Quinto acto: Shutdown
No es imposible llegar a confundir los sueños de la realidad… algún día lo experimentarás, ese día en que te sientas perdido por alguna razón…
“Estás muy herido, debes de descansar…”
“No, no debo… si lo hago, me voy a perder…”
“Por favor, hazme caso, necesitas reposar, esa herida conforme más caminas, más grande se vuelve”
“Me importa un carajo, yo quiero llegar ya…”
“Como tú quieras Taiyou…”
Soy patético, pero no quiero volverme loco antes de tiempo. Platico conmigo mismo en voz alta, así logró despejarme mientras avanzo; ha pasado gran rato en que no hablo con alguien, extraño escuchar las voces de las personas, expresando amor, felicidad, tristeza o enojo… muy diferentes a mi actual voz quebradiza, débil y carente de firmeza.
Mis labios tiemblan, mis dientes chocan entre sí, mis globos oculares se mueven de un lado a otro, mi respiración es rápida, una de mis piernas carga con todo el peso y una de mis manos, presiona mi pierna dormida… es de esta forma en la que sigo mi camino, que por cierto, no tengo idea de donde siquiera llegaré.
Salí sin problemas del mundo parecido a la mente de Mantan, pero ahora me topo con un sitio más, una mansión es lo que parece, paredes de madera, inmensas cortinas y alfombras, cuadros rústicos de señores desconocidos y figuras de porcelana sobre estantes de vidrio; quise comprobar donde en verdad me encontraba, pero las puertas estaban selladas y detrás de las cortinas solamente había pared… era claro que otra vez, no podía dar marcha atrás.
Recorrí los extensos salones del lugar: habitaciones vacías, una biblioteca pequeña, un salón de música y la cocina; pero a simple vista, no encontraba una salida similar a la de mis dos anteriores cambios de ambiente.
Debo buscar más a fondo, pero antes de eso, hice una parada de emergencia en la cocina.
Me quito el pantalón poco a poco, observó mi herida abierta y mi pierna en color rojo, tomo coraje y agarro la conveniente botella de vinagre blanco que me encontré en el refrigerador, cuento hasta tres, cierro los ojos y aprieto los dientes con fuerza para soportar el dolor y no morderme la lengua.
No había alcohol (sí, había buscado) pero el vinagre servirá de misma forma para cerrarme la herida más pronto; arde, arde más de lo que me imaginaba, lloro y comienzo a reírme de los nervios, para al calmarme, tomar papel y ponerme una especie de vendaje sobre mi herida (algo era mejor que nada). Estas medidas tan extrañas, me recuerdan a los programas de discovery channel y el estúpido hombre que enseñaba tácticas de supervivencia.
Si antes iba cojeando, ahora voy saltando en un solo pie, decidido a regresar a la biblioteca a buscar más.
“Mier… no me acordé de las escaleras”, dije, recordando que la biblioteca estaba en el segundo piso.
Ya que, agarrado fuerte de los soportes, de salto en salto subí las escaleras mientras rezaba para no caer y quedar peor de lo que ya estaba. Llegue más rápido de lo que me imaginaba, entré a aquel cuarto y me acerque preferentemente al gran estante de libros gruesos.
Fácilmente, una puerta podría esconderse detrás del estante, esa era mi idea, tumbarlo y descubrirlo.
Agarre firmemente el mueble con mis dos manos de forma lateral, para lograr inclinarlo y que la gravedad hiciera lo que quedaba de trabajo. Mala idea.
El piso se rompió por la caída del estante, se llevó gran pedazo del piso directo al primero, ¿tan gastada estaba la casa que ni me había dado cuenta? Por amor de Dios… por puro milagro no me arrastró el agujero también al primer piso. ¿Cuántas veces más mi vida correría peligro?
“Interesante, sí había una puerta detrás del estante…”
Exacto, ahí se encontraba una puerta de madera barnizada, me moví por la orilla de esa habitación con el debido paso ligero para no agrietar más el piso; giré la perilla y di un salto para caer dentro de la puerta, solté un suspiro de alivio y por pura desconfianza, la cerré de nuevo.
Ahora esto sí me daba miedo.
Más escaleras, era lo que me esperaba en aquel tétrico cuarto, escalones con alfombra morada dirigiéndose hacia arriba, donde a mi vista, no podía encontrarle fin.
