DÍA 430
“¡¡Se soltaron!! ¡¡Se soltaron!!”
“Ese chico ya le está devolviendo los golpes… por fin…”
“Jajajaja mira esa patada estuvo genial, debió de dolerle…”
Hay muchas cosas que odio de este mundo, más en concreto, sobre los humanos. En esos mismos momentos se libraba una pelea callejera entre dos estudiantes frente a una secundaria… ¿pero sólo un 6% de las personas querían parar esto?
En medio del tumulto de las personas se encontraban dos jóvenes peleando, irradiando odio y desquitando su frustración a golpes… algunos compañeros entraban a pararlos, así como algunos adultos y profesores… pero muchas personas les impedían el paso para no interrumpir su “diversión”, Burlándose, quejándose, disfrutando de aquella pelea… el solo escuchar de las risas burlonas tanto de jóvenes y adultos me estresaban y daban ganas de darle una probada de lo que mi amigo estaba sufriendo… quería borrarles esas sonrisas a cuestas del dolor de Shidou.
Bura sabía que no era lo correcto e intentaba calmarme… “cada persona es diferente… si ayudan o no, tendrán sus motivos… pero ten en cuenta, que eso se les vendrá pagando en un futuro… el día en que ellos estén envueltos en una pelea, querrán que les socorren y sufrirán la burla y el desprecio de las personas… no exactamente tiene que ser así, pero… un precio se ha de pagar…”
No eran simples palabras para tranquilizarme, era más bien un cubetazo de agua fría para ver la fría realidad de la sociedad.
Debo entrar a como dé lugar, quiero ayuda a Shidou… pero la persona con la que pelea… es la que me hace entrar el miedo en actuar.
Sumiya lloraba, tanto por Shidou… por cómo veía a su hermano actuar… mala persona tal vez… pero sigue siendo familia. Estoy muy seguro de que algo así pasaría con Bura… es por eso que tengo miedo de lastimar a dos personas más…
“Taiyou… por favor ve, no te preocupes por mí…”, me decía ella aun estando aferrada a mi espalda, “Haz lo que creas correcto… por mí no te preocupes, ¿sí?... que si algo odio de ti… es que piensas demasiado para hacer algo”
“… Gracias Bura”
Sin dudar más, deje a Bura cerca de unas chicas para que la cuidaran, y corrí con prisa a detener ese par que parecían haberse dado con todo lo que tenían…
“Joer… ni chiquiers le pude achestar un buen golpe…”
“Vamos… solo descansa y no hables… tu cara está muy hinchada, tu hermana ya fue a avisarles a tus padres que vinieran por ti…”
“Pero no quiero… no quiero que me vean achi… no quiero porque ellosh me irán a cashtigar… y chus cashtigos son muy malosh…”
“No es tiempo para bromas… ¡¡Matsuda, ya cálmate tú también!!”
A duras penas hablando, podía ver como el rostro de Shidou mostraba un gran dolor comparado al odio que tenía en ese momento. Sus ojos, al menos el ojo derecho que tenía abierto, demostraba coraje y frustración por no haber dado pelea al tipo que era abrazado por la espalda por un estudiante que también le pedía que se apaciguara, claro que sin éxito.
“¡¡¡Vamos cabrón!!!, ¿es todo lo que tienes? Y tú Sumiya… ¡¡puedes irte de una vez directo a la fregad…!!”, gritó ese joven loco de rabia intentando zafarse de quién le apresaba, al menos hasta que alguien le cerró la boca.
“¡¡¡Cállate, cállate!!!”, gritó un joven que salió desde el público y le dio un golpe de zurda en su rostro.
Una mala señal a mi parecer, entre al círculo, fui directo a con Sumiya y Shidou para amenizarlos y llevar a Shidou a con una ambulancia, pero como dije antes… la intromisión de aquella persona, hizo que otros estudiantes entraran y comenzaran a golpear en el suelo al que se atrevió a golpear a Matsuda.
“¡¡Toma pendejo!!”, gritó Matsuda dando un codazo a la persona que tenía detrás para unirse a las otras tres personas que acababan con el joven que respondía solo con dolor a los golpes. “Vamos, ¿no que muy fregón? Jajaja”
“Shidou, ya en unos momentos…”
“No puedo Taiyou…”, me interrumpió Shidou con decepción. “Eche joven esh amigo mío… tengo que ayudarle, le tengo que devolver el favor jeje… déjame ir, por favor…”
“¡¿Estás loco?... no vas a poner resistencia, si tú vas…”
“Sumiya, por favor déjalo…”, le dije a Sumiya que ahora concentró su enojo en mí.
