sábado, 10 de diciembre de 2011

Fics in the Reality Capítulo 8 (segunda parte)



“Muy bien, el tiempo ya acabo así que quiero que me muestren cada uno lo que trajo.

Taro puso en fila a los concursantes, claro que por orden de llegada dentro de aquellos 5 minutos. La sorpresa de unos se hizo presente cuando se dieron cuenta de quién fue la primera en conseguir todo lo que se pedía.
He aquí una lista por orden de tiempo y lo que debió traer:

Leviathan: Libertad, estudiar, volar, información, atado, troller, huevo, ass (culo) y nada.
Mónica: Mora, optometrista, nada, inteligencia, cabello y aplicada.
Johann: Jugo, ojo, hábil, antojo, negación y nefasto.
Hyosuke: Hamburguesa, yodo, ojo, spam, umbral, key (llave) y estúpido.
Zack: Zapato, admiradores, cuchillo y kilogramo.
Emilia: Excremento, masoquismo, inteligencia, lápiz, increíble y árbol.
Yamada: Yogurt, autobús, manzanas, atadura, dedo y teto.
El taxista: Por petición de los mandamases, su nombre y lo que puso fue censurado.
Sumiya: Sol, uju! (celebración de victoria), morado, intuición, yellow (amarillo en inglés) y automóvil. 

“¿CÓMO… DEMONIOS… conseguiste todo eso Levi?”, preguntó Sumiya sorprendida de ver lo que le tocaba traer a  aquella mujer.

“Es fácil, después de todo cuenta con magia”, agregó Mónica.

“Exacto, miren”, dijo Leviathan señalando cerca de taro a un niño atado a una silla frente a un computador y un plato de huevo estrellado, extrañamente, todos estos volando por encima del suelo.

“¿Y cómo relaciones esto con lo que tienes?”, interrogó con interés marcado Taro.

“Miren, este es un niño que en lugar de estudiar algo de información en la computadora, se puso a jugar (aquí de mis palabras se tachan: estudiar, información y troller). El niño por esto, está atado de trasero a un silla voladora antes de poder comer su almuerzo que era un huevo estrellado también volador (aquí se tachan las demás palabras: libertad, atado, huevo, ass y nada)”

“Espera… ¿y por qué se tacha ‘nada’?”

“Bueno, porque todo esto proviene de ahí, de la nada…”, explicó inexpresiva Leviathan.

Ahí, ya se había proclamado a la ganadora suprema, que aunque a pesar de hacer trampa con su magia, tenía la desventaja de tener el nombre más largo y empezar de último el desafío. Había balanceado las cosas para que no se viera tan tramposa, aunque las miradas de algunos no cambiaban con aquel argumento… seguían con un sentimiento de decepción.

“Debí de poner eso como regla, se me pasó que esa chica cargaba con técnicas mágicas”, se decía para sí mismo Taro.

La segunda persona pasó directo con el juez. Esta vez no hubo trampa, pero sí un truquillo por así decirlo, ya que Mónica sólo escribió palabras que estuvieran a su fácil alcance (Mora, optometrista, nada, inteligencia, cabello y aplicada.) y poder terminar sin complicaciones el reto. Ella logró cumplir con todo eso, así que se salvó.

El tercero era Johann, que también ya había intuido sobre un juego así, siguió el mismo razonamiento que la anterior joven, pensar en palabras que pudiera conseguir en el acto. Johann cumplió con todo lo suyo, salvándose de la sentencia por igual.

El cuarto en pasar fue Hyosuke… que ocasionó de nuevo conmoción entre los concursantes.

“¿Cómo ese tipo fuma-jamón pudo haber conseguido lo de su lista?”, reclamaba Yamada.

Era verdad. Hamburguesa, yodo, ojo, spam, umbral, key (llave) y estúpido… quitando lo último y el spam, ¿Cómo había conseguido todo lo demás? Llevaba las llaves en su mano derecha, la hamburguesa en su mano izquierda, su ojo derecho sobre la hamburguesa y un frasco de yodo en su boca… ohh, le faltaba algo al zombie.

“Lo siento Hyo… te faltó el umbral”, declaró Taro, haciendo retroceder cabizbajo al chico que después de colocarse el ojo derecho que se había quitado por el reto, se escondió detrás de un árbol, donde nadie lo viera, a poder desahogarse de la mejor manera en que un puberto de 15 años podría en un lugar solitario… sí, fumando el jamón infinito que al parecer tenía.