“Ya que”, solté de nuevo para ponerme manos a la obra.
Me coloqué en el extremo de la derecha, apoyándome en la pared para subir con calma los medianos escalones; salto y salto, salto y salto, salto y salto…
Llegue a una separación, en donde podía observar que había aún más escalones esperándome sin poder ver un fin aún. Salto tras salto tras salto.
Otro intermedio, donde podía observar aún más extensión de escaleras, era sobrenatural, podía decir fácilmente que ya estaría en un quinto piso de una casa. Salto, salto… pero mi pie soporte, empieza a debilitarse, la carga se vuelve cada vez más pesada.
“Oh… no me jodas…”
Exactamente, llegando a otro “intermedio” más escaleras me esperaban. Esto me hacía extrañar mucho el primer mundo de blanco en su totalidad.
Ya no podía, un “intermedio” más es con lo que podría, si hubiera una subida, ya me quedaría atascado ahí.
Doy un paso en falso, lo que me faltaba, pero caigo de trasero, lo que me salva un poco del dolor, pero éste se va desapareciendo, conforme veo que ya no hay más que subir… una puerta me esperaba al tope de todo esto y ya la podía ver frente a mí.
“Jajajaja… ¿en serio crees que es tan fácil? Jajajajaja”
Esa voz… esa voz…
“Vamos… ¿no venías a por mí? ¿Qué esperas? El dolor físico no es comparado al de perder todo 2 veces…”
“¡¡¡Mentira, mentira!!!”, le grito a aquella voz burlona resonante. “¡¡Voy a por ti!!”
“Muy bien Taiyou Kagami… te estoy esperando…”
Estaba jugando conmigo, estaba jugando… algo me decía que volteara hacia atrás y eso hice, pero no me gusto lo que vi. Estaba a mitad de las escaleras, había escalado únicamente unos 10 desde el piso en el que había llegado al cuarto; por arriba, solo me faltaban otros 10 peldaños para alcanzar la cima y llegar a la puerta.
Ella lo había hecho, de alguna forma me engañó para hacerme creer que había subido muchas escaleras, se aprovechó de mi dolor físico, mental… ¡¡yo que sé!! Estoy harto y cansado, los sentimientos de odio no me dejan pensar bien.
Aprovecho ese impulso, el dolor no cesa, pero no se compara a las ganas de ver a la cara a esa mujer, subo arrastrándome, escalón por escalón, y por fin había llegado a mi objetivo más cercano.
Maldecí, no me había dado cuenta que mi herida se había abierto de nuevo, dejando el recorrido hecho lleno de mi sangre, sangre que ya estaba comenzando a necesitar.
“Mierda… tres escenarios no pueden detenerme, pero sí la anemia…”
Aprecia tu vida más que todo… es lo que en verdad vale la pena, protegerla… ¿sacrificarte por alguien o sobrevivir junto a ese alguien?...
“Con que aquí estabas…”
“Claro, no me voy a tomar la molestia de ir con quién tiene ansias asesinas… prefiero esperar a que él venga por mí”
Por fin sucedía… lo que tanto ansiaba se había cumplido… Ella se encontraba sentada en el suelo, observándome con sus analizadores y malignos ojos brillantes en esta sala. Esta ocasión, sus ojos son más grandes, y su cuerpo ha disminuido en tamaño, ahora tiene la apariencia de una infantil niña de 10 años, una sádica e hipócrita niña de 10 años.
“Es curioso… antes aunque fuera “tu amiga”, me tenías miedo, el sólo hecho de pensar que podía leer tu mente, te mantenía al margen…”, comentaba, como me imaginaba, con una voz acorde a su “edad”.
“¿Te voy a tener miedo después de todo esto? Jaja… jajaja… no, no… mi tristeza pasó a ser odio desde hace tiempo…”, le digo, avanzando unos metros más para acercarme a ella. “¿Qué si puedes leer mi mente? ¿Qué tengo que perder? ¿O me dirás que ahora por esto, Sumiya, Haruka, Yudai y Shidou morirán? JAJAJAJAJA…. ¡¡¡¡puras blasfemias!!!!... je… tú ni siquiera eres la muerte… ¿o no, Kyra, cupido, o prefieres que te diga ‘Enamorada Fracasada’?”