“Ambos están mal, ¡¡si lo dejas lo van a poner peor!!”, gritaba Sumiya muy molesta, pero viendo como se paraba de nuevo Shidou y le sonreía, contuvo su ira e ignoro su mirada.
“Esh mi dechishión Shumiya… te pido que la reshpetesh”
Si no fuera por su muy hinchado rostro o el gran moretón en sus ojos izquierdo, irradiaría con más seguridad… más su cuerpo tembloroso, y la sonrisa forzada que quería mantener… mostraban lo contrario, inseguridad.
“Sumiya, no te preocupes, yo le protejo las espaldas… ayúdanos buscando a los de la ambulancia… yo te recompensaré el dolor que Shidou le hizo pasar a tu hermano, ¿vale?”, le dije agachado a Sumiya que me vio y me respondió con solo una pequeña sonrisa.
Sin decir más, Shidou corrió a duras penas para aventarse de una forma ridícula pero efectiva sobre dos de aquellas cuatro personas que golpeaban al amigo de Shidou.
“¿Pero mira quién volvió?”
Preparando una patada hacia Shidou que seguía en el suelo sobre los otros dos, Matsuda levantó su pierna con intención de agarrar vuelo y fuerza para patear directo a la cabeza… que no fue así, al aventarme como lanza a este.
Sentí como si todo fuera en cámara lenta, ese segundo parecía eterno mientras andábamos en el aire para después caer al duro suelo.
Sintiendo el peso de la caída y el dolor de mis rodillas contra el suelo, le abracé por la cintura para inmovilizarlo al menos hasta que los auxiliares de Sumiya llegaran.
“No pude asestar el golpe a ese tipo, pero mira quién se cruzó en mi camino… tú el de atrás ayúdame a quitarme a este”
Acabando de decir esto, aquel chico que había olvidado por completo me levanto sin batalla para tomarme de la espalda a la merced de los golpes asestados por Matsuda.
Al primer puñetazo a mi estómago, me sofocó y me obligo de forma desesperada a respirar… solo para hacerme levantar el rostro justo como lo quería.
Odio… su mismo dolor lo transmitía en sus golpes, nunca fui bueno para las peleas… por eso al tercero que me dio en la cara… comenzaba a perder la noción de donde estaba y mis fuerzas.
Mis sentidos se esfumaron, excepto mi vista… veía un poco borroso como me seguía acribillando, golpeándome, pateándome, escupiéndome… pero no sentía dolor… solo un extraño sentimiento de cansancio.
“¡¡Taiyou!!”
“¿Pero qué…?”
Recobre mis sentidos al escuchar la voz de una chica, tome una piedra en donde estaba y se la hice tragar mientras gritaba. Se atragantó y la escupió justo después, me dio el tiempo necesario para al menos morder la mano de quién me tenía y hacerlo que me soltará.
Ya sabía lo que venía y distraído aquel a quién mordí, recibió un fuerte cabezazo de Shidou. Dejándolo inconsciente, se acercó a mí para sentarme donde estaba y presumirme que se había acabado a los otros dos de forma similar a con este.
“Ja…jaja… tú cabeza dura sirvió para algo… jajaja”, le solté en broma mientras me carcajeaba.
“Tú eshtas igual que yo… deberíash intentarlo jajaja”
La chica que me había gritado se nos unió poco después, fue directo conmigo y me dio un abrazo mientras se disculpaba por cómo me encontraba. Shidou en broma se quejaba de que ella no se había disculpado con él, cosa que Sumiya captó pronto y le sacó la lengua.
Pasando por la gente, llegaron los padres de Sumiya y ya muy tarde, los auxiliares de la cruz roja para llevarnos a los implicados en la pelea.
Sentí una pequeña ráfaga a lado de mi oído, voltee hacia atrás, y ese Matsuda tenía el brazo estirado, como si hubiera lanzado algo. Escuche gemidos de dolor, voltee y me encontré con Sumiya sobándose la frente, cerca de su cabello donde comenzaron a salir gotas de sangre.
“Estoy bien… estoy bien…”, decía ella una y otra vez a nuestras preguntas, haciéndose la fuerte y sosteniéndose aquella herida causada por el lanzamiento de una roca de Matsuda, quién no se inmutó de haberle dado a su hermana.
“¡¡¡¡¡Cabrón!!!!”, gritó Shidou energetizado y corriendo como bestia contra Matsuda. Matsuda otra vez al ataque, esta vez fue detenido por la persona que una vez fue mi héroe en el pasado.
