miércoles, 20 de julio de 2011

"¿Me puedes dar otra oportunidad?" RE Capítulo 21/??


DÍA 435


“La comida estuvo deliciosa, Señorita Kagami, muchas gracias por el alimento”

“Vamos… no me digas ``Señorita´´, que me haces sentir mucho más joven…”

“Pero si usted es muy joven para ser madre del brillante Taiyou y la tan bonita señorita Ryou, su esposo sí que escogió a la mujer correcta para vivir por siempre con ella… me gustaría casarme en el futuro con alguien como usted”

“Hablas como un adulto, Luis… un amable y cortes adulto jeje… oye, Taiyou… que buen amigo te conseguiste…”

“Debería ser yo quién agradezca a Taiyou por la amistad que me ha brindado… el fue la primera persona en acercarse a mí, le debo mi amistad y lealtad”

“Oye, Luis… ¿te gustaría ser parte de nuestra familia?”

“Perdone mucho Señorita Ryou, me gustaría pertenecer mucho a su familia, pero amo mucho a mis padres y a mi dulce hermana Rubí…”

“Entonces, ¿por qué no te quedas a vivir con nosotros?”


Que diferentes están las comidas cuando una persona externa a tu familia se queda con ustedes, ¿verdad?… es la tercera vez que mi madre invita a comer a Clover a nuestra casa, pues para aparentar 10 años de edad, se comportaba perfectamente como un invitado... sin compararse a Haruka.

Ganándose a mi familia con la excusa de ser un amigo mío que estaría temporalmente en la ciudad por un intercambio de alumnos entre secundarias; en los tres días de conocerlo, se integro como sin problema en nuestra casa.

Mi madre le agarró un gran cariño por ser un niño ejemplar, mi padre lo trata como un hijo al ser muy bueno y conocedor de los deportes, mi hermana Ryou se divierte mucho a lado de él… aunque parece que a Clover le moleste que ella se ría de su forma de hablar… pero aun así da lo mejor para mantener su sonrisa.
Solo una persona no encaja con este niño prodigio, la chica que es todo lo contrario a él. Desde el día en que cruzaron miradas Clover y ella, Haruka no ha salido para nada de MI cuarto, haciendo que los pocos esfuerzos obtenidos para convencerla de no pasar su vida entera encerrada… se vayan completamente a la basura…

Pero bueno… eso ha sido mi vida en estos dos días pasados con Clover todo el día en mi casa. Si algo le he de agradecer por esto… es que me ha dejado mucho tiempo para pensar.

“Entonces Taiyou… ¿quieres dar un paseo por la calle?”

Aceptando la proposición de Clover, los dos salimos de la casa para respirar un poco de aire fresco. Clover cargaba un rostro pleno de seriedad, mientras que yo mostraba total naturalidad al pasar esa tarde cálida.

“Oye… ¿te pasa algo malo?”, le pregunte a ese chico que comenzaba a avanzar más lento y con dificultad.

“Perdona, Taiyou… ¿pero podemos parar por un helado?”

Asintiendo, nos dirigimos directo a la nevería con la que siempre me topaba todos los días al volver de la escuela. Ese lugar acostumbraba llenarse siempre al salir de las escuelas o secundarias del condado, pero como las clases habían terminado desde hace rato… solo pocas personas llegaban a comprar.

“Taiyou… ¿Qué paletas son las mejores de este lugar?”, preguntaba Clover observando con curiosidad todas las paletas en la nevera.

“Bueno… todas están muy ricas… pero hay en especial una paleta llamada Dream Icelet… aunque a estas horas ya no debe de haber…”

“En eso te equivocas…”, metiendo la mano en la nevera, agarró dos paletas de color azul envueltas en una bolsa de plástico con el nombre de dicha paleta.

“Que suerte tenemos… son difíciles de conseguir…”

Sacando monedas de su bolsillo, pagó a la persona que atendía con su característica buena cortesía. El señor se quedo extrañado con las monedas, las vi de reojo y me sorprendí de ver que no eran de nuestro país, sino unas brillantes monedas doradas… sin decirnos más, el señor se despidió de nosotros y se quedo maravillado con las monedas de oro puro, según me había comentado Clover.

“Quédese con el cambio”, fueron las palabras de Clover al salir del establecimiento.

Buscando un buen lugar para comer nuestras paletas sin que se derritieran rápido por el sol, llegamos al parque de cerca donde pasaba un rato después de la secundaria. Ahí mismo, debajo de la sombra de un gran árbol, comenzamos a comer nuestras paletas.