“Algo me decía que ya lo sabías, pero me interesa saber cómo lo descubriste”, me cuestiona sin inmutarse de la revelación. Si mal no recordaba, ella no tenía acceso a las memorias donde conversaba con esa “sombra”, pero que ella ya haya esperado mi conocimiento de ello… no, tal vez, ella desde un principio lo esperaba para ahorrarse la sorpresa después.
“Piensas demasiado Taiyou… ¿o quieres que te deje de llamar así?”
Mis piernas tambalearon, caí de rodilla al suelo por la impresión, me había devuelto la jugada como no esperaba. Se suponía que yo tenía que decirle que ya sabía sobre ello… yo debería de ser el que infundiera el suspenso.
Ella se burlaba, esa sonrisa que tiene en este mismo instante me enferma; al parecer, nunca dejaré de recibir sorpresas de ella, eso me hizo recordar, que era un simple humano a su merced… ella tal vez no sería la “muerte”, pero sigue siendo mística…
¿Qué clase de idea tenía? ¿Hacerle frente? ¿Por qué me doy cuenta hasta este momento?
“¡¡¡iaaugh!!! ¡¡huaaaaagh!!”
“Jeje… ¿te excita mucho que tenga mis dedos dentro de ti, literalmente?”
Más estúpido no puedo estar, más estúpido no puedo estar… cerré y abrí mis ojos por un segundo, y ella ya se encontraba frente a mí, encajando sus uñas en mi herida sin cuidado; las podía sentir, aun rasgando más mis músculos dañados.
La golpeo en el rostro por la desesperación, pero es un error, ella me aprieta con aun más fuerza y pierdo el control de mis manos por el dolor. Me retuerzo en el suelo, ella me observaba, por alguna razón, insatisfecha, molesta más que disfrutando de mi agonía.
“Sigues siendo un crío…”
¿Cuántas veces había escuchado esas mismas palabras viniendo de ella?
“Eres tan crédulo… te dejas llevar fácilmente por tus emociones… crees saber toda la verdad, pero en realidad sabes una nada de ella”
“¡¡Cá-cállate!!...”
“¿Qué me calle? ¿Con qué razones? ¿No que no tenías que perder? ¡¡Vamos, ¿no tenías pensado golpearme hasta que murieras, que no me clavarías tus dedos en mis ojos y quitármelos?!!”, me preguntaba, mientras me pisoteaba el muslo, subiéndole el coraje cada segundo.
No tenía que decirle, tenía miedo, tenía dolor… estaba inmovilizado, ya no había salida, solamente quedaba cerrar mis ojos y esperar que el sufrimiento acabara.
“Todo acabó aquí… juego terminado…”
“Con que aquí estabas…”
“Claro, no me voy a tomar la molestia de ir con quién tiene ansias asesinas… prefiero esperar a que él venga por mí”
Por fin sucedía… lo que tanto ansiaba se había cumplido… Ella se encontraba sentada en el suelo, observándome con sus analizadores y malignos ojos brillantes en esta sala. Esta ocasión, sus ojos son más grandes, y su cuerpo ha disminuido en tamaño, ahora tiene la apariencia de una infantil niña de 10 años, una sádica e hipócrita niña de…
“¡¡¡Aaaaagh!!!”, mi cabeza dolió inexplicadamente. Estaba tan desconcertado como “esa mujer”.
“Es curioso… antes aunque fuera “tu amiga”, me tenías miedo, el sólo hecho de pensar que podía leer tu mente, te mantenía al margen…”, comentaba, como me imaginaba, con una voz acorde a su “edad”.
“No me vengas con jodeces Kyra… pareces una máquina contestadora, repitiéndome las mismas palabras cada vez que nos encontramos en este preciso momento… dime, ¿cuantas veces he muerto por tus acciones?”, pregunto, yendo directo al grano, creyendo en el sentimiento de deja-vu que explotaba dentro de mí. “Lastimas a cualquiera que vaya en tu contra, incluso a tus hermanos, sean o no amigos míos… ¡¡te haré pagar por Nanara, mis padres, Ryou, Alex y por Hollow!!”
Ella sonrió, ahora sí estaba satisfecha con mis palabras.