Mi padre por detrás agarro a aquél endemoniado joven y lo hizo retroceder para que no se nos acercara. Muchos nos llamarían cobarde por ser salvados por mi padre, pero desde un principio, eso fue una pelea injusta.
Mi padre también contuvo a Shidou que se resistía a calmarse, más al acercarse Sumiya y quedarse pegado junto a él, le fue apaciguando hasta el borde de las lágrimas.
Comprendía cómo se sentía Shidou, hubiera hecho lo mismo que él, pero lamentablemente ya mi cuerpo estaba desgastado.
Junto a los auxiliares, fuimos a una de las ambulancias a que nos trataran las heridas. Por suerte las de nosotros tres no pasaron a rasguños y moretones que se curarían con el tiempo y estaríamos cubiertos de banditas.
“Joder, al fin me quite ese estúpido diente flojo… pero cómo dolió”, se quejo Shidou ahora hablando bien conmigo cerca de una de las ambulancias con mis padres conversando.
Los padres de Sumiya estaban muy avergonzados y arrepentidos por el comportamiento de su hijo, más mis padres no se quitaran la rabieta fácilmente con eso… Pero aun así, intentaban comprender la situación.
Un recién llegada Sumiya con una venda en la frente, llegó a darnos una sonrisa para animarnos. Recogiendo algo que estaba debajo de la ambulancia, le entregó el gran trofeo plateado de Shidou.
“Toma tus dos trofeos campeón… tu copa por la competencia… y el diente que tiraste…”, decía ella soltando una carcajada que fue seguida por la de nosotros.
“Así que por eso se enojo el tipo ajajaja”; decía a duras penas por la risa que me ganaba.
Sin seguir más, Shidou y Sumiya pararon de reír y me dejaron a mi solo parecer un loco.
“No fue por eso…”, dijo Shidou serio, “Fue porque grite el nombre de mi amor en victoria y resulto que su ``novio´´ me escucho…”
“Toma tus dos trofeos campeón… tu copa por la competencia… y el diente que tiraste…”, decía ella soltando una carcajada que fue seguida por la de nosotros.
“Así que por eso se enojo el tipo ajajaja”; decía a duras penas por la risa que me ganaba.
Sin seguir más, Shidou y Sumiya pararon de reír y me dejaron a mi solo parecer un loco.
“No fue por eso…”, dijo Shidou serio, “Fue porque grite el nombre de mi amor en victoria y resulto que su ``novio´´ me escucho…”
Me quede callado por un momento, comencé a unir las palabras y memorias que tenía y llegue a un resultado que nunca me había imaginado.
“¿Cómo se llama la chica que te gusta?”, le pregunte con curiosidad.
“Se llama Bura del salón D…”, me dijo con una gran sonrisa en su rostro.
Sumiya volteo a ver alguna reacción mía, después volteo a ver de nuevo a Shidou.
“¿Es que acaso la conoces?”
“He oído de ella…”, le respondí.
“¿Cómo se llama la chica que te gusta?”, le pregunte con curiosidad.
“Se llama Bura del salón D…”, me dijo con una gran sonrisa en su rostro.
Sumiya volteo a ver alguna reacción mía, después volteo a ver de nuevo a Shidou.
“¿Es que acaso la conoces?”
“He oído de ella…”, le respondí.
De pronto llego uno de los profesores de la escuela, el maestro de educación física, con Shidou para felicitarle a su alumno preferido por haber ganado; mientras que yo arrastrando a Sumiya a otra parte, le pedía que no le contase nada sobre mi antigua relación con Bura.
Si Sumiya era algo buena aparte de sonreír, era en guardar secretos… bueno, al menos conmigo se había comportado así. Ella no hizo ninguna pregunta del y no negó mi petición, solo se despidió de mí y se dirigió a donde estaban sus padres para irse a su hogar.
Si Sumiya era algo buena aparte de sonreír, era en guardar secretos… bueno, al menos conmigo se había comportado así. Ella no hizo ninguna pregunta del y no negó mi petición, solo se despidió de mí y se dirigió a donde estaban sus padres para irse a su hogar.
¿Será por eso que Bura no quería llegar a la meta?... ¿Por qué Matsuda dejo sola a Bura desde un principio?… ¿o habrá sido al revés?...
Caminé un poco para poder observar si aquella figura femenina permanecía donde la deje, pero ni ella ni el zutano estaba cerca de ese lugar.
