DÍA 436
“Un momento… ¿Qué es lo que pasa aquí?”, pregunte muy confundido por la situación de encontrarme con dos Clover enfrente de mí.
“¿Eh? ¿Acaso no sabías que Luis, tenía un hermano?”, me respondía confundida esa mujer, que sin problemas, comenzó a moverse de nuevo.
“Yo provengo del infinito mundo de… mi despacho… soy el encargado de la filtración de información entre los mundo… Yo Luis Einsmarck Clover, soy conocido como ``el centinela´´”
“Él y yo nunca hemos sido amigos, ni siquiera me conoce… pero yo lo conozco a él perfectamente…”
“Debería ser yo quién agradezca a Taiyou por la amistad que me ha brindado…”
“Eso es muy cierto Kagami… porque ayudar a la raza humana como solo un siervo… con el contrato… ¡¡puedo ser hasta el mismo Dios!!
“Perdona por no habértelo dicho, Taiyou…”, comenzó a hablar el Clover que había entrado por la puerta, se le veía con un rostro serio, “Pero todo esto era para seguir el rastro de de mi hermano… ¿me podrías perdonar?”
“Joder… quiten este ambiente tan despreocupado… ¿Qué no iba ganando hace poco?”
“Joder… quiten este ambiente tan despreocupado… ¿Qué no iba ganando hace poco?”
El otro Clover, el lunático, se arrodilló al suelo y observo con tristeza al suelo, mientras que el Clover de la puerta se le acercó y le puso una mano en el hombro.
“Vamos… sabes que nuestro poder no funciona cuando los dos estamos juntos… mejor enseña tu verdadera identidad y tira esos sueños egoístas…”
“¡¡Suéltame!!”, gritaba enfadado el Clover rendido, quitándose de encima la mano de su hermano. “Pensé que esta vez sería diferente… que había ganado algo…”
“Vamos… sabes que nuestro poder no funciona cuando los dos estamos juntos… mejor enseña tu verdadera identidad y tira esos sueños egoístas…”
“¡¡Suéltame!!”, gritaba enfadado el Clover rendido, quitándose de encima la mano de su hermano. “Pensé que esta vez sería diferente… que había ganado algo…”
“En realidad, tú perdiste desde el principio…”, decía la mujer mientras se acercaba a ellos. “Tú eres en verdad, el que fue muy predecible… ¿o te debería decir ``la´´?”
Deje mi actuación de ``chico rendido´´ y me levante de donde estaba; era cierto que esperaba alguna ayuda en lo que ganaba tiempo platicando con Clover… pero nunca pensé que fuera su hermano quién nos terminaría ayudando.
Deje mi actuación de ``chico rendido´´ y me levante de donde estaba; era cierto que esperaba alguna ayuda en lo que ganaba tiempo platicando con Clover… pero nunca pensé que fuera su hermano quién nos terminaría ayudando.
“Oigan, ¿y qué pasará con los ``infectados´´ de aura oscura?”, pregunté con curiosidad.
“No te preocupes… es solo un hechizo temporal… acabará aproximadamente en una hora…”, me dijo abatido el chico desganado.
“¿Pero por qué no me controlas te a mí con ese hechizo?”
“No pudo y nunca podrá, porque si no sería una violación al trato con ella, ¿verdad?”, decía el segundo Clover sonriéndole a Muerte.
“Sí… nunca estuviste en peligro… después de todo, eres mi encargo…”, me dijo ella dándome una sonrisa por igual.
“No te preocupes… es solo un hechizo temporal… acabará aproximadamente en una hora…”, me dijo abatido el chico desganado.
“¿Pero por qué no me controlas te a mí con ese hechizo?”
“No pudo y nunca podrá, porque si no sería una violación al trato con ella, ¿verdad?”, decía el segundo Clover sonriéndole a Muerte.
“Sí… nunca estuviste en peligro… después de todo, eres mi encargo…”, me dijo ella dándome una sonrisa por igual.
“¿Y qué pasará con él?”, pregunte, señalando con mi mirada al pelirrojo que estaba llorando.
Tal vez sus intenciones eran oscuras, se dejó llevar por el poder que tenía… pero aun sí… su deseo, me imagino que en un principio fue por el bien de todos… ¿o acaso es que, cada deseo… sin importar el que fuese… nos lleva a ser egoístas?
“No te preocupes por él…”, dijo el segundo Clover calmado.
Después de aprehender al Clover falso, Muerte y el verdadero Clover se hicieron cargo de las personas del hospital y de los cuerpos de Haruka, Bura y Matsuda. Llevándolos a sus respectivos sitios, Clover me hizo el favor de alterar las memorias de las personas para salvarme de esa situación… ¿Cómo lo hizo?, no tengo idea… solo recito unas palabras en ese idioma extraño y dijo que todo estaba hecho… más todo poder tiene un límite, por lo que cambio solo cosas necesarias.