“No sé porque te gusta dar tantas vueltas al asunto, veo que ya le pusiste más seriedad a esto”, me contesta, acercándose lentamente a donde me encuentro. “Repito, no sé cómo es que cada vez que llegas aquí, conoces parte de la verdad… pero es algo interesante observarlo, debo admitir que ni los 6 imperfectos logramos dar con la respuesta.
“¡¡Espera, ¿seis…?!!”
El rompecabezas se estaba completando, aquella tétrica sala había sido reemplazada por un espacio estrellado, donde otras cinco personas me observaban atentos a mis movimientos y reacciones, penetrando mi ser con sus miradas llenas de incordio.
“Esta vez ha llegado mucho más lejos, es grandioso, un nuevo record”, comentó el ser de pelo blanco.
“Técnicamente, todavía no supera el tiempo record, le hace falta mucha más resistencia, aunque será imposible, si nuestra hermana no lo mata, lo hará el exceso de pérdida de sangre”, agregó el de estatura baja y enormes lentes circulares.
“Exacto, su vida está por terminar, sea cual sea el camino”, complementó su gemelo.
“Esta vez yo quiero darle final a su pequeño juego, ya me harte de ser también una marioneta”, dijo el otro místico ser sin boca.
“Cálmate, tendrás el tiempo de hacerlo, tienes todo el tiempo de este mundo, si bien, nosotros podríamos curarle las heridas para volverlo a lastimar”, habló el último ser, de pelo castaño y alto.
“Vamos, ¿aún dices tener amigos? Jajajajajajaja”
¿Por qué están aquí?... 6 imperfectos… ¡¡deberían de ser solo tres!!
Hollow, Alex… se supone que ustedes están sellados… Geo... tú estabas de mi lado…
No… fui traicionado, estoy descubierto… todo por confiar en ellos… no más, no quiero dar otra vuelta más… no puedo soportar la idea de que todo este tiempo han estado conspirando contra mí…
“Mi… mi precio… ¡¿cuál es mi verdadero precio?!”, cuestioné, enojado, presionando mis dientes mientras les miraba a cada uno de los que se encontraban en la sala.
“¿JAAAA? ¿Es que sigues sin darte cuenta?”, preguntó Suimin, sarcástico.
“Nunca has tenido algún precio… si tuvieras algo con lo que nos pagaste, fue con tu dolor y entretenimiento”, dijeron ambos gemelos.
“Yo confié… yo confié en ustedes…”
“Para la próxima no aceptes contratos de seres desconocidos…”, me reñía Hollow.
“Para que quede claro, las segundas oportunidades no existen”, espetó esa mujer de último.
Aquí acaba una vida de nuevo… desperdicio otra… la de mis amigos, la de mi familia… todo un ciclo de nuevo, para volver a este punto y terminar igual…
Nunca cambiarán de parecer, nunca me ayudaran, sólo son centinelas que me toman como conejillo de indias…
Las palabras de Luis comienzan a tomar verdad, caigo al suelo por los mareos y la carencia de fuerza en mi cuerpo; me cuesta respirar, mis párpados pesan, y lentamente, descanso en recuerdos… una vez más…
“Juego terminado…”
“Con que aquí estabas…”
“Claro, no me voy a tomar la molestia de ir con quién tiene ansias asesinas… prefiero esperar a que él venga por mí”
Por fin sucedía… lo que tanto ansiaba se había cumplido… Ella se encontraba sentada en el suelo, observándome con sus analizadores y malignos ojos brillantes en esta sala. Esta ocasión, sus ojos son más grandes, y su cuerpo ha disminuido en tamaño, ahora tiene la apariencia de una infantil niña de 10 años, una sádica e hipócrita niña de…
“¡¡¡Aaaaagh!!! ¡¡¡¡Deja vu!!!! ¡¡¡salgan, salgan de una maldita vez todos, los reto a que muestren sus putas caras!!!”, exclamó con dolor.
Kyra sonríe y los eventos se repiten de nuevo: la sala es cambiada con el espacio oscuro con estrellas, donde hacen su aparición los otros 5 seres ocultos en las sombras.
Hablan de mí, me estudian como si fuera alguna clase de animal, intentan fastidiarme, cansarme para volver al inicio de una vez. ¿Cuántas veces ha pasado esto? ¿Es que nunca se cansaran?
“¡¡¡Vayanse a la mierda to… ugh!!!”