Dejé el tema por la paz, ya que mi encuentro con Bura no fue pura casualidad e igual que ese, tal vez me la volvería a topar… en esa ocasión, le preguntaría mis dudas.
“Oye, oye…”, me grito una voz proveniente de la ambulancia.
Me acerque a esa persona para ver qué era lo que solicitaba, y solo me puso los brazos en los hombros a la vez que decía:
“Acabas de perder tu oportunidad…”
Pregunte sobre cuál oportunidad con curiosidad, y esta vez me miró a los ojos mientras respondía con una pequeña sonrisa.
“¿Te acuerdas que te dije que mi hermana se moría de ganas por conocerte, no?... pues ahorita mismo vino, pero al parecer ya no estabas tú ni Sumiya por aquí… por lo que se fue a mi casa triste… juju y yo que te la quería presentar como pago por confiar en mí y ayudarme…”
“Jajaja, entonces era verdadero… pero vamos, hubieras hecho lo que yo… aparte no puedo dejar que hagan trizas a mi rival, ¿sino luego con quien me quedo?”
Caminé un poco para poder observar si aquella figura femenina permanecía donde la deje, pero ni ella ni el zutano estaba cerca de ese lugar.
Dejé el tema por la paz, ya que mi encuentro con Bura no fue pura casualidad e igual que ese, tal vez me la volvería a topar… en esa ocasión, le preguntaría mis dudas.
“Oye, oye…”, me grito una voz proveniente de la ambulancia.
Me acerque a esa persona para ver qué era lo que solicitaba, y solo me puso los brazos en los hombros a la vez que decía:
“Acabas de perder tu oportunidad…”
Pregunte sobre cuál oportunidad con curiosidad, y esta vez me miró a los ojos mientras respondía con una pequeña sonrisa.
“¿Te acuerdas que te dije que mi hermana se moría de ganas por conocerte, no?... pues ahorita mismo vino, pero al parecer ya no estabas tú ni Sumiya por aquí… por lo que se fue a mi casa triste… juju y yo que te la quería presentar como pago por confiar en mí y ayudarme…”
“Jajaja, entonces era verdadero… pero vamos, hubieras hecho lo que yo… aparte no puedo dejar que hagan trizas a mi rival, ¿sino luego con quien me quedo?”
El tema de su hermana fue olvidado, ya que comenzamos a burlarnos y a platicar sobre entrenamientos físicos que necesitábamos. Poco después, se despidió de mí y yo me fui directo al auto de mis padres.
“¿Por qué cargas con esa cara?”, me pregunto con mucha curiosidad la chica, aun vistiendo sus pijamas de dos piezas lilas, que atendió la puerta de nuestro sano y a salvo hogar.
“Mi hermano se peleo con alguien”, dijo con enojo Ryou.
“Uuhh, yo pensé que te habías caído a mitad del camino y te habían pasado por la cara… ¿me trajeron algo?”, mencionó la chica volviendo al sillón de la sala y a jugar al PSP que sostenía en sus manos.
“¿Es que acaso no te importa saber quién gano o quién me hizo esto o si estoy bien al menos?”, le dije a Haruka, quién me dio una pequeña mirada y se volvió a concentrar en la pantalla del juego. “Creo que no…”
Caminé un poco para llegar al sillón yo también y a recargarme en este, pero mis cálculos salieron mal y terminó cayendo mi cabeza en las piernas de Haruka.
“Perdona… falle…”, le dije a la chica que ni siquiera escuchó lo que le dije e ignoraba mi presencia. “OK… yo puedo jugar a lo mismo…”
Cerré los ojos, y dicho y hecho, la ignore completamente… ya que caí dormido del cansancio.
“Mi hermano se peleo con alguien”, dijo con enojo Ryou.
“Uuhh, yo pensé que te habías caído a mitad del camino y te habían pasado por la cara… ¿me trajeron algo?”, mencionó la chica volviendo al sillón de la sala y a jugar al PSP que sostenía en sus manos.
“¿Es que acaso no te importa saber quién gano o quién me hizo esto o si estoy bien al menos?”, le dije a Haruka, quién me dio una pequeña mirada y se volvió a concentrar en la pantalla del juego. “Creo que no…”
Caminé un poco para llegar al sillón yo también y a recargarme en este, pero mis cálculos salieron mal y terminó cayendo mi cabeza en las piernas de Haruka.
“Perdona… falle…”, le dije a la chica que ni siquiera escuchó lo que le dije e ignoraba mi presencia. “OK… yo puedo jugar a lo mismo…”
Cerré los ojos, y dicho y hecho, la ignore completamente… ya que caí dormido del cansancio.
