DÍA 45
“Hola Taiyou… ”
“¿Así que te acuerdas de mí?”
“Ja… perdona, estuve muy ocupada.”
“¿Así que te acuerdas de mí?”
“Ja… perdona, estuve muy ocupada.”
Del oscuro y vacío lugar donde estaba, fui transportado a una cama en un gran cuarto blanco. No podía ver mucho desde mi posición, ventanas con una bella vista a la ciudad y una persona sentada a mi lado que llamaba mi atención.
“¿Me extrañaste?”, me dijo esa mujer con una pequeña sonrisa burlona en su rostro, me observaba fijamente sin parpadear.
“En realidad no… pero… creo que tu sí…”, le dije soltando una pequeña sonrisa para fastidiarla.
“Je, eso quisieras… sin mí, parece que tu vida ha ido en decadencia de nuevo…”
“Je, eso quisieras… sin mí, parece que tu vida ha ido en decadencia de nuevo…”
Diciendo eso, comencé a recordar de nuevo el sueño que tuve y lo de antes de terminar en esta cama.
“¿Don-donde estoy? ¿Dónde está mi hermana? Y- y don… ¿Dónde está Bura…?”, decía con desesperación y luego con calma al recordar de quién pertenecía la última silueta que había visto antes de caer inconsciente.
La mujer que no paraba de verme, me acercó un plato con un chocolate partido en trocitos como respuesta a mi pregunta, dejándome desconcertado.
“A los humanos que he observado… siempre les dan una fruta picada a mano para que les siente bien… pero creo… que un chocolate partido por mí, te haría mejor en estos momentos”, decía esa mujer con una risa normal, no de burla. “Como sea… estás es un hospital, tu hermana está estable en el cuarto de al lado…y en cuanto a Bura… ella está cuidando a tu hermana en lo que tú te repones aquí…”
“A los humanos que he observado… siempre les dan una fruta picada a mano para que les siente bien… pero creo… que un chocolate partido por mí, te haría mejor en estos momentos”, decía esa mujer con una risa normal, no de burla. “Como sea… estás es un hospital, tu hermana está estable en el cuarto de al lado…y en cuanto a Bura… ella está cuidando a tu hermana en lo que tú te repones aquí…”
Solté un suspiro de alivio al escuchar eso, me alegraba que mi hermana estuviese bien y fuera cuidada por Bura, eso quitó una gran carga que llevaba y me hizo sentir más ligero.
Pero no obstante, todo eso fue mi culpa y si Bura no me hubiera encontrado, todo estaría acabado como antes.
“¿Por qué no visitas a tu hermana?”, me pregunto la mujer. ¿Acaso no quieres ver la cara de Bura por vergüenza?”
“¿Por qué no visitas a tu hermana?”, me pregunto la mujer. ¿Acaso no quieres ver la cara de Bura por vergüenza?”
“Oye… ¿no estás muy conversadora hoy?”, le pregunte sonriéndole a la mujer que no contuvo sorprenderse.
“Jajajaja… demonios, volví a ser así sin querer…”, dijo ella cerrando los ojos y poniendo sus brazos detrás de la nuca. “Bueno, dejando de lado eso… es muy cierto que tengas un poco de temor el ver al rostro a Bura, pero recuerda… vas a ver a tu hermana, no a ella…”
La mujer solo me dio una palmada en la espalda y desapareció del lugar, dejándome solo a enfrentar a Bura.
Era muy cierto lo que dijo, más… el solo hecho de ayudarnos… era merecedora de mi gratitud…
“¿Y si ese chico esta con ella?”, me pregunte en pensamientos al venir la imagen de ese tipo junto a Bura. Me estremecí un poco, pero agarré las fuerzas suficientes para decir: “Entonces le daré un pequeño saludo…”
Caminé con cuidado para salir de mi sitio y avanzar el poco pasillo al cuarto contiguo. Por una gran ventana, pude observar a Ryou recostada en una cama con una maquina a su lado, al parecer, ella se encontraba bien al ver que los colores de esa máquina estaban en verde. Al lado de ella, estaba una chica partiendo como dijo esa mujer, una manzana; una chica de pelo largo castaño y con unos ojos ámbar que mostraban suma preocupación.
Por error, toque con una de mis manos ese vidrio, y la chica que se asustó por el ruido, al observarme en la ventana, note como se sorprendió y evito mi mirada al instante. No pude dejar de observar ese rostro que pensaba haber olvidado completamente… ese hermoso y fino rostro que hacía ponerme nostálgico.