“Ups… puedo jurar plenamente que tuve toda la intención”, se burla Hollow, mientras caigo al suelo sofocado… no… moribundo mejor dicho, por aquella larga lanza que me aventó ese tipo desde su posición.
No hay mucha sangre que derramar, ya no importa, mis órganos vitales fueron despedazados, no hay forma de que me salga de esta.
Un pensamiento interesado se cruza por mi mente en esos últimos instantes… y era que ni siquiera, podía recordar mis muertes de vidas pasadas.
“Juego terminado…”
“Con que aquí estabas…”
“Claro, no me voy a tomar la molestia de ir con quién tiene ansias asesinas… prefiero esperar a que él venga por mí”
Todo seguía un mismo patrón.
Llegaba con esa mujer, le revelaba las verdades… ella se reía, los otros imperfectos aparecían, me analizaban, se burlaban de mí; si intentaba hacer algo, alguno de ellos me mataba, si sólo observaba y escuchaba, caía por la anemia.
Igual, igual, igual, igual… estoy perdido, ya no tengo nada más, ¿por qué debo de recuperar los recuerdos de mis vidas pasadas hasta el punto en donde muero? ¿Qué hice para merecer esto? ¿Por qué tanto dolor para mí? ¿Por qué tanto…?
No quiero… snif… no quiero más “oportunidades”, no las quiero, no las quiero… pero tampoco quiero morir… no quiero, no…
“Heh… con que por fin llegaste.”
“¿Me estabas esperando?”, le preguntó a aquella persona que yace sentada en el suelo de aquella gran sala blanca.
“En realidad no te esperaba… pero he tenido un ojo puesto en ti por mucho tiempo”, me responde ese hombre.
Siento nauseas, tal vez por la carrera que hice para llegar a este punto, pero no ayuda tampoco en mucho el rostro inexpresivo de esa persona. Siento como si fuera mirado por miles de personas a la vez, como si ya conociera mis errores, mi vida entera, y con cualquier palabra que llegara a usar en mi contra, me doblegaría tan fácilmente cual mondadientes contra una gruesa mano.
Espera…
Me quedo mudo, es cierto que todo el recorrido fue exactamente el mismo, pero detrás de esa puerta no se encontraba Kyra… ja… ja, ya no más imperfectos, no más burlas o juegos jaja…
“¿En serio te alivias tan pronto?”, era cierto, ya no estaban ellos… pero ese tipo… no me daba buena espina…
No tengo idea de quién es, sus ojos delatan que no se trata de algún imperfecto, son tan azules… pero vacíos, fríos, como si estuviera en un estado de cansancio. Su pelo blanco y piel albina, van perfectamente con él sin dudas. Me hace preguntar, ¿por qué esta vez él y no los otros?
“¿Puedo saber a qué has venido, Taiyou Kagami?”, me pregunta, clavando su mirada en mis ojos.
“¿No que tenías un ojo puesto en mí? Ya-ya deberías de saberlo.”
“He hecho una pregunta Taiyou, únicamente los idiotas responden una pregunta con otra pregunta.”
Su mirada se vuelve pesada cada vez que abre más sus ojos sobre mí. Pero no es sólo eso, apenas mi cuerpo percibe la temperatura baja del ambiente; pongo mis manos en mi boca y soplo, puedo ver claramente el vapor saliendo de mi boca, lo que me da una idea del frío que debe de estar haciendo (una ventaja es que la herida de mi muslo se adormece). Me imagino que por ser algo sobrenatural, ese tipo no se muere de frío a pesar de las ligeras ropas que se trae.
“Vine por respuestas… ya no tengo a donde ir, aquí es donde debí de estar en un principio, ¿no?…”, contesto, abrazándome a mí mismo para calentar mi cuerpo. “Dime ahora, ¿Cuál es tu nombre?”
“Solo… ese es mi nombre… y efectivamente Taiyou, aquí es donde termina tu relato, no más oportunidades…”, sentencia él duramente, aun inexpresivo.
