¡Un nuevo día en la…!
“¡Cállate por favor!”
Oh, perdón Emi… ejem… un nuevo día en la casa de BattleFics in the Reality.
Como se habrán dado cuenta por la grosera respuesta de la chica Llanos, los 8 concursantes sobrevivientes siguen descansando tranquilamente en sus camas. Aún, los que se levantaban temprano para darle la bienvenida a la mañana, siguen descansando, y es que la verdad, después de lo de anoche, una vez más las personas están sumidas en pensamientos sobre lo que hacen al momento.
La que más resalta es Emi, que a pesar de haber dado ya la respuesta de aceptar la alianza con Zack, sigue desconfiando en si lograra algo que no sea un propio suicidio. Y el pensar que Hyosuke legalmente también sería su compañero, la dejaba peor.
Yamada no está dormido, pero sí tumbado en su cama, en su solitario cuarto. Agradecía desde que salió Escolástica, que los ronquidos cesaran, pero maldecía que Shidou hubiera salido esa misma noche ya que le causaba gracia como se olvidaba de respirar en las noches y despertaba todo confundido, era entretenimiento gratis.
Hablando de compañeros solitarios, esta sería la primera noche sola para Leviathan, después de que Sumiya se auto-descalificara. Cabe destacar, que la noche pasada, ella había elegido la inmunidad en el próximo desafío.
Algo curioso que no se había mencionado antes, era que el cuarto 3 estaba vacío; hasta este punto sus tres habitantes ya habían sido expulsados: Wed, Kasane y Hollow.
El cuarto que no había sufrido alguna baja, es el 4, con integrantes al Taxista, Mónica y Zack.
Son las 12, y aún no se levanta alguno.
“Curioso, les había mencionado que el desafío sería a las 10 de la mañana”, comentó Taro, que estaba en la sala junto a otro hombre con uniforme de futbol rayado verticalmente.
“Mmm… esh curioso, che… y yo que tenía planeado un buen partidito que lesh recordaría quién esh el mejor del mundo”
“No hace falta, nos lo hiciste ver el partido del sábado… ¿en serio, por qué no te metes en un reality? Me imagino que hasta ahí serías bueno”
“No, no… por favor, ¿Cómo creesh, boludo? Mí tener el nombre de una persona realmente conocida por el mundo mundial”, comentó orgulloso el otro tipo.
“¿Maradonna?”
“¿Cómo creesh? Yo ser el meshías del futbol, de ahí mi nombre.”
“Ah ya, perdona, como eres argentino, pensé que todos se llamaban igual”, dijo inocente Taro. “Pero que caray… supongo que el desafío se postergará por unas cuantas horas”
“No, no… ¿Cómo puede sher posible?”, pregunta desesperado Messi, “bailando” con la pelota en sus pies. “Yo no tengo mucho tiempo… a mí pagarme por jugar una hora, despuésh tener que ir a los Estados marranos de América para reunirme con el presidente ese y lograr publicidad másh de lo que Crishtiano pudiera imaginar… y despuésh, tengo que volar a Europa para burlarme en la cara del Madrid una vez más y presumirle en la cara a Crishtiano que apareceré en la portada de PES por cinco añosh más mientras que él tendrá suerte si sale en el FIFA, ya que los mexicanos hasta le opacan”
“Gran verdad Messi”, afirma el joven. “Bueno, entonces fue un gusto poder haberte tenido aquí, pero antes de que te vayas… ¿podría grabar tu voz en mi ipod para la hora de la expulsión? Así tener la decisión de un tercer juez”
“Claro que shí… Zack”, respondió Messi sin prisas.
“¿Puedo saber porque lo escogiste a él? Tal vez sea por que sea el que guste menos de los deportes o porque viste el futuro con tus poderes futbolísticos o…”
“No, es que ese tipo me cae tan mal como el Crishtiano, se parecen”, interrumpió malhumorado. “Como sea, nos vemos después Toro”
“Taro”
“¡Como sea!”
Un helicóptero sobrevoló la casa, Messi, maniobrando al gran estilo de los supercampeones con su amiga la pelota, dio un salto de 10 metros y llegó a la cabina, donde se despidió por última vez del chico vislumbrado por tal hazaña.
Lo que no sabría después, es que esa persona era un impostor, el verdadero Messi se encontraba en la cama de un hospital con los brazos cortados después de intentar jugar básquetbol en la calle y ser salvado por la pelota, burlándose de un pobre niño japonés sin piernas que soñaba ser el campeón mundial de futbol.
“No me queda más que descalificar a todos”, dijo muy decepcionado Taro.
“No, no… yo tengo una mejor idea”
Detrás, Taro no se había dado cuenta que uno de los concursantes ya había llegado, tarde, pero llegó. Esta persona sonreía de oreja a oreja cual grinch robando la navidad; a Taro le daba una mala espina, pero después de todo, daría una oportunidad de escucharlo.
“Legalmente, todos a excepción de Leviathan, estaríamos expulsados… pero el juego se acabaría y así el programa sin poder ganar más billetes, algo que ustedes no han de querer”, explicaba muy alegre esa persona. “Como sea, tengo un desafío en mente, igual podemos aprovechar lo del futbol aún, con una regla diferente, pero que hará las cosas un tanto más excitantes je…”
“¿Qué tienes en mente Johann”, preguntó interesado.
“Hagamos un torneo de futbol, siendo el equipo que no gane, el que salga de la casa sin necesidad de usar la decisión de los jueces; resumido, el equipo que pierde, sale de una vez del concurso.”, explicó muy feliz el detective, mirando a los ojos a Taro para hacerle entender que era en serio la idea.
“Eso meterá mucha presión… pero un reto es un reto…”, dijo el chico rubio, examinando la situación. “Me parece que los otros jueces lo aprobaran… ¿Qué tienes planeado hacer Johann?”
“Jajajajajajajajaja por favor… entre nosotros, llámame Scythe… y para serte sincero, planeo deshacerme de dos contrincantes que son verdaderamente una amenaza, aún si yo tengo que perder también”
“Son 8 personas, pero Leviathan está fuera por su decisión, lo que haría que fueran 7… en serio Scythe… dime, ¿qué planeas exactamente?”
“Se acerca una fecha importante… ¿por qué no hacemos un regalo de navidad? En estos dos días que faltan, hay que quedar de acuerdo con los jueces en el desafío que tengo planeado… después de todo, fui el único que se levantó a hacer protesta de la descalificación je… ¿o quieren que el juego acabe sin más?”
Taro se quedó mudo, tenía todo el poder de negarle la idea, pero él tenía razón… y no quería arriesgarse, así que decidió optar por su idea y hacer las debidas correcciones con sus compañeros, en caso de que se tratara de una trampa.
Así, dos días más de descanso se habían pactado entre ambos hombres… ¿Qué es lo que pasará hasta entonces?
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