Como quinto, el muchacho Mosh, que por mencionar cosas con respecto a lo primero que veía, no batalló en conseguir lo que se le pedía. Su nombre corto también le ayudaba, ¿pero cómo le hizo para conseguir a los ‘admiradores’? Bueno, solamente señaló la cámara mientras os daba una gran sonrisa victoriosa y besos exclusivamente para las chicas.
Seguida, venía ahora Emilia, que también por fortuna dijo cosas de fácil alcance. ¿Cómo le había hecho también para la relación de ‘masoquismo’? bueno, copiando a Zack, señaló a la cámara, sonrío pero saludando de manera insultante a una persona que podría estar mirando el programa por pura casualidad.

Yamada fue el séptimo, pero desafortunadamente, no pudo encontrar yogurt o algo con que poder relacionarlo, siendo el segundo en sentencia del día.
Como el taxista está censurado, sólo puedo mencionar que consiguió todo lo que buscaba, salvándose con éxito, y con su gorra intacta.
Y por último Sumiya, que no pudo conseguir el gorro amarillo del taxista (aunque es extraño, con solamente señalarlo pudo haber ganado) así que también está dentro de la sentencia.

“Tres personas… contando a Sumiya que es la verdugo… son pocas las elecciones, eso da miedo” se burló Johann.

“Regresando a casa, todos pasaremos directo al cuarto de sentencia; así que por ahora, esperemos a que nuestra comida esté lista.

Después de terminar de hablar Taro, dos camiones más llegaron al punto de encuentro. Estos dos eran fácilmente reconocibles para los jóvenes, eran los restaurantes móviles que se habían presentado la vez del desafío de la rueda de la fortuna.
Tardaría alrededor de una hora en estar la comida y los asientos preparados para la cena, así que pidiendo permiso a Taro, los concursantes se separaron para dar un último recorrido al extenso bosque en el que se encontraban.

“oh, Sumiya-sama…”, saludó por la espalda Hyosuke a la chica. “¿Gustas un poco de vaporub?”

“No gracias… no me siento enferma”, contestó extrañada.

“¿Y quién dijo que era para ponérselo?”

“Ok, entonces con aun más razón, NO”

Hyosuke se había acercado a Sumiya para intentar formar una pequeña tregua y que no le expulsara esta noche, era un perfecto plan siendo que fue el primero en llegar con ella. Y sí, para los curiosos, sabemos los pensamientos de los concursantes gracias a nuestras cámaras especiales.

“Oh, pero qué coincidencia encontrarlos aquí”, entró en escena el tercer candidato a salir del concurso, Yamada. “Yo que tú, no me le pegaba demasiado a ese zombie, y no lo digo por el virus, se contagia más fácilmente la idiotez.”

“¡Oye, para que sepas, ya me vacunaron!”

“¿Para la idiotez?”, preguntó interesada Sumiya.

“Ah no… esa inyección me toca cada tres años”

“Jajajaja entonces no está sirviendo, deberían de cambiar a dosis de una inyección por hora”, se burlaba Yamada, haciendo molestar a Hyosuke, que hasta él, tenía un límite.

Estaba cayendo en la trampa del peliverde (o también rubio, nos hemos dado cuenta que el creador de este personaje le ha descrito con dos cabellos diferentes, pero siendo rubia la Yamada mujer, dejaremos que este Yamada hombre se quede verde), así que no evitaba sonreír de la felicidad de poder mostrarle a Sumiya que él valía más de compañero y conservar su estancia por una semana más.
Lo que ambos no sabían porque se concentraban más en impresionar, es que Sumiya ya conocía las razones de ambos para acercársele, pero no estaba mal, podía sentirse como reina por más rato.


“Pero miren, si es mi prima política sin parentesco, Ema”

El saludo funcionó mejor de lo que se esperaba Zack, dándole escalofríos en la espalda a Emi, que estaba roja del coraje. “¿Se enojaba tanto por sólo llamarla Ema? Si era nomas una letra diferente”, pensaba Zack.

“¿Puedo saber qué es lo que quieres Zackarías?”, fue directo al grano Emi, fingiendo una sonrisa.

“¿Es que no puedo saludar a la persona que más estimo de la mansión?”