“Entonces ese contrato sí tenía su límite, ¿eh?... que bazofia… mi final fue la muerte, que inútil… ¿acaso esta es una lección de que no se puede evadir a la muerte? ¿El efecto mariposa?... tsk…”
“No hay marcha atrás Taiyou”
“Por favor… siquiera llámame por mi verdadero nombre… ese nombre significa puras desdichas”, le digo, desmotivado, sin ánimos de continuar. “¿Sabes? Es gracioso… he estado viviendo la vida de otro chico, pero me llegué a acostumbrar a la suya que la siento como propia… que patético… dime, ¿cuál fue el motivo de esconder mi nombre? Sé que has de saber todo sobre los imperfectos…”
“Citaré unas palabras tuyas… es gracioso… yo conozco la absoluta verdad, pero también, no la conozco”, me responde, acercándose despacio hacia mí.
No encuentro sentido a sus palabras, a lo mejor sólo intenta confundirme más, entretenerse con mi último sufrimiento antes de desaparecer en la nada. Tal vez así sea mejor.
“La Nada… ¿sabes el significado de ello?”, me pregunta interesado.
“Claro, estuve allí encerrado por un tiempo, por mi relación con los imperfectos, llegué a conocer su historia”, le respondo con facilidad, después de todo, ya no hay problema. Siendo sincero, poder contarle mis secretos a alguien, es muy relajante.
“Tres reinos eran en el pasado: el reino de la oscuridad, el reino humano y el reino celestial… la luz y la oscuridad entran en batallas a la tierra, por lo que un Humano rebelde hace frente a su Dios, con el tiempo, mismo ángeles y demonios le apoyan en su pelea, pero terminan perdiendo y siendo exiliados de sus reinos y mayoría de sus poderes, conociéndose así como los ‘Siete imperfectos’. Dos fueron desterrados a mundo de soledad, Hollow y el séptimo; ellos se convirtieron en los guardianes y únicos habitantes de la nada…”
“Exacto, esa es la historia que me contó mi ‘yo’ pasado…”, le comento, sonriendo por naturaleza al recordar a aquella sombra que siempre me acompañaba y ayudaba, mi vida anterior, otro desgraciado del contrato limitado a darme pistas para intentar romper la cadena.
“Eres demasiado crédulo… esa historia es una falacia, como dirías… una mentira más…”
“¿Y cómo sabré que lo es?”
No lo expresaba, pero su mirada me daba la impresión de que me estaría viendo con burla. Ya me estaba molestando que varias personas me dijeran crédulo, sabía que lo era… pero no quería que me lo recordaran en cada conversación que tuviese.
“Te cierras demasiado, no hablemos socialmente o en comunicación… te cierras en mente, te pones demasiados limitadores como cual humano eres… la única forma de que se presencie la verdadera naturaleza de ellos, es a través de los fuertes sentimientos, más que nada el enojo y la tristeza, y tú Taiyou, tienes ambos”, platicaba lentamente desviando su mirada al suelo. “Para resumir, para ti lo que es ‘nada’, para mí es ‘todo’…. Pongamos un ejemplo, ¿en serio crees que existe la Nada? Si hay nada, entonces hay algo, ¿no? ¿Entonces no estaría bien mencionarlo como ‘el todo’?... tu sólo viste nada en la oscuridad y en este mismo espacio ves igual nada… yo veo la mezcla de todo, un espacio en el que todo lo existente del mundo se juntara homogéneamente y dio resultado a esto, o dime, ¿qué color se forma cuando mezclas todos los colores que existen? Tal vez un café o un negro, pero, todo de un mismo color… esto es lo que te digo, mi espacio está mezclado de felicidad, tristeza, rabia, seriedad, discriminación, aceptación, traición, lealtad, amor, infidelidad, política, iglesia, occidente, oriente, arriba, abajo, luz, oscuridad, uno y todos…”
“¡¡¡Para!!!”, pido de un grito por el agotamiento de escuchar tan extensa explicación. No quiero más sermones.
“Hmph… viniste por respuestas, ¿y ahora no las quieres escuchar? ¿Entonces a que viniste?”
“¡Yo no vine por ti, yo vine por esa mujer!”
“¿Y por qué con ella, a sabiendas que cada vez que ibas morías repetidamente? ¿Qué acaso no te habías rendido?”
Sus preguntas me siguen penetrando como flechas que se aferran en mi cuerpo, me confunden, no porque no las entendiera, me hacían dudar las respuestas que según yo… ya tenía establecidas.
No era mi culpa, cada vez mi memoria se borraba, es por ello que no podía negarme, a siquiera cambiar el desarrollo de una mejor forma, era un videojuego en el que se borraba la partida hasta un punto y volvía a empezarse desde cero.