“¿Ya estas mejor, hermano?”
“Creo que sí… pero aun así me siento mal por lo que le hice a Taiyou”
En el tejado de mi casa, ahí nos encontrábamos los cuatro, el Clover loco que ocasionó todo esto ya parecía otra persona, mientras que esa mujer parecía solo ignorar esas escenas observando al cielo.
“Perdona por todo lo causado, Taiyou… me corrompí por la ira que fui acumulando todo este tiempo…. Pero ya sabes, aquellos que vigilan a los humanos son mucho más extraños y fáciles de manipular por lo sentimientos que tenemos por Uds…”, me decía en broma el Clover recuperado.
“Creo que sí… pero aun así me siento mal por lo que le hice a Taiyou”
En el tejado de mi casa, ahí nos encontrábamos los cuatro, el Clover loco que ocasionó todo esto ya parecía otra persona, mientras que esa mujer parecía solo ignorar esas escenas observando al cielo.
“Perdona por todo lo causado, Taiyou… me corrompí por la ira que fui acumulando todo este tiempo…. Pero ya sabes, aquellos que vigilan a los humanos son mucho más extraños y fáciles de manipular por lo sentimientos que tenemos por Uds…”, me decía en broma el Clover recuperado.
“Bueno, es nuestra despedida… tenemos mucho que explicar en el CIC por todo esto, tenemos que rellenar formularios, verificar lo sucedido en nuestra ausencia, encargarnos del despacho y aparte…”, uno de los gemelos comenzaba a explicarnos a grandes detalles lo que irían a hacer, nosotros le pedimos que parara y ya nos lo explicara después. Dándonos una sonrisa y disculpándose por su forma de hablar, era claro que ese Clover fue el primero que llegue a conocer. “Chao, Taiyou… Amiga Muerte…”
“Muchas gracias por detenerme…”
Desapareciendo con dirección a la gran luna que adornaba esa madrugada, los dos Clover se despidieron de nosotros con una sonrisa pura en sus rostros, algo en ellos… me hacía sentir muy tranquilo en el interior.
“Muchas gracias por detenerme…”
Desapareciendo con dirección a la gran luna que adornaba esa madrugada, los dos Clover se despidieron de nosotros con una sonrisa pura en sus rostros, algo en ellos… me hacía sentir muy tranquilo en el interior.
“¿Quiénes son ellos?”, le pregunte con curiosidad a la mujer que me observó fijamente y sin mostrar alguna expresión.
“Ambos en el CIC son conocidos como los ``sucesores´´… Luis y Alex Einsmarck Clover… Luis como ``el centinela de la información´´ y Alex como ``el centinela de la vida´´ pero…”
“¿Pero?”, dije a ella para que procediera. Después de acomodar sus palabras, me vio con una sonrisa.
“… Pero para los ``tres grandes´´… ellos son conocidos como la reencarnación de Adán y Eva, respectivamente…”
Me sorprendí ante la revelación de esa mujer, pero no haciendo caso omiso de mis otras preguntas, la mujer observó la luna y después me arrojo algo.
“Toma… lo dejaste en el hospital…”
Ese objeto era el collar de plata.
“Clover ya sabía desde un principio que me encontraría con su hermana… por eso puso, lo que debería de imaginar, un sello de invocación…”
“Exacto… él desde un principio observo grandes cambios en su hermano Alex… a pesar de una gran distancia que tienen esos dos por sus trabajos , ellos tienen un gran conexión espiritual… después le siguió la pista por un momento al escuchar que dejo su trabajo por un largo rato… fue Alex quién ha controlado algunos de los movimientos de ese Matsuda por este tiempo, y es por eso que se acercó a ti para llegar a él…”
“¿Y tú?...”
“¿Yo?”, pregunto con sorpresa, “Yo solo pasé por aquí como distracción… era mentira eso de que recibí ordenes de los más altos para detenerlo… todo fue plan de Luis, al igual el que sabía que Alex tocaría el collar para invocar a este… ¿Crees que yo recibiría ordenes?”, me pregunto burlona.
Me sorprendí ante la revelación de esa mujer, pero no haciendo caso omiso de mis otras preguntas, la mujer observó la luna y después me arrojo algo.
“Toma… lo dejaste en el hospital…”
Ese objeto era el collar de plata.