“Mmm… esta paleta tiene un sabor peculiar… no sé como describirlo… es dulce y agrio a la vez…”, decía ese niño analizando aquella paleta y anotando algo en una pequeña libreta que traía dentro de su gabardina. “Esto me recuerda la vez en que tu viniste con esa chica llamada Sumiya a este lugar después de un cruce con otra persona portadora del ``sexto sentido´´ denominado Matsuda…”

“Oye… ¿Cómo le haces para saber todo eso?”, le pregunte algo sorprendido por conocer algunos, no… todos los detalles de mi vida.

El chico me observo fijamente a los ojos y se acomodo los lentes. Sus ojos rojos, a diferencia de los  de esa mujer, mostraban tranquilidad.

“Estoy seguro que ella ya te explico las reglas del compartimiento de información, ¿no?”, asentí para responder y el siguió hablando, “Bueno… como yo no soy parte de tu contrato, puedo darte información verdadera pero siempre que tú me des un pago… aunque… como eres parte del contrato con ella… el precio ya esta pagado, pero eso no significa que te diré todo lo que sé, solo responderé tu pregunta planteada para así…”

“Por favor… ve al punto, me estas mareando…”, le dije interrumpiendo a Clover, el me miro sorprendido y luego me dio una sonrisa accediendo a mi petición.

“Yo provengo del infinito mundo de… mi despacho… soy el encargado de la filtración de información entre los mundo… Yo Luis Einsmarck Clover, soy conocido como ``el centinela´´” decía con un tono de orgullo al levantarse de su lugar y al ponerse en una pose heroica, “Perdona jeje… pero quería que mi presentación tuviera algo que te impresionara…”

A pesar de pertenecer a otro tipo de ser… él algunas veces mostraba la humanidad de un niño de la edad que aparentaba. Eso era un rasgo que también notaba con esa mujer.

“Entonces tu eres una especie de vigilante de los mundos, ¿no?”

“Sí, de eso me encargo”, me dijo con el mismo tono de orgullo.

“Entonces… ¿de cuales mundos?”

Clover se queda callado por un momento, se sentó de nuevo y siguió escribiendo de nuevo en su libreta, dudando.

“Para contestarte eso… tendrías que pagarme un alto precio que, por ahora, no estarías dispuesto a pagar por el evento que se viene… como sea, tengo que volver por un rato a mi hogar para monitorear la información…”, me dijo el chico acomodándose de nuevo la gabardina, “Nos vemos después…”

En un abrir y cerrar de ojos, ese chico desapareció del lugar. No entendí él porque de tan repentina desaparición, pero creo que quería pasar un rato conmigo para despedirse formalmente.

“¿Un precio que no estaría dispuesto a pagar… por el evento que se viene?...”, saqué de mi bolsillo el collar plateado para relajarme un poco al decir esto.

“Mira a quién me encontré por estos rumbos… ¿Qué haces tan solo?”

Voltee hacia atrás y observe a un adolecente con cara de estúpido mostrando una sonrisa.

“Yo debería de preguntar lo mismo, ¿Cómo te ha ido con Bura?”

“Muy mal amigo… ahora que tengo las energías para acercarme a ella y confesármele directamente… ese tipo siempre está con ella…”

“¿Te refieres a Matsuda? Jajaja, ¿Qué esperabas?, después de todo es su novio…”, le pregunte con curiosidad a Shidou, aunque era obvio que ya conocía la respuesta.

“No… ese Matsuda me la paso por los… bueno, no me refiero a él”, me sorprendí por las palabras algo temblorosas de Shidou.

Le puse la mano en el hombro y le pregunte la razón de su extraño comportamiento. El me observo a los ojos y vi como estos temblaban.

“No sé quién era ese tipo pero… se parecía mucho a Matsuda… solo que a este le irradiaba un gran aura oscura… y parecía pegársele algo a Bura…”

Acompañe a Shidou hacia su casa, en ese estado suyo, era peligroso que estuviese solo, le explique qué tal vez lo que vio era solo parte de una ilusión o algún extraño gas que se formó en el ambiente, el comprendió lo que dije y se tranquilizó más. Despidiéndose de mí con su típica sonrisa superiora, entro a su casa y yo me dirigí a la mía, pensando interesado en lo ocurrido.

Ring Ring Ring…

Mi teléfono comenzó a sonar, por el timbre que escuchaba, sabía que alguien me estaba hablando.

“Bueno”, conteste.

“¿Taiyou?... qué bueno que eres tú, ¿estás en tu casa?…”, sonó una voz femenina que no me dejaba responder.

“No, estoy en la calle…”, respondí confundido.