“¿Por qué tú, Solo?… ¿qué papel tienes?”
“No sé, pensé que ya lo sabías…”, afirmaba ignorantemente. “Yo puedo ser todo lo que tú quieras… así que realmente no soy alguien en particular, todo va contigo”
“¡¡¡¡¿Y por qué conmigo?!!!! ¿Por qué tengo que ser yo el único que lleve a cuestas la carga?...”
“Yo respondí una pregunta, ahora te toca a ti… ¿Por qué viniste aquí?”
Me quedo mudo, ignorándolo por no tener la respuesta.
“Que mal”, alcance a escuchar de él justo al momento en que me tomaba del cuello y me estrujaba sin remordimiento.
Me reí por el destino, ahora moriría de nuevo aunque fuera por la mano de otro ser. Cerré los ojos al verme inútil una última vez.
Voces, voces en mi cabeza es lo que me mantiene ocupado en mis últimos segundos, la voz de alguien conocido resuena… y no es que fuera de alguien con quién compartiera muchos momentos, sino sólo uno mismo, pero por varias veces…
La información puede ser o no, precisa… todo depende de la fuente… ¿te dejarás guiar tan fácil por lo que te dicen o lees?...
Escucha, observa tu entorno…
No es imposible llegar a confundir los sueños de la realidad… algún día lo experimentarás, ese día en que te sientas perdido por alguna razón…
No temas a la oscuridad, el verdadero miedo debería de nacer de lo que exista o pueda haber en ella…
Aprecia tu vida más que todo… es lo que en verdad vale la pena, protegerla… ¿sacrificarte por alguien o sobrevivir junto a ese alguien?...
“¡¡¡Haaaaa!!!”, doy un rodillazo en el estómago a Solo, para liberarme de sus manos.
“Je, al fin te das cuenta, ¿verdad?”, me pregunto, pero ahora con una gran diferencia, sonriendo levemente.
“Sí, estoy seguro de ello…”, le contesto, preparando mis manos para asestar un golpe contra mi muslo lastimado.
Lo golpeo y lo golpeo, el frío hace que no me de dolor, pero me dan ansias de ver como por cada golpe que doy, lo que era una cortada, se abre mucho más y arroja lo último de sangre que me queda, para una muerte más rápida.
¿Estoy loco? Tal vez… pero escuché decir una vez: que no hay persona más cuerda, que un loco en un mundo lleno de idealistas.
“kaaagh… es cierto que si vivo puedo pasar más tiempo con mis seres queridos… pero es egoísta al menos a mi parecer, y si puedo garantizar la felicidad de ellos, con mi sacrificio… no importa lo que digan, mi objetivo ahora es hacerlos felices… si muero aquí mismo, no causaré problemas y romperé mi contrato, después de todo el acuerdo fue que si no conseguía algo, la ‘Muerte’ me mataría… si lo hago por mi propia mano, se anula por incumplimiento je… me iré ya sea al infierno o al cielo, pero te aseguro algo”, le menciono, fijándome en sus fríos ojos con los míos de igual estado. “No sé cómo, pero si alguno de ustedes pasa el contrato a alguien de la familia o amigos… voy a venir por ti y los imperfectos para llevarlos a un infierno peor que su castigo… los maldigo por siempre cabrones…”
El amor es lo por lo que uno mata… pero también por lo que uno protege…
“¡¡Muy bien muy bien!!”, se escucha la voz de otra persona en esta misma sala. “Por fin has dado la respuesta”
Ahí estaban… ¿Cómo no lo había pensado antes? Era el mismo truco… este vacío blanco fue transportado al oscuro espacio estrellado de veces anteriores; Kyra, Luis, Alex, Hollow, Suimin y Hollow me veían, alrededor mío.
No eran los sarcásticos y malignos imperfectos… esta vez el ambiente que se sentía era diferente, no sabría definirlo… no, esperen… sí sé, era el sentimiento de que algo estaba terminando, exactamente, mi vida.
“U-ustedes…”
“Kagami, por favor perdónanos todo lo que te hemos hecho”, observaba borroso, pero identificaba la voz, era la de Alex.
“Tardó más de lo esperado que encontraras la verdad…”, agregó otra voz similar, me imaginaba que era Luis.
