nunca antes la habíamos visto por aquí… ¿será nueva?”, me preguntaba mi hermana con una gran curiosidad mientras la veía marcharse.
No conteste su pregunta y mejor me dedique a sentarme en un columpio, Mi hermana de seguido, asemejó mi acción y me reto a ver quién llegaba más alto.
Físicamente jugaba y me divertía con mi hermana, pero mentalmente pensaba en aquella chica de hace poco.
Si la memoria no me fallaba, en mi vida pasada había pasado casi lo mismo. Una chica de pelo corto estaba en la cima de una resbaladilla, pero en vez de bajarse sin dar explicación, esa chica nos había molestado hasta corrernos del parque con la ayuda de nuestros primos.
Con lo sucedido en meses anteriores, había olvidado completamente ese suceso… pero esta vez fue totalmente diferente… ¿acaso esto tendrá que ver con mi trato?
“Algo por el estilo…”
“¡¡¡Waaa!!!, ¡¡fantasma!!”
“No jod… a mí también me asustaste…”
Mi hermana cayéndose fuertemente del columpió al observar como una persona mágicamente apareció a un columpio a lado del mío, comenzó a gritar de miedo y a señalar a aquella persona.
“Jeje… hace tiempo que hacía asustar a la gente…”, decía aquél ser con una risa burlona.
“Hablando del diablo…”, dije en tono sarcástico.
“Hola Taiyou… te había buscado ayer en tu casa, pero como no te encontré decidí buscarte aquí…”
Esa mujer de cabellos azules era quién había aparecido, aquél ser que se decía llamar “La Muerte”. Era un gran alivio que Ryou ya la hubiese conocido, sino tendría que sacar una muy buena excusa de esto.
“Jeje… hace tiempo que hacía asustar a la gente…”, decía aquél ser con una risa burlona.
“Hablando del diablo…”, dije en tono sarcástico.
“Hola Taiyou… te había buscado ayer en tu casa, pero como no te encontré decidí buscarte aquí…”
Esa mujer de cabellos azules era quién había aparecido, aquél ser que se decía llamar “La Muerte”. Era un gran alivio que Ryou ya la hubiese conocido, sino tendría que sacar una muy buena excusa de esto.
“Woooww… no sabía que eras ilusionista jeje…”, decía mi hermana mientras se acercaba a esa mujer y la abrazaba como saludo.
“¿Te sigues portando bien?”, le preguntaba ella mientras acariciaba la cabeza de mi hermana.
Nunca me enteré de cuando habían formado una buena relación de amistad, pero lo más seguro es que ella le haya echado algún hechizo a mi pobre hermana.
“No sé cómo puedes fraternizar con una persona a la que ya te has llevado una vez…”, le dije directamente a esa mujer.
Ella soltando a mi hermana confundida, solo respondió: “Porque me cae bien, eso no tiene nada que ver con mi trabajo…”
Dejando a una hermana súper exhausta después de jugar con “Rubí” descansando en el regazo de ella en unas bancas de cemento del lugar. Quedamos nosotros dos solos en ese vacío, lugar… que mejor momento para preguntar las dudas que tengo.
“Así que… ¿las acciones de esa chica cambiaron con la de tu pasado?”
“Sí, fue todo lo contrario a lo de esa vez… ¿tiene que ver con nuestro trato ese cambio?”, le pregunte con mucha curiosidad a aquella mujer sonriente.
“¿Te sigues portando bien?”, le preguntaba ella mientras acariciaba la cabeza de mi hermana.
Nunca me enteré de cuando habían formado una buena relación de amistad, pero lo más seguro es que ella le haya echado algún hechizo a mi pobre hermana.
“No sé cómo puedes fraternizar con una persona a la que ya te has llevado una vez…”, le dije directamente a esa mujer.
Ella soltando a mi hermana confundida, solo respondió: “Porque me cae bien, eso no tiene nada que ver con mi trabajo…”
Dejando a una hermana súper exhausta después de jugar con “Rubí” descansando en el regazo de ella en unas bancas de cemento del lugar. Quedamos nosotros dos solos en ese vacío, lugar… que mejor momento para preguntar las dudas que tengo.