“Que mal… ve rápido hacia una tienda o algo por el estilo y busca una televisión y sintoniza en el canal 4…”

“Pe-pero… no es más fácil que tú me lo di…”

“¡¡Rápido!!”

A mujer exaltada, no se le pone un “pero”… Ya ahora sí asustado por la llamada desesperada de Sumiya, corrí de vuelta a la nevería, según recordaba, ellos tenían una televisión para entretenerse y siempre estaba en el canal 4 o 5.

Llegue corriendo al lugar, y le pedí prestada por un momento su televisión. El señor accedió con una sonrisa a su rostro, en forma de agradecimiento por las monedas de oro que recibió.
Con el control que estaba de lado, prendí la tele y le cambie de canal. Justo ahí, aparecía una noticia que sucedía en ese mismo momento.

Solté el teléfono que hace momentos sujetaba con fuerzas, y salí corriendo del establecimiento sin despedirme o agradecerle al señor… a su debido tiempo, lo haría, después de todo, tendría que volver por el teléfono que solté por sorpresa.

“Esto no es una coincidencia”, grite mientras corría con todo lo que podía hacia una casa no muy lejana de ahí.

Tal y como las noticias lo habían anunciado, una casa estaba envuelta completamente en llamas por aquella calle; se hacían sonar las sirenas de los bomberos, la ambulancia y de la policía haciendo eco en la colonia. Muchos bomberos trataban de apagarla mientras la policía retenía a los mirones y la ambulancia revisaba a los habitantes de la casa.

Por más que buscaba entre esas personas, no podía encontrar a una en especial; rezando para que no hubiera grandes bolsas negras junto a la ambulancia, para mi suerte, no había ninguna.

“… por el evento que se viene…”, dije en voz baja, mientras observaba ese escenario no nuevo para mí y apretaba con fuerza ese collar plateado.

“Oye… tú eres el chico que se peleo con Taro… Kagami, ¿verdad?”

Volteando, observe como una señora cubierta de polvo me señalaba y pedía que me le acercara dejando a un lado la amabilidad con la que hace mucho me tenía.

“Kagami... ¿no te has encontrado con mi hija?…”, pregunto con la voz quebrada del trauma que había vivido.

“Lo siento, yo también vine a buscarla pero no me la he topado, tal vez esté siendo ayudada por las ambu…”

“¡¡No Kagami!!... mi hija desapareció misteriosamente…”, me interrumpió desesperada a la vez que me tomaba con fuerza del hombro. “Por favor encuéntrala… estoy seguro que alguien se la llevo… aquella persona que comenzó con el incendio… por favor… por favor…

Rompiendo el llanto, me soltó del hombro y me otorgo un último objeto que podría usar como pista; lo observe de cerca e identifique al instante cuando vi el grabado de ese palito de madera.

Dream Icelet….


“Ven por mí, Kagami…”

Voltee al tejado al sentir la presencia de que alguien me observaba, allí parado entre las flamas, se notaba la sombra de una persona portando una gabardina… lo que más llamaba la atención… era una gran sonrisa demoniaca que comenzaba a desaparecer con el pasar de las llamas.

“Ese tipo… no… no es tiempo de suponer, tengo que encontrar una forma de dar con Bura…”, pensaba mientras corría sin sentido, para acomodar mis ideas.


“Esto es tu compensación por el libro que te quite… es un objeto que se te olvido antes de que tu ``yo´´ pasado muriera… caerá en tus manos, lo que harás o no harás con él… aunque sé que le darás buen uso… Nos vemos, Taiyou…”

“Para contestarte eso… tendrías que pagarme un alto precio que, por ahora, no estarías dispuesto a pagar por el evento que se viene… como sea, tengo que volver por un rato a mi hogar para monitorear la información…”

“No sé quién era ese tipo pero… se parecía mucho a Matsuda… solo que a este le irradiaba un gran aura oscura… y parecía pegársele algo a Bura…”

“Esa chica es poseedora de un ``alma cambiante´´; a diferencia tuya, que tu alma es pura por así decirlo, la de ella es un alma con cierto porcentaje del poder ``mágico´´ o residuos del poder de esa mujer, lo que podría llamársele a esa humana como ``poseedora del sexto sentido´´… uno capaz de observar o sentir lo que un humano normal no puede…”


“Encontré una forma… pero va a estar un tanto difícil hacerle que acepte…”



“¡¡Espera, espera, espera… ¿Qué quieres que haga?!!”