“Clover ya sabía desde un principio que me encontraría con su hermana… por eso puso, lo que debería de imaginar, un sello de invocación…”
“Exacto… él desde un principio observo grandes cambios en su hermano Alex… a pesar de una gran distancia que tienen esos dos por sus trabajos , ellos tienen un gran conexión espiritual… después le siguió la pista por un momento al escuchar que dejo su trabajo por un largo rato… fue Alex quién ha controlado algunos de los movimientos de ese Matsuda por este tiempo, y es por eso que se acercó a ti para llegar a él…”
“¿Y tú?...”
“¿Yo?”, pregunto con sorpresa, “Yo solo pasé por aquí como distracción… era mentira eso de que recibí ordenes de los más altos para detenerlo… todo fue plan de Luis, al igual el que sabía que Alex tocaría el collar para invocar a este… ¿Crees que yo recibiría ordenes?”, me pregunto burlona.
“…”
“Te sigues preguntando lo que te dijo Alex, ¿verdad?...”, me pregunto, para después acompañarme con una palmada en la espalda, “¿A qué respuesta llegaste?”
“Que hay muchas más personas con problemas igual o peor que los míos…”, le conteste seriamente.
“Sí… pero el preocuparte por los problemas de los demás te llevara al mismo camino que Alex… solo preocúpate por tus problemas, si tienes tiempo o ganas, ayuda a quién puedas y verás como algún día… ellos te ayudaran a ti…”
“Je, eres muy sabia… ¿no me vas a salir con que eres la hermana de muerte, no?”
“Te sigues preguntando lo que te dijo Alex, ¿verdad?...”, me pregunto, para después acompañarme con una palmada en la espalda, “¿A qué respuesta llegaste?”
“Que hay muchas más personas con problemas igual o peor que los míos…”, le conteste seriamente.
“Sí… pero el preocuparte por los problemas de los demás te llevara al mismo camino que Alex… solo preocúpate por tus problemas, si tienes tiempo o ganas, ayuda a quién puedas y verás como algún día… ellos te ayudaran a ti…”
“Je, eres muy sabia… ¿no me vas a salir con que eres la hermana de muerte, no?”
Esa mujer me miró con los ojos bien abiertos y luego soltó una carcajada. Parando de reír, me dio la espalda y observo de nuevo aquél cielo oscuro.
“Soy yo… pero sí, tengo cientos de hermanos… bueno, mi tiempo ha terminado… ya me tengo que ir…”
“¿Te vas a donde mismo?”
“Sí… hay una persona que me espera… como dije, solo volví a ayudar un poco… y para que no me extrañaras tanto… así que, nos vemos…”
“Espera…”, le grite para que se detuviera solo unos momentos. “Una persona en especial te mando saludos…”
La mujer dándome una sonrisa, se despidió de mí.
En el momento en que dio un salto hacia la calle, corrí para verla marcharse, pero al ver abajo, ya no había alguien… como siempre, ella desaparecía en las sombras sin algún indicio de cómo.
“¿Te vas a donde mismo?”
“Sí… hay una persona que me espera… como dije, solo volví a ayudar un poco… y para que no me extrañaras tanto… así que, nos vemos…”
“Espera…”, le grite para que se detuviera solo unos momentos. “Una persona en especial te mando saludos…”
La mujer dándome una sonrisa, se despidió de mí.
En el momento en que dio un salto hacia la calle, corrí para verla marcharse, pero al ver abajo, ya no había alguien… como siempre, ella desaparecía en las sombras sin algún indicio de cómo.
Adán y Eva… ya sé porque quería hacer esos cambios ese Alex… si fuera yo quién dio a luz a todos los humanos… yo también estaría enojado por el comportamiento de estos.
Dejando de pensar, mi cuerpo comenzó a tambalear, ya parecía que la poca adrenalina que tenía, se agotaba de un solo jalón. Baje con mucho cuidado del techo por una de las paredes y me adentré por la ventana del cuarto de Haruka. Ella estaba descansando como si nada hubiera pasado, y tal vez, eso me sacaría de unas buenas explicaciones.
Salí del cuarto y llegue al mío para echarme boca abajo sobre mi cama. Al ver mi reloj y observar la hora que era, me entraron unas flojeras de ir a la secundaria, pues solo faltaban tres horas para entrar en esta. Ignorando lo pasado, me dedique a dormir… tanto hechizo, energía y problemas ya me tenían acabado… solo quería volver a mi vida cotidiana… una a la que volvería esta tarde…
“Resolver mis problemas… y si tengo tiempo… resolver los de los demás y ellos un tiempo después me ayudarán…”
Dejando de pensar, mi cuerpo comenzó a tambalear, ya parecía que la poca adrenalina que tenía, se agotaba de un solo jalón. Baje con mucho cuidado del techo por una de las paredes y me adentré por la ventana del cuarto de Haruka. Ella estaba descansando como si nada hubiera pasado, y tal vez, eso me sacaría de unas buenas explicaciones.