“Así que… ¿las acciones de esa chica cambiaron con la de tu pasado?”
“Sí, fue todo lo contrario a lo de esa vez… ¿tiene que ver con nuestro trato ese cambio?”, le pregunte con mucha curiosidad a aquella mujer sonriente.
“Tú dime…”, me respondió ella. “¿Qué cambios viste en ella?”
“Bueno, esa chica antes actuaba de forma superior… pero ahora actuó silenciosa y sin molestar… lo que más destacó de ella fue…” hice una pausa después de reflexionar un poco.
“¿Destaco de ella fue…?”, pregunto ella con una curiosidad falsa.
“… Esos ojos vacíos… parecían no mostrar alma alguna… claro, literalmente hablando… no no… no me digas qué…”
“Correcto”, dijo ella interrumpiéndome, “Esa chica… en ese mismo momento que la viste a los ojos… parecía estar cambiando de alma…”
“Bueno, esa chica antes actuaba de forma superior… pero ahora actuó silenciosa y sin molestar… lo que más destacó de ella fue…” hice una pausa después de reflexionar un poco.
“¿Destaco de ella fue…?”, pregunto ella con una curiosidad falsa.
“… Esos ojos vacíos… parecían no mostrar alma alguna… claro, literalmente hablando… no no… no me digas qué…”
“Correcto”, dijo ella interrumpiéndome, “Esa chica… en ese mismo momento que la viste a los ojos… parecía estar cambiando de alma…”
Mantuve la calma un momento, en lo que me pensaba bien la situación… después de pensarlo, había una alta posibilidad de que así lo fuera.
“Es mi culpa…”, solté en voz baja.
La mujer me sonrió un poco y me tomo del hombro.
“Vamos… no creo que su personalidad anterior sea mejor que esta jajajajaja…”, me soltó en broma en su muy visto estilo de burla.
“Pero aun así… le quite el derecho de ser quién ella quisiera ser…”, dije al mismo tiempo que colocaba mis manos en la nuca.
“Bueno… ¿Qué vas a hacer para compensarlo?”
Voltee a ver a esa mujer, pero ella ya había desaparecido del lugar, solo mi hermana estaba acostada donde ella lo estuvo.
“Ryou… tenemos que ir a comer…”
“Es mi culpa…”, solté en voz baja.
La mujer me sonrió un poco y me tomo del hombro.
“Vamos… no creo que su personalidad anterior sea mejor que esta jajajajaja…”, me soltó en broma en su muy visto estilo de burla.
“Pero aun así… le quite el derecho de ser quién ella quisiera ser…”, dije al mismo tiempo que colocaba mis manos en la nuca.
“Bueno… ¿Qué vas a hacer para compensarlo?”
Voltee a ver a esa mujer, pero ella ya había desaparecido del lugar, solo mi hermana estaba acostada donde ella lo estuvo.
“Ryou… tenemos que ir a comer…”
Despertando un poco a Ryou, me la lleve de caballito hacia la casa de nuevo. La aparición de esa mujer fue algo bueno por así decirlo… nos entretuvimos mucho con ella que cuatro horas pasaron rápidamente.
En todo caso… en el camino de regreso pensaba en esa chica… al fin y al cabo, no tuve mucho tiempo de recordarla… ya que queriendo o no, la vi cerca de la entrada de la casa.
En todo caso… en el camino de regreso pensaba en esa chica… al fin y al cabo, no tuve mucho tiempo de recordarla… ya que queriendo o no, la vi cerca de la entrada de la casa.
En mi pasado ella jugaba con mis primos, entonces eso significaba… que ella era familiar mía… una familiar que no conocía hasta esa vez.
“Hola…”, le dije a esa chica que estaba sentada afuera de la casa.
Ella volteando a verme un poco, me dedico una expresión de curiosidad y con sus pequeños labios soltó un bajo: “Hola”.
Ella volteando a verme un poco, me dedico una expresión de curiosidad y con sus pequeños labios soltó un bajo: “Hola”.