“Necesito que salgas a la calle solo por esta vez… no sabes cuánto necesito tu ayuda en estos momentos…”

“Pero ya está anocheciendo y pues…”

“¡¡Vamos!!… por favor, te doy lo que quieras después pero… por favor ayúdame…”

Rogándole porque me hiciera un gran favor, Haruka se resistía mucho al pedírselo una y otra vez. Intente convencerla con algo que ella quisiera, pero dudaba mucho e ignoraba siquiera mirarme a los ojos.

“Perdona… en serio no puedo… te lo dije el otro día, ¿no?”
Dichas esas palabras me dejo colgado en la calle al cerrarme lentamente la puerta de mi hogar.

“¿Por qué no lo recordé?...”


“Es verdad que te he molestado demasiado… y he quebrantado mi regla de no salir de la casa, aun sigo pensando porque lo hice… perdona Taiyou… no quiero molestar más, te seguiré hablando… pero si es hacer algo relacionado a ti, perdona… pero no lo haré más…”


Solo pensar en ello, me enojo aún más conmigo mismo, pero este no es tiempo de enojarme, tengo que encontrar a Bura a como dé lugar, antes de que algo malo le pase y me enfurezca más.

En estos momentos tengo dos pistas sobre quién ocasiono ese incendio, uno el palito de la paleta y el otro aquella sombra que vi en el tejado. Si mi suposición era la correcta, ese palito podía tener “residuos” oscuros del culpable, y las únicas personas que me ayudarían a encontrar su rastro, eran las personas con almas cambiantes.

Clover lo dijo una vez: mi alma era pura, por ello no tengo tanta sensibilidad y visión (o sexto sentido) para las cosas paranormales, solo aquellas vidas que cambie podrían darme otra pista del paradero de Bura.

Según esa mujer, el cambio de almas sucede diez veces, o sea en diez personas, por el momento yo solo conozco a tres.

Mi primera opción fue Haruka, al ser quién me quedaba más cerca y en quién podía confiar más… Falle.
Mi segunda opción hubiera sido Bura, pero ella es quién esta capturada. Y mi tercera opción era el tipo con mi alma pasada, Matsuda.

Aquél ser culpable de todo esto, tuvo planeado todo para que no recibiera ayuda alguna de las personas con sexto sentido que conocía.

Recordé las palabras que no tome mucha importancia de Shidou… ¿él como pudo observar el aura oscura que rodeaba a Matsuda y a Bura?... y en todo caso… ¿Por qué ellos irradiaban un aura oscura?...

Corrí de prisa a la casa de Shidou, no me daba cuenta del cansancio que sentía mi cuerpo, pero la adrenalina que surgía era más grande. Shidou era mi última opción, no quería irrumpir en su casa y pedirle un favor que lo volvería al estado de miedo que tenía, pero no había de otra.

Llegue a su casa y por mala suerte, las luces ya estaban apagadas, cosa que me incomodaba aún más el tocar la puerta de su casa.

Toque el timbre, pero no recibí respuesta, así que lo volví a tocar pero el resultado fue el mismo. La tercera vez que lo toque, escuche unos pasos dentro de la casa por el silencio que rodeaba la noche.

“¡¡Por favor, ya es de noche!!... ¿Qué es lo que buscan a estas horas?... no ven que mañana hay escuela…”

“Perdona en molestarte Shidou pero… eh, perdona, ¿se encuentra Shidou en la casa?”

Quién abrió la puerta no era la persona que me esperaba, una chica medio dormida usando pijama azul con gorro de igual color, se limpiaba los ojos a la vez que bostezaba mucho.

“¿Eres amigo de Shidou?”, me pregunto mirándome con sus ojos ámbar entrecerrados, “Perdona, pero Shidou y mis padres salieron a visitar a mis abuelos… ellos van a llegar mañana por la mañana…”

“OK… gracias…”, le conteste con pocas energías. Me despedí de ella y corrí de nuevo sin rumbo fijo.

“¡¡Oye, espera!!...”, gritó ella, más no hice caso omiso y seguí.

Ya pasaban de doce de la noche y no encontraba una sola salida al problema. Esa mujer no sabe cuánto falta hace estos días.

No quería rendirme ni nada por el estilo, pero por ese momento podía hacer nada y mejor me dirigí de nuevo hacia mi casa a descansar para mañana y a esperar que no le haya pasado nada malo a Bura durante este tiempo.

Regrese a mi casa con los ánimos por los suelo y vagando en el mar de pensamientos, pero el gran salvavidas que mi hermana me tiro, me sacó de aquél mundo.

“¡¡Hermano!!”

Muy preocupada Ryou, se aventó hacia mí y me dio un gran abrazo que no quería soltar. Mis padres al escucharla gritar, llegaron conmigo y me regañaron por las horas en las que me encontraba por la calle. Aún viendo que yo volví a salvo, había una cosa que parecía preocuparles todavía.