“¿Q-qué… ver… dad?...”
“Morir para darles una vida mejor a quienes aprecias… tú mismo lo encontraste… no existen las segundas oportunidades, sino sólo nuevos comienzos… con esto diste paso al comienzo que hemos estado esperando tanto”
La oscuridad cubría mis ojos, cegándome completamente, había perdido mi sentido de la vista… pero incrementaba considerablemente los otros, más que nada, al sentir los cálidos brazos de alguien rodeando mi cuerpo, escuchar su tierna voz refiriéndose a mí y poder oler su rica esencia. Era la última persona que había sentido en “mi vida pasada” cuando estaba al borde de la muerte, ella sería también ahora la última que sentiría antes de morir. Kyra, ella era mi Kyra.
“Todos ustedes, muchas gracias por acompañarme…”, dije, acurrucándome en el suave cuerpo de esa mujer, intentando descansar en mis últimos momentos.
“La vida, el conocimiento, la voluntad, tu alrededor, tus sueños, el amor y tu persona… los 7 imperfectos siempre han sido tú, aquello que siempre te llevará a lo correcto… la diferencia entre sobrevivir y vivir…”, argumentaba Solo.
“Yo lo inventé todo, todo esto es parte de mí… ¿pero có…?”
“Yo soy quién originalmente da estas ‘oportunidades’ de vida a las personas quienes lo merecen… no soy Dios, no soy el Demonio, yo soy la santísima ‘Muerte’… yo me ocupo de llevar las almas a donde pertenecen… ¿pero te digo un secreto? No existe el infierno o el cielo, sólo lo merecido… las almas son llevadas a mundos alternativos en donde intentaran hacer lo correcto, si lo hacen, su mundo ideal será creado, si no… vagaran por eones en esa prisión interminable… ahora, tú te has graduado de este lugar… y sí, no hace falta preguntar, serás recompensando con el mundo mejor para ti, un sueño que se hará realidad…”
“pe-pero… ¿y los…?”
“Los seres que dejaste en este mundo artificial, no te preocupes”, me interrumpió él, ya el único que se encontraba conmigo. “Sus almas son enviadas directas al nuevo mundo…”
“Me… alegra eso je…”, confieso, agotado pero feliz.
“Taiyou… no, ese es el nombre de todas las personas que pasan a través de estas pruebas… descansa por fin ahora, Risoutekina, así como tus anteriores yo…”
“Gracias…”
No hay salida alguna, me alegro de ello. Verdad o no, confío en sus palabras, en lo que ha pasado también… sea como sea, estoy seguro de que no recordaré esto, o eso creo. Lo importante es que descansaré, ellos también lo harán.
Mi sentir es arrebatado, ahora tampoco escucho o huelo algo, mi tacto tampoco funciona… poco a poco… mis pensamientos cesan por el cansancio… como último, puedo ver a las personas de mi verdadero pasado… pero también, a aquellos que conocí como ‘Taiyou’… adiós, todos…
Una alma en pena menos…
Sé que faltan aún más, increíble cantidad más, pero siempre he confiado en que todos recibirán lo que se merecen, yo creo, tengo esperanza por todos y siempre la tendré.
No hago esto por mi trabajo, ni siquiera porque me es entretenido… Taiyou en realidad sí existió una vez antes, no recuerdo cuanto tiempo, pero sí tuvo vida, era un humano como los otros, pero tenía algo especial. Él me enseñó este camino, dio su vida para ayudar la de otros y creo este método, por enamorarse de una persona que estaba muerta.
Esa persona muerta, puede ser vista en las “oportunidades” que otorgo…
Taiyou, hago esto porque es lo correcto, lo sé, tú también lo sabías, nuestro trato siempre se ha cumplido…
Tú querías estar siempre cerca de aquella persona que amaste… conseguiste lo que muchos han soñado: el amor eterno y sincero, que no cambia a pesar de estar en diferentes reencarnaciones…
Nos veremos muchas veces las caras Taiyou… y yo como siempre, estaré gustoso de observar… y escuchar la historia que me tendrás ahora… ya que este es un universo de posibilidades…
Así como algunos salen bien, hay otros que salen mal…
“¿No es así, 'chico nuevo'?...”
No hay comentarios:
Publicar un comentario