¿Por qué las cosas tienen que estar cambiando con el tiempo?...
Me gustaría que todo se quedara pausado en una época, en aquellos días inocentes por el que todos pasamos una vez, es un deseo egoísta, ¿pero que más se puede hacer?
Se vive aprendiendo de los errores del pasado y los aplicamos en el presente y futuro para ir mejorando nuestra vida…
El tiempo pasa tan lento… pero irónicamente tan rápido… es extraño, ha pasado una nada desde que salí de la preparatoria y me encuentro tan vacio actualmente; bueno, tal vez no tanto, al menos aun tengo cosas por hacer… vagar en internet, salir a beber con excompañeros, ir a toquínes y participar también, salir con Lola…
La verdad, todo lo que hago ahora, aun viéndolo en el pasado, sigo haciendo lo mismo, dejándome llevar por el viento, sin tener una meta fija que alcanzar.
¿Por qué si sigo siendo igual que años atrás, mi vida se convirtió en una aburrida rutina diaria?...
En la preparatoria era amado y respetado, no había chica con la que no pudiera hablar o con la que no se me acercara; tal vez no era el más galán de la preparatoria, pero destacaba mucho en dos puntos muy importantes en ese tiempo: ser alguien y saber que decir.
Mis gustos eran muy diferentes a los de las personas que me rodeaban, pero eso no era problema, yo podía encajar bien (con algunos no, claro), podía ser el centro de atención, y vamos, que eso es una de las cosas mejores en esa época, mentiría si dijera, que no me gustaba ser el centro de las miradas de varios de mis compañeros celosos.
Hablando más de celos, ¿Cómo no lo tendrían… cuando yo salía con la chica más deseada de nuestro año?... oh, sí, Carolina… me gustaba ver a los desesperados chicos con intención de acercársele cuando estuviera sola… pero aun más, me encantaba el rostro de impotencia de ellos, al verme abrazarla y besarla frente a sus rostros.
Tal vez en los estudios era regular, pero cuando se hablaba de conocimientos fuera de la ciencia, era muy bueno… más en el tema de la música, que como despegue al reconocimiento de varias personas, forme una banda con viejos conocidos de mi hermano, yo… era el vocalista y participaba en varios eventos de los bares de la ciudad, ganando fama poco a poco… llegando incluso a tocar con grandes bandas del estado.
Era un rey, mi vida era mejor que la de todos los demás, tenía lo mejor… aun cuando por los días, en el último año, las cosas comenzaban a tornarse un tanto diferentes.
Como vocalista, salí a muchos conciertos del estado, ya sea con mi banda o con algunas compañeras, donde hacía de reemplazo o segunda voz; ya no era solo más un entretenimiento, sino también comenzaba a ganar dinero… una lástima, al ya no tener a quien quería compartirlo.
Carolina y yo empezábamos a discutir de forma muy frecuente, parecíamos sube y bajas: peleábamos, nos reconciliábamos, volvíamos a pelear y nos volvíamos a reconciliar; ¿la razón? Bueno, si por algo se es malo ser un ídolo entre las masas… es que si tu pareja también lo es, se irán distanciando entre los “círculos amistosos” hasta pelearse por la falta de comunicación.
Tras cinco discusiones, ella y yo cortamos.
Tanto ella como yo, salíamos constantemente con otras personas, pero… ya no era lo mismo… había probado un delicioso y fino vino, cualquier vino de licorería no me dejaría satisfecho durante un largo rato hasta que la olvidara.
Los constantes rompimientos que tenía no fueron tan malos, después de todo, aquellas chicas que se veían distanciadas por la mirada celosa de Carolina, se me podían acercar con tranquilidad, buscando ya sea mi amistad o algo más. Esto, como un ciclo, hacía alejarme de las personas que consideraba mi grupo de amigos… ya eran solo en pequeñas ocasiones, donde podía volver a platicar con ellos… pero no era lo mismo… perdía aquel carisma por el que me identificaba… hasta llegar a cerrarme en solo unas personas en específico.
Je… tiene razón un amigo, era un tanto pesimista y celoso de lo social que podían llegar a ser algunas personas… pero, al menos esa vez, tenía completa razón…
“¿Por qué van a celebrar tanto? Si, son los últimos días de clases, pero se comportan como si ya hubieran cumplido todo lo pendiente para la preparatoria…”
Exactamente, todos los del salón salían a fiestas en plazas, en la casa de alguien o solo salíamos por salir, a celebrar nuestra “amistad” y la despedida que tendríamos… tal así como nuestra “ceremonia de graduación”… pero… como dijo aquella persona, los rostros de varios de nosotros, que eran felices y despreocupados… cambiaron a unos de apuro y frustración.
Yo, como algunos otros, no llegamos a cumplir lo necesario como para salir “oficialmente” de la preparatoria.
“Se los dije… ahora estarán buscando una salida desesperadamente… te aseguro que los demás estarán culpándose… dicen que es mejor hacer algo y arrepentirse después de ello que no haber hecho algo… pero jajaja los que lo dicen, nunca nunca… sabrán el bien que me hace ver cómo actúan esas personas… lo importante no es el número de una calificación… es el esfuerzo que se pone, aquello que aprendiste… un tonto aprende sus errores, un sabio aprende de los errores del tonto.”
Ese tipo, era el chico más miserable que podía conocer del salón… pero, me hizo enojar tanto, ¡¡tanto!!... que por una vez, el haya alcanzado algo que yo quería y yo no… nuestros papeles cambiaron al último.
Después de la preparatoria, comenzaban los cambios finales… ya no tenía que estudiar, así que no vería a mis conocidos más que en fiestas… donde me presumían lo que habían logrado o lo que habían conseguido…
Relaciones amorosas… he intentado tener algunas… pero es difícil… antes me preocupaba mucho por mis novias, por lo que querían… ahora actuó normal, sin importarme mucho de lo que pasa… y si llega a pasar algo malo, solo lo dejo atrás y comienzo de nuevo.
Aun sigo cantando, después de los eventos salgó con mis compañeros de banda a beber y a divertirnos… son grandes momentos… pero al volver a casa, aparte del fuerte dolor de cabeza que me gana… un vacío se apodera de mi cuerpo… me doy cuenta de lo aburrida que se ha vuelto mi vida.
Una mano… eso es todo lo que busco… una mano que me ayude a cambiar, que me haga dar cuenta de mis errores… mis amigos, solo me dan palabras automáticas de ánimo, confían burlonamente como en los días de preparatoria: “que encontrare una forma de salir del agujero”.
Mi familia es igual… trabajo de vez en cuando con mi padre, pero solo eso… no tengo apoyo…
He perdido mucho, con el tiempo… lo quiero de vuelta, quiero poder hacer algo… pero, ahora solo me queda esperar…
Solo esperaré hasta el día, en que mi rutina se rompa… ya conozco esa fecha, pero falta mucho tiempo que se me castiga de forma lenta…
Espero… que mi cuerpo y mente resistan…
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