“Hermano… ¿Dónde está Ruka?”

No hizo falta ser adivino para conocer la situación que había pasado en mi ausencia. Haruka había salido a la calle a buscarme, pero en todo el camino de regreso, no me encontré con ella.

Pidiendo permiso de que me dejaran salir de nuevo, una vez más corrí a la oscura calle poco iluminada por los faroles.

Si pensar en lo que le pudiera pasar a Bura me hacía sentir cientos de cuchillo en mi alma, el solo pensar en Haruka hacía que ese dolor se multiplicara por otros cien.

“Haruka… ¿por qué el día que sales, causas problemas?…”

Ella no conocía muy bien el vecindario, alcanzo a ver buen parte del territorio cuando salíamos a entrenar… pero poniendo el factor noche y que Haruka se movió de la casa por puro coraje, deducía que debía de estar refugiada en un solo lugar o estar perdida.

Si en algo somos familia, es en la terquedad que nos da al sentirnos culpable de algo y tratar de solucionarlo, en eso somos perfectamente primos.

Los rumores de personas asaltantes, raptores y violadores por las calles en la noche eran sucesos que se podían vivir en cualquier parte del mundo actual, eso me hacía sentir un peor miedo y enojo de que se llegara a afrontar a esas terribles opciones… no estaba y nunca estaré preparado para ver a personas cercanas a mí, que aparezcan en la primera plana de un periódico amarillista o recibir llamadas anónimas pidiendo rescate por ellas.

Pedí a dios o a quién fuera que me diera las energías suficientes para poder continuar si era necesario toda la noche, un simple deseo que cualquiera podría cumplir.

“Piensa… ¿en qué lugar podría estar ella?...”, he ahí cuando se me prendió el foco.

Llegue a ese lugar al que ya había venido antes de que todo este problema existiera, y solté un gran suspiro al observar a una chica temerosa sentada en un columpio.

“Hey… no te avisaron que las noches por el parque son peligrosas…”

La chica volteo a verme enseguida y me soltó una mirada de enojo a la vez que se levantaba de donde estaba. Ese dolor que sentía antes, se fue desvaneciendo poco a poco al verla a salvo.

“¿Cómo sabías que estaba aquí?”, pregunto ella con curiosidad.

“Es el lugar que mejor conoces… aquí me traías como burro para entrenar al última semana… y siendo tú, ya sabías que este era el mejor lugar donde me quedaría a calmar un rato…”

Haruka me dio una sonrisa y se acerco a mi lado para tomarme lentamente de la mano. Su cuerpo temblaba, ella ya estaba consciente de que salió al exterior por su propia cuenta y tal vez, le asustaba la idea de que se quedará sola.

“Me hacía falta aire fresco… no pienses que salí a buscarte”, me daba respuesta sin que le preguntara de tal acción, claramente, ella negaba la verdad, más solo solté una risilla y apreté con más fuerza su fría mano.

“¿Entonces nos vamos?”

“No quiero… lo que sí quiero, es saber en que necesitas mi ayuda…”, me contestó ella tímida. “Me haré de la vista gorda esta vez… así que te puedo ayudar aunque tenga que romper la promesa que te hice…”

“Muchas gracias Ruka… no sabes que tan feliz me hace escuchar eso”, le dije a mi acompañante, soltándole la mano para mostrarle mi única pista física. “¿Puedes observar algo en este palito de paleta?”

Haruka examinando a fondo ese pequeño palito, me lo regreso segundos después de verlo con mala cara. Al preguntarle la razón, lo que dijo fue: “Esta muy oscuro que no alcanzo a notar algo… pero siento una energía extraña emanando…”

“¿La puedes detectar en cualquier parte?”, pregunte con interés mientras le tomaba de la mano.

Ella asintió una vez más y yo estruje con aún más fuerza su mano por la emoción de que aun existía un camino; así que la lleve al primer lugar que examinaría para darme el comienzo de los rastros de aquél ser.

“Haruka… por favor, ¿me puedes ir indicando el rastro de energía similar a la del palito?... necesito saberlo porque alguien está en peligro por mi culpa…”

“¿Pero de que o que tiene que ver la…?”

“Por favor…”, le dije mientras ponía uno de mis dedos en sus labios, “Te lo explicaré detalladamente a su tiempo… necesito encontrar a una persona lo más rápido posible… mis padres se enojaran, pero yo tomaré toda la responsabilidad… yo te protegeré, sea cual sea el caso”

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