Salí del cuarto y llegue al mío para echarme boca abajo sobre mi cama. Al ver mi reloj y observar la hora que era, me entraron unas flojeras de ir a la secundaria, pues solo faltaban tres horas para entrar en esta. Ignorando lo pasado, me dedique a dormir… tanto hechizo, energía y problemas ya me tenían acabado… solo quería volver a mi vida cotidiana… una a la que volvería esta tarde…
“Resolver mis problemas… y si tengo tiempo… resolver los de los demás y ellos un tiempo después me ayudarán…”
“Oye, ¿alguien te habla en la puerta?”
“¿Eh? ¿Alguien me está buscando?”
“Sí, está afuera del salón esperándote… es un chico del salón C…”
“Hola…”
“¿Ta-Taiyou?, ¿Qué haces aquí? Y… ¿Por qué te ves tan acabado?”
“Larga historia Bura… una muy larga y aburrida historia llena de locura…”
“¿Eh? ¿Alguien me está buscando?”
“Sí, está afuera del salón esperándote… es un chico del salón C…”
“Hola…”
“¿Ta-Taiyou?, ¿Qué haces aquí? Y… ¿Por qué te ves tan acabado?”
“Larga historia Bura… una muy larga y aburrida historia llena de locura…”
Eran casi las 10:20, el profesor nos dejo salir antes a causa de que tenía que irse a una cita con el médico. Como Shidou y Sumiya faltaron a clases, tuve mucho tiempo en soledad… pero sabía que en este día, algo debía hacer para poder terminar con mi última preocupación…
Así que dirigiéndome al salón de Bura, observe que tampoco Matsuda había asistido y aproveche la gran oportunidad para acercarme a ella.
“Entonces, ¿cuál es el motivo de tu visita?”, me dijo con mucha curiosidad una muy alegre Bura.
“¿Me puedes acompañar en la salida?... tengo que decirte algo…”
Bura muy sorprendida por mi pregunta, me contestó solo asintiendo con la cabeza y regresando al salón con sus amigas, estas a la vez, le preguntaban el motivo por mi visita y me miraban con sospecha.
Dado por listo eso, me regresé al salón a descansar un rato los ojos mientras podía… ya sería cuestión de tiempo, para que el momento de la salida llegara.
Así que dirigiéndome al salón de Bura, observe que tampoco Matsuda había asistido y aproveche la gran oportunidad para acercarme a ella.
“Entonces, ¿cuál es el motivo de tu visita?”, me dijo con mucha curiosidad una muy alegre Bura.
“¿Me puedes acompañar en la salida?... tengo que decirte algo…”
Bura muy sorprendida por mi pregunta, me contestó solo asintiendo con la cabeza y regresando al salón con sus amigas, estas a la vez, le preguntaban el motivo por mi visita y me miraban con sospecha.
Dado por listo eso, me regresé al salón a descansar un rato los ojos mientras podía… ya sería cuestión de tiempo, para que el momento de la salida llegara.
“¡¡Holas!!, Taiyou Kagami…”
“Hola… ¿paso algo malo?”
“Al contrario Taiyou… vengo a felicitarte por tus calificaciones… has sido el mejor de las clases del mismo año”
“Es nada… todo lo que vemos en clase es fácil de entender…”
“Mmm… ¿no tendrás alguna máquina del tiempo para regresar a los exámenes y conocer las respuestas?... je, es imposible… pero aun así, de nuevo felicidades”
Un plática inesperada con la subdirectora, tomó mucho tiempo de mis clases; no fue algo malo, ya que me sabía de memoria los temas explicados en clase y esto me ayudaría a pasar un poco más rápido el tiempo.
La subdirectora era la encargada de felicitar personalmente a aquellas personas que destacaban, ya sea en lo académico o en los deportes. Ella era muy conocida como una persona platicadora y muy simpática, es por eso que el flojo de director, le dejo ese trabajo a ella.
“Hola… ¿paso algo malo?”
“Al contrario Taiyou… vengo a felicitarte por tus calificaciones… has sido el mejor de las clases del mismo año”
“Es nada… todo lo que vemos en clase es fácil de entender…”
“Mmm… ¿no tendrás alguna máquina del tiempo para regresar a los exámenes y conocer las respuestas?... je, es imposible… pero aun así, de nuevo felicidades”
Un plática inesperada con la subdirectora, tomó mucho tiempo de mis clases; no fue algo malo, ya que me sabía de memoria los temas explicados en clase y esto me ayudaría a pasar un poco más rápido el tiempo.