Caminé dentro del cuarto, no le dirigí una sola palabra a esa chica ya que sabía que me ignoraría, por lo que solo me acerque a Ryou y me senté en una banca cerca de su cama.
“Ryou… perdóname…”, le decía en voz baja, tomándole su mano.
“No te preocupes hermano… no fue tu culpa…”
Voltee a verle el rostro, y con los ojos un poco abiertos, mi hermana me daba una sonrisa torpe y débil. Me acerque para darle un abrazo y un beso en la mejilla por lo feliz que me encontraba de verla bien.
“Te quiero mucho, Ryou”
“Yo te quiero más hermano…”, al momento, Ryou se silencio y cerró los ojos para poder descansar.
“Ryou… perdóname…”, le decía en voz baja, tomándole su mano.
“No te preocupes hermano… no fue tu culpa…”
Voltee a verle el rostro, y con los ojos un poco abiertos, mi hermana me daba una sonrisa torpe y débil. Me acerque para darle un abrazo y un beso en la mejilla por lo feliz que me encontraba de verla bien.
“Te quiero mucho, Ryou”
“Yo te quiero más hermano…”, al momento, Ryou se silencio y cerró los ojos para poder descansar.
“Eres un buen hermano, Ta… Kagami…”
A lado mío, voltee para observar el rostro combinado entre Felicidad y tristeza de aquella chica que me tomo del hombro.
“Sakurano… muchas gracias por ayudarnos… en serio, muchas gracias…”, le conteste, tomando su mano que estaba en mi hombro y estrujándola suavemente.
“Es nada… te lo debo…”, respondió ella con una pequeña sonrisa.
Que nos dieran de alta a Ryou y a mí no fue tardado… esa misma tarde salimos junto a nuestros preocupados padres que un día anterior, al no encontrarnos a alguno de los dos en la casa, se alteraron y nos buscaron como locos por al vecindario. Bura fue quién les contó sobre el estado de Ryou y llegaron con nosotros un tiempo después.
Esa misma noche, nos encontrábamos en la casa descansando… mis padres culparon mi falta de energía por estar reposando demasiado en casa y me dieron un límite, que sería el próximo lunes para asistir de nuevo a clases… no hubo reclamos… bueno, solo por Sumiya, que me pedía que volviese el día siguiente, pero retractándose al encontrarme en un estado igual o peor…
Pensándolo más, me sentía mucho mejor… hace buen tiempo que no me sentía así.
Han pasado tres días desde aquello…
Estos tres días, Ryou y yo nos quedamos en casa en cuidado de nuestros padres y un buen doctor de la familia, con la esperanza, de que pudiéramos salir de nuevo al exterior en el comienzo de la próxima semana al irnos recuperando muy bien.
En todo ese tiempo libre, me puse a pensar detalladamente en las cosas que habían sucedido, lo que tenía, y llegue a una clara respuesta que no negué.
Vine al pasado para corregir los errores que podrían venir al futuro, solo en los más importantes; con Bura cometí error, y tengo entendido que de los errores se aprenden. Llegue a la conclusión de que para no recibir problemas y recaer de nuevo, me concentraría solo en los puntos importantes, dejando a un lado a Bura y al amor que tuviera con otra persona… ya que no podría aceptar otro rechazo como ése.
En todo ese tiempo libre, me puse a pensar detalladamente en las cosas que habían sucedido, lo que tenía, y llegue a una clara respuesta que no negué.
Vine al pasado para corregir los errores que podrían venir al futuro, solo en los más importantes; con Bura cometí error, y tengo entendido que de los errores se aprenden. Llegue a la conclusión de que para no recibir problemas y recaer de nuevo, me concentraría solo en los puntos importantes, dejando a un lado a Bura y al amor que tuviera con otra persona… ya que no podría aceptar otro rechazo como ése.
Es lo correcto… es lo mejor para todos… mis problemas… y la de los demás…
“Esa es tu respuesta… bueno, en algo tienes verdad”
La mujer de cabello azul, comenzó a visitar a Ryou y a mí de nuevo todas las noches; ella siempre me acompañaba en silencio esas noches, tal vez ella, sea la única persona que no sea familia, que quiero tener cerca.
Este día, de noche se apareció ella como acostumbraba, reflejando en ella una expresión que delataba búsqueda de entretenimiento.
Este día, de noche se apareció ella como acostumbraba, reflejando en ella una expresión que delataba búsqueda de entretenimiento.