Al ver algo que me llamó la atención, me incliné a su nivel y la observé fijamente a sus ojos… esta vez ya reflejaban que un alma habitaba ese cuerpo. Ignorando mi mirada, desvió sus ojos hacia la derecha y se abrazó las piernas.
“Oye… yo soy Taiyou Kagami ¿Cómo te llamas?…”, le pregunte con una sonrisa a esa chica mientras estiraba mi mano.
Ella con desconfianza al ver acercar mi mano, se alejo a un metro de distancia mía, e ignoró de nuevo mi mirada.
“Oye… yo soy Taiyou Kagami ¿Cómo te llamas?…”, le pregunte con una sonrisa a esa chica mientras estiraba mi mano.
Ella con desconfianza al ver acercar mi mano, se alejo a un metro de distancia mía, e ignoró de nuevo mi mirada.
“Perdona en molestarte… nos vemos”
Dejándola tranquila afuera, entré a la casa y en el cuarto de la derecha, donde estaba mi padre platicando con su suegro, nuestro mismo abuelo.
A diferencia de mi tía y compañía, mi abuelo era muy buena gente, el siempre vio a mi padre como el salvador de mi madre de tan familia egoísta y le tomo gran cariño a este. El originalmente, es quién nos heredó el apellido Hashiyama…
Llegue con ellos y mi abuelo nos saludo con una gran sonrisa verdadera, me acerque a saludarlo y le deje encargada, a una todavía dormida, Ryou.
“Mira cómo has crecido, Taiyou… cada año te ves muy diferente”
“Jejeje gracias Abuelo”, le agradecía por los cumplidos a una de las personas de parte de mi familia que me caían bien.
Me pase una hora completa escuchando platicar a mi padre con mi abuelo en lo que la comida hecha por mi madre y mi abuela estaba hecha.
Durante esa hora, no era por estar aburrido, pero como ninguno de los dos hablaba mucho conmigo, me acosté en el suelo sin poder hacer algo.
“Oye Taiyou… ¿puedes llamarle a mi hija para que se prepare para comer?”, me dijo mi abuelo con sus poderes telepáticos un segundo antes de que mi madre gritara que la comida estaba lista.
“Pero mi madre está con ellos… ¿con ese grito ya debieron de haber escuchado, no?”,le conteste confuso.
“Cierto, cierto… es que él todavía no la conoce…”, decía mi padre con una gran sonrisa a mi abuelo.
Durante esa hora, no era por estar aburrido, pero como ninguno de los dos hablaba mucho conmigo, me acosté en el suelo sin poder hacer algo.
“Oye Taiyou… ¿puedes llamarle a mi hija para que se prepare para comer?”, me dijo mi abuelo con sus poderes telepáticos un segundo antes de que mi madre gritara que la comida estaba lista.
“Pero mi madre está con ellos… ¿con ese grito ya debieron de haber escuchado, no?”,le conteste confuso.
“Cierto, cierto… es que él todavía no la conoce…”, decía mi padre con una gran sonrisa a mi abuelo.
“Disculpa, puedo yo… ugh…”
Entrando a la habitación sin aviso, esa misma chica dio unos cuantos pasos hacia atrás al vernos… bueno, más bien, al verme… no podía dejar de mirar a la chica que me mantenía bajo su mirada sospechosa.
Él se sorprendió y me volteo a ver con una sonrisa aún más grande y me explico la situación:
“Mi hija es esta adorable y tímida chica de hermosos ojos esmeralda… ¿Por qué no saludas a tu tío o a tu primo”, decía mi abuelo que hacía presionar, no con intención, a aquella chica.
“Mi hija es esta adorable y tímida chica de hermosos ojos esmeralda… ¿Por qué no saludas a tu tío o a tu primo”, decía mi abuelo que hacía presionar, no con intención, a aquella chica.
“No te preocupes, ya me saludo y pidió de su parte que saludara a la familia, pero se me olvido… es mía la culpa”
Mi padre y abuelo cayeron en mi mentirilla blanca, mientras que la chica seguía donde mismo, observándome como el chapulín colorado… de forma fría y calculadora.