La subdirectora era la encargada de felicitar personalmente a aquellas personas que destacaban, ya sea en lo académico o en los deportes. Ella era muy conocida como una persona platicadora y muy simpática, es por eso que el flojo de director, le dejo ese trabajo a ella.
Recuerdo en primer año cuando la conocí, en esos tiempos, era ella la jefa del departamento de Servicios Escolares… era muy amable también en ese entonces, aun con los estudiantes o padres que se quejaban.
Pero dejando eso a un lado, se vino la última y más lenta clase de toda mi vida. Con un cuerpo agotado todavía por lo sucedido en la madrugada, deseaba con muchas ganas que esa clase sin sentido acabara… ¿y por qué le llamo a una clase ``sin sentido´´?, porque esa clase es la de Cívica y ética.
Pasada la clase, me levante de mi banca estirando mis brazos adormilados por el momento, y después me dirigí hacia la entrada de la secundaria.
Hace mucho que no esperaba a alguien en ese lugar, la última vez que lo hice, fue el último día de clases en el tercer año de mi vida pasada, que igual que ahora, era para esperar a Bura.
Con cinco minutos de retraso bien contados, Bura llegó corriendo a mi dirección. Al acercarse a mí, se le notaba un cansancio que ella misma no podía definir porque… pero era claro para mi, que se debía por igual a la fatiga que me cargaba.
Pasada la clase, me levante de mi banca estirando mis brazos adormilados por el momento, y después me dirigí hacia la entrada de la secundaria.
Hace mucho que no esperaba a alguien en ese lugar, la última vez que lo hice, fue el último día de clases en el tercer año de mi vida pasada, que igual que ahora, era para esperar a Bura.
Con cinco minutos de retraso bien contados, Bura llegó corriendo a mi dirección. Al acercarse a mí, se le notaba un cansancio que ella misma no podía definir porque… pero era claro para mi, que se debía por igual a la fatiga que me cargaba.
“¿Nos vamos?”, me pregunto ella con una sonrisa nerviosa.
Asentí y los dos salimos de la secundaria con dirección a un lugar donde la quería llevar.
“¿Cómo te ha ido en la vida?”, le pregunte a Bura para no ser una compañía callada.
“Pues bien yo diría… ayer mis padres me regañaron mucho por salir de mi casa tan noche… bueno, de mi ex casa jeje”
“¿Tu ex casa?”, le pregunte con una curiosidad fingida.
“Sí… parece ser que ayer se incendió por una extraña razón… pero yo no tengo recuerdos de ello… según el médico, recibí un fuerte golpe en la cabeza y tal vez eso me hizo tener amnesia temporal, y salí huyendo del lugar por la conmoción…”, me explicaba ella con un rostro de curiosidad por conocer los sucedido en su “amnesia temporal.”
“Órale… por eso tanto ruido en la noche…” agregue de último con sorpresa. “¿Y qué van a hacer tus padres?”
“Pues en estos momentos están buscando una casa en la cual vivir nosotros, es por eso que… no debería…”, haciendo bajar de tonalidad su voz y su paso, se paró casi en una esquina y puso un rostro avergonzado.
“¿Por qué te detienes de repente?”, le pregunte con una curiosidad verdadera.
“Em… se supone que hoy mi padre me recogería en su auto para llevarme con mi abuela por el momento en que buscamos nuevo hogar… bueno, ya que jeje, después le llamo y le digo que fue una emergencia de trabajo escolar…”
Siguiendo de nuevo caminando, yo le seguí de nuevo también.
“Y bien… ¿Qué es lo que me querías decir…”, me decía ella con su rostro ligeramente sonrojado.
“Mira… ¿vamos por una paleta?”
“¿Eh?, bueno… si tu quieres…”
Acercándonos al montón de personas que estaban en la paletería, tuvimos suerte de escoger una paleta antes de que todas se acabaran, claro, como yo invite, yo pague.
“Uuhh… a mi no me gustan las paletas de fresa…”, decía decepcionada Bura.
“Perdona… eran las últimas que había… pensé que al menos, nos tocaría un Dream Icelet… pero me salieron mal los cálculos jaja…”, me acerque a ella e intercambie su paleta con la mía, la suya de fresa por la mía de rompope. “¿Así está bien?”
Asentí y los dos salimos de la secundaria con dirección a un lugar donde la quería llevar.
“¿Cómo te ha ido en la vida?”, le pregunte a Bura para no ser una compañía callada.
“Pues bien yo diría… ayer mis padres me regañaron mucho por salir de mi casa tan noche… bueno, de mi ex casa jeje”
“¿Tu ex casa?”, le pregunte con una curiosidad fingida.