“Dime mujer… ¿Cuáles son los límites de los contratos que das?”, le pregunte recordando esa duda del sueño que tuve en el hospital.
“Espera… ¿Cómo que ``contratos´´?... ¿Cómo te diste cuenta de ello?...”
“No te hagas mensa… tu puedes leer mi mente, ya sabes de donde…”
“No te hagas mensa… tu puedes leer mi mente, ya sabes de donde…”
“No Taiyou… no puedo…”
Es cierto que había visto diferentes facetas de aquella mujer… pero esta vez… esta vez, su rostro mostraba confusión e ignorancia al caso… eso me dejaba sorprendido y temeroso…
“No juegues, por favor…”, le dije intentando sonarlo como un juego.
“No estoy mintiendo Taiyou… ¿Qué cosa estas pensando?, no veo ni in registro en tu mente…”, me respondió ella fastidiada, tomándose la cabeza y pensando en ello.
Me sentía extraño… me sentía muy mal por ello… era una muestra clara de que aquél ser que vi, tenía incluso una forma de bloquear el poder de esta mujer… por lógica, alguien o algo superior…
“¿A quién viste en ese sueño?”, me pregunto esa mujer con gran curiosidad.
“No lo sé, solo recuerdo una silueta de la cuál veía solo la sonrisa”, le conteste a esa bruja mientras intentaba averiguar a ese sujeto de mi sueño.
La mujer dejo el tema de lado con un gran enojo que desquito al golpear mi cama. En ella, se podía ver claramente por sus ojos, una gran ira y frustración que hacía aumentar la temperatura del cuarto.
“¿Por qué tanto enojo?”, dije sarcásticamente. Ella me observo con enojo y después con seriedad, mientras tomaba asiento en el suelo.
“Una irregularidad nada más…”, mencionaba con un tono de voz bajo. “No puedo leer esa parte de tu mente, parece tener un candado que no puedo abrir… eso es como si, ese pensamiento perteneciera a otra persona…”
“¿Por qué tanto enojo?”, dije sarcásticamente. Ella me observo con enojo y después con seriedad, mientras tomaba asiento en el suelo.
“Una irregularidad nada más…”, mencionaba con un tono de voz bajo. “No puedo leer esa parte de tu mente, parece tener un candado que no puedo abrir… eso es como si, ese pensamiento perteneciera a otra persona…”
“¿Cómo funciona tu poder de leer mentes?”
“Mi poder de leer mentes se ve limitado a la persona con la que pacto el contrato… eso es todo lo que puedo decir”
“Mi poder de leer mentes se ve limitado a la persona con la que pacto el contrato… eso es todo lo que puedo decir”
“Entiendo, entonces tu no puedes…”
“Oye… no seas tan preguntón…”, me riño ella, de principio en tono molesto, después con una pequeñita carcajeada. “Oye… no… nada, olvida que te hable…”
Saliendo rápido de la ventana, me asome por instinto por esta y como esperaba… ella no estaba a la vista. ¿Qué me habrá querido decir?... bueno, ya era otra cosa para preguntarle en otra ocasión, por ahora solo me dedicaría a descansar.
“Primer paso listo… no tuviste problemas al parecer…”
“Vamos… no fue trabajo difícil, cuando quiera lo puedo hacer…y vamos, que me gusta hacerlo jeje”
“Muy bien Taro… me has servido bastante… ahora, es tiempo de esperar a que pase ese evento…”
“Bienvenido de vuelta, Taiyou”
“Es bueno verte de nuevo, Sumiya”
“Es bueno verte de nuevo, Sumiya”
En un abrir y cerrar de ojos, esa semana había pasado increíblemente rápido, por lo que, tuve que volver a asistir a clase y ponerme al corriente como era debido.
Sumiya, fue la única en darme una gran sonrisa al verme entrar y soltarme un gran abrazo al acercarme a ella.
Pasaría un buen tiempo solo platicando y conviviendo con ella, ya que después me enteraría que era una desterrada del grupo, pero siendo a la vez, una gran persona en la que podía confiar.
Desde ese día… una tercera oportunidad apareció y el tiempo corrió sin detenerse… sin voltear de nuevo hacia atrás… solo hacia adelante…
“Oye Taiyou… ¿es cierto que tienes una novia cosplayer?... escuche de Ryou que cada noche te visita una chica extraña de cabello azul y ropas negras jeje”
“No creas todo lo que dice mi hermana… no es posible que un chico tan calmado como yo se enrede con alguna otra chica…”