“¡¡Jajaja miren a esa chica, se le ven los shorts, jajaja!!”
“Ay sí, ¿Qué no tiene vergüenza?”
“Vamos, alguien que use traje de payaso no tiene vergüenza”
Detrás de ella, observe y escuche perfectamente a algunos de mis primos fastidiando a la chica que no se atrevía a responder, sino a ocultarse como pudiera de ellos.
Mi padre y abuelo los vieron de mala cara, haciendo retroceder a los traviesos mientras se burlaban aún.
Me llego un recuerdo… un mal recuerdo que involucraba a esos mocosos, cerré mi puño y me acerque a ella que miraba al suelo muy seria.
“No les tomes caso… ellos son siempre así, a mi me molestaron por una vez que me mojé… bueno, no hace falta decir más detalles”, le comente a la chica para que me tuviera más confianza. Funcionó un poco, ya que me observo un poco a los ojos y esbozó una sonrisa. “Sabes… ellos mienten con mucha regularidad… esos shorts tuyos son muy bonitos y…”
No pude terminar mi frase, ya que mi cabeza se movió con fuerza hacia mi derecha. Poco a poco, comenzaba a sentir en mi mejilla un dolor y por instinto lleve mi mano para tocarme.
Esa chica salió echa una furia de la habitación y de la casa, dejándome confundido y adolorido en merced de las risas que no se pudieron aguantar mi padre y abuelo, quienes tal vez supieran la razón de esto.
“Duele, duele… ¿Qué demonios hice mal?... bueno, tengo más de dos días para saberlo…”
Sin más que hacer, fui a la mesa junto con mis parientes a comer en el gran comedor más adentro de la casa, lo que habían preparado mi madre y mi tía. Cabe decir que esa chica no se presento a comer, sino hasta más tarde… donde mi abuelo y mi madre especialmente la acompañaron en su comida y cena.
“Muy bien, os aconsejo que se vayan a dormir… porque mañana despertaremos en la mañana para dar un recorrido a la montaña, ¿vale?”
Algo también a mencionar, era la tan trillada y no muy esperada por nosotros, caminata por la montaña. Haciendo todos caso, ya que no podíamos quejarnos de no ir… cada una de las familias subió al segundo piso para escoger su habitación y dormir hasta la mañana.
Arriba habían cuatro enormes cuartos con dos camas cada uno, esos cuartos eran los de visita de nuestros abuelos y el suyo, éramos tres familias, así que cada uno escogió su cuarto y dejamos el último del pasillo vacío.
¿Por qué?... bueno, hace años que nuestra abuela murió, dejando solo a nuestro amable abuelo que decidió dormir desde ese día en el primer piso. Si de por sí, la casa era muy grande para dos ancianos… para uno, lo era aun más…
No pude dormir, de solo pensar en ello… en lo solitario que debió de sentirse y sumergido en recuerdos del pasado… en realidad, no somos tan diferentes… lo único que nos diferencia a parte de nuestra edad, es que él tuvo la voluntad de seguir viviendo por el recuerdo de su fallecida esposa… mientras que yo solo hice un capricho y me encerré en mi casa.
Salí de mi cuarto a despejarme un rato y a cansarme también, ya que por la ventana, aun se podía ver la luz del sol por el lugar. Aun faltaba un buen rato para anochecer, pero era mejor dormir temprano y descansar lo suficiente para la temprana caminata de mañana.
“Snif… snif…”
Escuche con algo de miedo un bajo ruido, tras tranquilizar primero mis nervios por un momento, encontré el origen del sonido y voltee a ver para dar con que se trataba. Afuera del último cuarto al fondo del pasillo, una persona yacía agachada abrazando sus piernas.
Del rostro de la joven, le brotaban varias lágrimas y no parecía que pronto fuera a acabar. En ese momento me llego a la mente unas palabras mías, haciéndome dudar… de qué decisión tomar… y afrontar sus consecuencias.
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