“Sí… parece ser que ayer se incendió por una extraña razón… pero yo no tengo recuerdos de ello… según el médico, recibí un fuerte golpe en la cabeza y tal vez eso me hizo tener amnesia temporal, y salí huyendo del lugar por la conmoción…”, me explicaba ella con un rostro de curiosidad por conocer los sucedido en su “amnesia temporal.”
“Órale… por eso tanto ruido en la noche…” agregue de último con sorpresa. “¿Y qué van a hacer tus padres?”
“Pues en estos momentos están buscando una casa en la cual vivir nosotros, es por eso que… no debería…”, haciendo bajar de tonalidad su voz y su paso, se paró casi en una esquina y puso un rostro avergonzado.
“¿Por qué te detienes de repente?”, le pregunte con una curiosidad verdadera.
“Em… se supone que hoy mi padre me recogería en su auto para llevarme con mi abuela por el momento en que buscamos nuevo hogar… bueno, ya que jeje, después le llamo y le digo que fue una emergencia de trabajo escolar…”
Siguiendo de nuevo caminando, yo le seguí de nuevo también.
“Y bien… ¿Qué es lo que me querías decir…”, me decía ella con su rostro ligeramente sonrojado.
“Mira… ¿vamos por una paleta?”
“¿Eh?, bueno… si tu quieres…”
Acercándonos al montón de personas que estaban en la paletería, tuvimos suerte de escoger una paleta antes de que todas se acabaran, claro, como yo invite, yo pague.
“Uuhh… a mi no me gustan las paletas de fresa…”, decía decepcionada Bura.
“Perdona… eran las últimas que había… pensé que al menos, nos tocaría un Dream Icelet… pero me salieron mal los cálculos jaja…”, me acerque a ella e intercambie su paleta con la mía, la suya de fresa por la mía de rompope. “¿Así está bien?”
“Sí”, me respondió ella con una sonrisa.
“OK… ahora sí vamos al parque…”
Empujando a una Bura confundida, tardamos solo un momento en llegar al parque de junto. Este era el lugar perfecto para ponerle fin a todo mi problema.
Sentados juntos debajo de ese acostumbrado árbol, podía observar como Bura no dejaba de mirarme, se veía muy nerviosa por lo que le quería decir y yo al voltear a verla, ella aparentaba comer su paleta observando el paisaje.
“Hace buen rato que no estábamos así, ¿verdad?”
“Sí… hace casi un año…, mejor dicho, más de un año…”
“Bura… ¿Por qué te dejaste influenciar por Matsuda?”
Mi pregunta hizo congelar a Bura, se notaba que quería expresar palabras, pero ninguna de ellas salía de su boca. Retomando de nuevo la pregunta, ella desvió su mirada de la mía y comenzó a mirar el pasto con una expresión triste.
“¿Por qué dices que me influencie?...”, me pregunto ella.
“Es una corazonada… tú no has cambiado tu forma de ser… no lo puedo ver como otros… pero sé que todavía conservas tu alma…”
Era cierto, a pesar de no tener la habilidad de ver el aura como Haruka, desde aquél incidente del MCAE y el evento Clover… creía que ella todavía tenía su alma original... y conocía el “hechizo” correcto para confirmarlo.
¿Cómo lo haría?...
Con el regalo de Luis, el collar de plata que me hizo recordar algo que había olvidado por completo…
“Toma Bura… esto es para ti…”, le dije sacando el collar de mi bolsillo y dejándolo en su mano.
“Esto… esto… se parece mucho al collar que tengo en mi cuarto…”, me contestó ella observando detalladamente aquél collar plateado, expresando un rostro de sorpresa.
“¿Alguien más te regalo un collar igual?”, le pregunte sonriédole.
“En realidad no sé… solo sé que siempre ha estado en mi cuarto en un estuche rosa… “
“¿Sabes que es lo que pienso…?”, le pregunte con una pequeña sonrisa.
“¿Qué?”, me respondió ella interesada.
“OK… ahora sí vamos al parque…”
Empujando a una Bura confundida, tardamos solo un momento en llegar al parque de junto. Este era el lugar perfecto para ponerle fin a todo mi problema.
Sentados juntos debajo de ese acostumbrado árbol, podía observar como Bura no dejaba de mirarme, se veía muy nerviosa por lo que le quería decir y yo al voltear a verla, ella aparentaba comer su paleta observando el paisaje.
“Hace buen rato que no estábamos así, ¿verdad?”
“Sí… hace casi un año…, mejor dicho, más de un año…”
“Bura… ¿Por qué te dejaste influenciar por Matsuda?”
Mi pregunta hizo congelar a Bura, se notaba que quería expresar palabras, pero ninguna de ellas salía de su boca. Retomando de nuevo la pregunta, ella desvió su mirada de la mía y comenzó a mirar el pasto con una expresión triste.