“¿Tú… estimarme? JAAAAJAAAA”

“No, en serio… tú eres la única a la que tengo como potencial amenaza”, decía Zack, prendiendo la atención de la chica que se había prometido, no escucharle. Una chica era una chica, y Zack no sabía fallar en una que era parecida a cierta compañera de ‘juegos’ de su preparatoria. “Mira, tú vienes de una gran historia, me lo han dicho muchas personas que también se pasan por la mía; ambos somos grandes estrellas, somos los protagonistas importantes o dime, ¿acaso el taxista lo es? No ¿Lo es Sumiya? Tampoco, es una personaje secundario explotada ¿Lo es Yamada o Leviathan? Menos… si acaso otro protagonista es Johann, pero él se puede valer por sí mismo”

“Muy bien… esto me suena a discurso de un ‘supuesto’ líder de campaña política, pidiéndome a gritos que me una a su campaña”, dijo Emi sin sorprender a Zack, que soltó una risotada seca.

“Lo que trato de decirte, es que ambos somos de un nivel diferente al de ellos… si hiciéramos equipo, los destrozaríamos fácilmente como no pude con Nahomi o la niña esa”

“Kasane”

“¡¡Esa mera pues!!”, dijo sin importancia el joven.

“No me convences, por lo mismo de que soy una amenaza para tumbarte del trono imaginario que tienes, estaré vulnerable a cualquier movimiento que hagas contra mí”, explicó Emi seria.

“Pero dime algo…”, debatió después. “¿Acaso yo no estaría en peligro tuyo también? Es un trato justo… ambos ganamos o ambos caemos… y supongo que queremos ganar, ¿no?”

Ella estaba contra la pared, teniendo únicamente dos opciones importantes que tomar: unirse a Zack, arriesgándose a que sea una trampa, pero a la vez poder tenderle ella una a él, si es que no ambos cumplen con la palabra de eliminar a los demás (que vamos, Zack tenía razón en algo) o declararle directamente que no está interesado en él, y volver la rivalidad indirecta en una directa. Ella no tenía aliados fuertes, exactamente como Zack, se encontraban en situaciones iguales; Emi estaba confusa.

“Dame tiempo para pensar…”, pidió.

“Muy bien, si me necesitas, ya sabrás donde encontrarme”, como acto seguido, Zack se apartó, desapareciendo entre los árboles, dejando a la chica Llanos sola de nuevo.

“Maldito seas… ahora la broma que te esperaba, se inutilizó, lo de Francisco fue en vano”


Alejado de todos los demás, en la parte trasera del bus, se encontraba Johann frente a uno de los camarógrafos.

“Curioso, mi primera vez en el ‘confesionario’ y tiene que ser uno de improvisación je… bueno, las cosas van marchando perfectas, acercándonos más a la recta final que tanto hemos esperado. Tengo un plan, uno que me ayudará a ubicarme por encima de los demás, y si sale todo bien, incluso me llevaré a una de las fuertes de la casa jajaja…”



La preparación se completó, en cuanto Taro dio el pitido de la cena, en nanosegundos, se encontraban ya sentados los 9 concursantes en la mesa. Originalmente la mesa era para los 17 concursantes, así que había gran diferencia de distancias entre los que quedaban ahora.
Zack comía tranquilamente, dedicándole unas miradas juguetonas a Emi, que seguía sin encontrar una respuesta y por esto, comía rápido.
Yamada y Hyosuke se sentaron a lado de Sumiya, aun continuando su pelea mientras ella se reía de lo que decían.
Leviathan y Johann conversaban normalmente, y el Taxista y Mónica eran los que se estaban más apartados y en silencio.

“Oye, ¿te gusta el futbol?”, preguntó el taxista a Mónica, para formar plática.

“No”, respondió a secas, para volver a concentrarse a comer. “¿Te gusta el arte?”

“¿Las telenovelas quedan como arte?”, preguntó de nuevo el señor, que recibió una mirada de muerte por parte de la chica, obligándolo a callar y volver a lo que importaba, su comida.

¿Qué hacía Taro? Como específicamente la comida era para los integrantes del concurso, ni una pequeña porción de la comida le pertenecía, así que miraba como cachorro de la calle a las personas que comían sin preocupaciones.

La hora más esperada para Taro llegó, la hora de irse del lugar y volver a lo que preocupaba a sólo dos personas del montón, la sentencia.