“Hola… hace tiempo que no nos vemos…”
“Oye… tu eres aquél que aparición en mi cabeza aquella vez en el hospital…”
Abrí los ojos, una gran luz hizo que los cerrara de nuevo, pero al poco tiempo, esta fue disminuyendo. Intentándolo de nuevo, esta vez pude observar un estrellado cielo azul cubierto con algunas pocas nubes blancas y un gran sol anaranjado.
“Oye… tu eres aquél que aparición en mi cabeza aquella vez en el hospital…”
Abrí los ojos, una gran luz hizo que los cerrara de nuevo, pero al poco tiempo, esta fue disminuyendo. Intentándolo de nuevo, esta vez pude observar un estrellado cielo azul cubierto con algunas pocas nubes blancas y un gran sol anaranjado.
Me incorporé de donde estaba, pero al dirigir mi mirada al suelo, un miedo recorrió mi cuerpo y lo dejo inmóvil.
Debajo de mis pies, un pequeño terreno de tierra me sostenía en el aire. Más abajo, un gran escenario oscuro cubría todo, donde lo único que resaltaba era una enorme luna dentro de esta.
“No tengas miedo, no te pasara nada si te quedas donde estas… si te mueves de allí… entonces tenlo…”
Debajo de mis pies, un pequeño terreno de tierra me sostenía en el aire. Más abajo, un gran escenario oscuro cubría todo, donde lo único que resaltaba era una enorme luna dentro de esta.
“No tengas miedo, no te pasara nada si te quedas donde estas… si te mueves de allí… entonces tenlo…”
Voltee hacia mi espalda. Detrás de mí, una silueta masculina hablaba conmigo… no podía verle muy bien sus rasgos, ya que la luz intensa del sol no me dejaban. Lo único que sabía, es que ya nos habíamos visto.
“¿Vienes a decirme algo?”, le pregunte al hombre que dio una pequeña carcajada antes de continuar.
“Esta vez no… solo quiero observar cómo te va en la vida que escogiste…”, me respondía, que de cierta forma, sabía que él me sonreía bondadosamente.
“¿Y qué piensas de mi vida?”
“Es mejor que la mía, eso es seguro…”, respondía el hombre con un tono nostálgico. “Pero algo es seguro… no desperdicies las relaciones que has formado con el tiempo… tal vez un día, logres encontrar la respuesta a esto…”
“Espera… ¿porqué retrocedes?”
“Perdona… tengo muy poco tiempo para mantener contacto contigo… antes de que me vaya, por favor mándale mis saludos a ``ella´´…”
Su voz comenzó a bajar de volumen hasta que se calló completamente al desaparecer su figura del mapa.
“¿Quién eres?...”, me dije mientras contemplaba el paisaje que me rodeaba… solo esperando hasta que este sueño terminase.
A un lado mío, recogí algo que resaltaba sobre el poco pasto que había. Un pequeño collar plateado fue lo que tome, uno que había olvidado tomar el último día de mi primera vida…
“¿Vienes a decirme algo?”, le pregunte al hombre que dio una pequeña carcajada antes de continuar.
“Esta vez no… solo quiero observar cómo te va en la vida que escogiste…”, me respondía, que de cierta forma, sabía que él me sonreía bondadosamente.
“¿Y qué piensas de mi vida?”
“Es mejor que la mía, eso es seguro…”, respondía el hombre con un tono nostálgico. “Pero algo es seguro… no desperdicies las relaciones que has formado con el tiempo… tal vez un día, logres encontrar la respuesta a esto…”
“Espera… ¿porqué retrocedes?”
“Perdona… tengo muy poco tiempo para mantener contacto contigo… antes de que me vaya, por favor mándale mis saludos a ``ella´´…”
Su voz comenzó a bajar de volumen hasta que se calló completamente al desaparecer su figura del mapa.
“¿Quién eres?...”, me dije mientras contemplaba el paisaje que me rodeaba… solo esperando hasta que este sueño terminase.
A un lado mío, recogí algo que resaltaba sobre el poco pasto que había. Un pequeño collar plateado fue lo que tome, uno que había olvidado tomar el último día de mi primera vida…
“Jajajajajaja mejor de lo planeado”
“No te burles… me hubiera gustado verte apoyándome...”
“Jajaja no te preocupes… la fecha ya se viene para actuar, ten paciencia… ten paciencia como yo la he tenido…”
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