“¿Por qué dices que me influencie?...”, me pregunto ella.
“Es una corazonada… tú no has cambiado tu forma de ser… no lo puedo ver como otros… pero sé que todavía conservas tu alma…”
Era cierto, a pesar de no tener la habilidad de ver el aura como Haruka, desde aquél incidente del MCAE y el evento Clover… creía que ella todavía tenía su alma original... y conocía el “hechizo” correcto para confirmarlo.
¿Cómo lo haría?...
Con el regalo de Luis, el collar de plata que me hizo recordar algo que había olvidado por completo…
“Toma Bura… esto es para ti…”, le dije sacando el collar de mi bolsillo y dejándolo en su mano.
“Esto… esto… se parece mucho al collar que tengo en mi cuarto…”, me contestó ella observando detalladamente aquél collar plateado, expresando un rostro de sorpresa.
“¿Alguien más te regalo un collar igual?”, le pregunte sonriédole.
“En realidad no sé… solo sé que siempre ha estado en mi cuarto en un estuche rosa… “
“¿Sabes que es lo que pienso…?”, le pregunte con una pequeña sonrisa.
“¿Qué?”, me respondió ella interesada.
“Pienso que ese collar perteneció a tu antiguo yo… uno que tal vez olvidaste con el tiempo…”
“Pues en realidad recuerdo haber sentido cambios en mi ser… pero nunca supe cuales eran jeje, tal vez tengas razón…”, comentó ella sacándose la lengua y riéndose. Al observar detalladamente el collar, ella no evito gesticular un asombro. “Espera, este grabado no lo tenía mi collar… ¿Qué significa?”
“Pues en realidad recuerdo haber sentido cambios en mi ser… pero nunca supe cuales eran jeje, tal vez tengas razón…”, comentó ella sacándose la lengua y riéndose. Al observar detalladamente el collar, ella no evito gesticular un asombro. “Espera, este grabado no lo tenía mi collar… ¿Qué significa?”
“¿Eso?, En realidad es un hechizo…”, esa última palabra llamó la atención de Bura, ella mirándome fijamente, puso total atención a mí. “Si es cierto que sientes cambios en tu ser, este hechizo te ayudara… porque… si tú siempre lo llevas contigo, y recuerdas este collar, sabrás que sigues siendo la misma Bura… es un hechizo que les funciono a dos hermanos para hacerle recordar a uno quién era…”
El rostro de Bura reflejaba que sentía muchos sentimientos a la vez, pero no sabía cuál escuchar… eso exactamente pasaba dentro de mí, y había pasado por un muy buen tiempo.
El rostro de Bura reflejaba que sentía muchos sentimientos a la vez, pero no sabía cuál escuchar… eso exactamente pasaba dentro de mí, y había pasado por un muy buen tiempo.
Bura con una sonrisa en su rostro, se acercó a mí y me dio un fuerte abrazo… uno que yo no evite consentir.
“Taiyou… sigo siendo yo…”, me decía ella muy feliz con unas pocas lágrimas cayendo de sus ojos. “Perdóname mucho Taiyou… aleje de ti porque…”
“Taiyou… sigo siendo yo…”, me decía ella muy feliz con unas pocas lágrimas cayendo de sus ojos. “Perdóname mucho Taiyou… aleje de ti porque…”
“No lo digas, Bura… me basta con saber que sigues siendo la misma…”, le dije a una sorprendida Bura interrumpiéndola. “Te quiero mucho, Bura”
“Tú me gustas igual Taiyou… ¡me gustas!, es por eso que no puedo guardarte eso…”
“Creo que entendiste mal mis palabras jeje…”, le explique a ella, cosa que la hizo separarse de nuestro abrazo y mostrar una expresión que albergaba confusión y tristeza. “También me gustas Bura pero… el sentimiento que tengo por ti es por un capricho anterior mío… pero el sentimiento que se que es verdadero por ti… es que extrañe tu compañía como mi amiga… tal vez con el tiempo cambien las cosas…”
“Creo que entendiste mal mis palabras jeje…”, le explique a ella, cosa que la hizo separarse de nuestro abrazo y mostrar una expresión que albergaba confusión y tristeza. “También me gustas Bura pero… el sentimiento que tengo por ti es por un capricho anterior mío… pero el sentimiento que se que es verdadero por ti… es que extrañe tu compañía como mi amiga… tal vez con el tiempo cambien las cosas…”
Al terminar de decir mi diálogo, Bura se me aventó de nuevo a los brazos y comenzó a derramar lágrimas. Lo único que pude hacer, era abrazarla aún más fuerte y contener los deseos de mi antiguo yo, que todavía quedaban en mí ser.