“Espero que mi persuasión haya funcionado”, pensaron al mismo momento Yamada y Hyosuke.

Después de una buena comida, se antoja un buen sueño, aquí no era la diferencia, ya la mayoría estaban dormidos en sus asientos, descansando en lo que se llegaba de regreso a casa.

“Mmm… podría grabar ciertas situaciones y subirlas a internet cuando acabe el programa y lograr humillar a algunos personajes mientras yo me salgo con la mía… mmm… no, mejor no, estoy siendo vigilado, cuando en algún futuro ellos vean las repeticiones del programa, sabrán que fui yo y me colgaran… pero puedo cambiarme el nombre y mudarme a otro país… pero tendría que gastar mucho para mi acta de nacimiento y el transporte, pero si tomo videos XXX y los…”

“¡¡Cállate por favor!!”, le gritaron todos a Taro.

El regreso fue un éxito, todos se dirigían como se les había dicho a la sala de la sentencia; dentro ya les esperaban Junior y Kyra, mirándolos muy atentamente.
Cada vez menos cuadros estaban iluminados, hoy sería uno menos, y la probabilidad era más grande de ser escogido como mal jugador del desafío de hoy, y teniendo entre los mismos sentenciados, a la verdugo.

“Hola chicos… ¿Qué tal la salida?”, cuestionó Junior. “Apuesto a que les gustaría ir a una playa, en mis tierras allá por Texas”

“Pero Texas no tiene playas, es un desierto”, dijo Mónica, dándole la contraria a un juez.

“En realidad sí va a haber playas… sólo esperen a que se complete el calentamiento global, y fuppss… vamos todos a una fiesta todo pagada por mí”

“Jajaja ok ok… mejor vayamos directo al grano, ¿no?”, con la petición de Kyra, los tres sentenciados pasaron al frente de ellos con los dedos cruzados.

Aun en las últimas, pedían clemencia a Sumiya que reía nerviosamente. Ya era el momento de elegir.

“Hyosuke… muy buen trabajo en conseguir lo que se te pedía, pero creo que con ‘U’ podrías haber escogido algo más fácil que ‘umbral’ y lo mismo va para ti Yamada, con ‘yogurt’ ”, regañó Junior.

“Y tu Sumiya… no podías haber ganado, pero al menos salvado de estar aquí”, comentó Kyra. “Junior y yo ya tenemos escogido quién es quién va a salir… pero como Sumiya es verdugo, tendrá derecho a escoger a uno que irá a repechaje en el caso de que sea diferente al que escogimos”

Sumiya ya lo había pensado muy bien, así que no tardó en levantar la voz y pronunciar el nombre del que saldría de juego o iría directo al repechaje.

“Sumiya Taro, es la que debe salir”

Yamada y Hyosuke suspiraron de alivio al no escuchar sus nombres, pero después gritaron de sorpresa como los otros, al darse cuenta que ella había votado pasara salir por ella misma.

“Sumiya, tú eras también a quién habíamos escogido, así que no habrá repechaje”, comentó la jueza.

“No, no hay problema, fue un placar estar aquí por un tiempo je”, dijo Sumiya, sonriendo lo más que podía.

“¿Pero por qué? Pudiste haber escogido a Hyosuke y no habría mucha pérdida”, dijo Yamada, haciendo reír a la chica.

“Mira… no soy tonta, conforme más avanzo, van quedando las personas más hábiles… soy la menor de todos, tengo mucha menos experiencia que varios de aquí, si no perdía aquí, perdía a la próxima; por eso preferí salirme, pero más que nada por mi voluntad”, explicó con seriedad y verdad. “¡¡Les deseo mucha suerte a todos, estaré atenta a ver quién será la última mujer en pie, ya que 2 de cada 3 tres realitys, los gana una chava!!”

Despidiéndose por último de los jueces, Sumiya salió del cuarto al momento en que el cuadro suyo de la pared, perdía la luz, indicando su salida.
8 eran los restantes, más cerca de la final, pero antes de eso, habían que superar muchos retos más.

“Zack… acabemos con todos”

“Esperaba esa respuesta tuya”, dijo Zack muy complacido de la decisión de Emilia.

No sólo los desafíos era por lo que debían preocuparse, sino también los muchos movimientos que se están formando en la casa para la máxima supervivencia; así como Emi y Zack, también otros tienen planes.



No hay comentarios:

Publicar un comentario