Era lo mejor… tanto para ella como para mí… no hice más que repasar los capítulos de mi antigua vida, inconscientemente, hasta actuando como antes… eso era porque desde la decisión que tome por Haruka… me llevaba tan destrozado por dentro y desconcertado… ese fue un camino que tome por mi nuevo ser… y el que debería de representar siempre… aunque bueno, mentiría si dijera que en el pasado… no tuve buenos momentos verdaderos…
“¿Esto es para mí?... es muy bonito, supongo…”
“Sí, puedes decir que es nuestro regalo de compromiso…”
“Cierto… ahora eres mi novia, ¿no?”
“O tu eres mi novio…”
“Suena mejor que tu eres mi novia… yo soy el hombre de la relación después de todo…”
“Otra vez entrando a tu ``yo´´ egoísta… como sea… quiero que te lo quedes tú… sabes… antes este collar me pertenecía… pero yo no recuerdo haberlo tenido ni que alguien me lo hubiera regalado… pero lo podía observar siempre en un estuche rosa… ¿sabes que es lo que pienso ahora?”
“Eeehh… no… ¿Qué es lo que piensas?”
“Pienso que esto perteneció a un antiguo yo… últimamente he sentido cambios en mi forma de ser, pero no logro saber cuáles… es como si fuera otra alma en mi cuerpo… ¿algo loco ,no?”
“Pues en realidad… tu ya estás loca…”
“¡¡Menso!!...”
“Perdona, perdona… aún así, yo aprecio mucho a la Bura actual… hayas cambiado o no… si reconoces este collar, significa que eres tu antiguo yo o el actual… si no lo reconoces, entonces eres otra…”
“OK…”
“Por eso siempre lo llevaré conmigo… es mi tesoro y tu alma, por así decirlo…”
“Sí, puedes decir que es nuestro regalo de compromiso…”
“Cierto… ahora eres mi novia, ¿no?”
“O tu eres mi novio…”
“Suena mejor que tu eres mi novia… yo soy el hombre de la relación después de todo…”
“Otra vez entrando a tu ``yo´´ egoísta… como sea… quiero que te lo quedes tú… sabes… antes este collar me pertenecía… pero yo no recuerdo haberlo tenido ni que alguien me lo hubiera regalado… pero lo podía observar siempre en un estuche rosa… ¿sabes que es lo que pienso ahora?”
“Eeehh… no… ¿Qué es lo que piensas?”
“Pienso que esto perteneció a un antiguo yo… últimamente he sentido cambios en mi forma de ser, pero no logro saber cuáles… es como si fuera otra alma en mi cuerpo… ¿algo loco ,no?”
“Pues en realidad… tu ya estás loca…”
“¡¡Menso!!...”
“Perdona, perdona… aún así, yo aprecio mucho a la Bura actual… hayas cambiado o no… si reconoces este collar, significa que eres tu antiguo yo o el actual… si no lo reconoces, entonces eres otra…”
“OK…”
“Por eso siempre lo llevaré conmigo… es mi tesoro y tu alma, por así decirlo…”
“¡¡Ya regrese!!”
“Bienvenido, Taiyou”
“Bienvenido, Kagami”
“Hermano, hermano… adivina quién nos visita.”
“¿Qué hacen ustedes aquí?”
“Hace tiempo que no nos veíamos, Taiyou…”
“Hace tiempo que no nos veíamos, Kagami…”
Quién diría, que después de volver de la escuela… me encontraría con Ryou muy feliz, no digo que esto sea raro, sino lo otro que eran las visitas indeseadas. Dos chiquillos enfrente de mí, de pelo rojo corto y usando unos grandes lentes y portando gabardina, estaban observándome con una gran sonrisa en sus rostros, muy cómodos sentados en las sillas de la mesa con mi madre sirviéndoles con suma alegría…
“Hola… no me esperaba su visita… bueno… no dos días después de ese incidente… Alex… Luis…”
“Bienvenido, Taiyou”
“Bienvenido, Kagami”
“Hermano, hermano… adivina quién nos visita.”
“¿Qué hacen ustedes aquí?”
“Hace tiempo que no nos veíamos, Taiyou…”
“Hace tiempo que no nos veíamos, Kagami…”
Quién diría, que después de volver de la escuela… me encontraría con Ryou muy feliz, no digo que esto sea raro, sino lo otro que eran las visitas indeseadas. Dos chiquillos enfrente de mí, de pelo rojo corto y usando unos grandes lentes y portando gabardina, estaban observándome con una gran sonrisa en sus rostros, muy cómodos sentados en las sillas de la mesa con mi madre sirviéndoles con suma alegría…
“Hola… no me esperaba su visita… bueno… no dos días después de ese incidente… Alex… Luis…”
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