Sumiya, El taxista, Emi, Zack, Mónica, Yamada, Leviathan, Johann y Hyosuke… son actualmente los participantes sobrevivientes.
Es un nuevo día en la mansión… ah no, perdón, ya estaba acostumbrado a mi usual línea, déjenme comenzar de nuevo…
Es un nuevo día fuera de la mansión FIR, ¿por qué fuera? Bueno, para el desafío del día de hoy, nuestros protagonistas viajan en bus para llegar a la ubicación en donde pelearan para la supervivencia del más apto.
Como soldados encerrados en un campo de entrenamiento militar por varios años, nuestros personajes observaban con maravilla el paisaje de lo que era el exterior, un sitio que no habían visto… por menos de diez días. Pero la emoción de salir, es la emoción de salir, no importa el sexo, la edad, la raza o natalidad… claro que, la emoción de cada uno variaba…
“¿Sumiya? ¿Por qué vas tan aferrada al siento?”, preguntó Leviathan, interesada por observarla tan pendiente de la conducción del chofer y encajando sus uñas en la tela del asiento.
“Estoy esperando que se venga el desafío secreto, como el de la otra vez”
“Jajajaja, no creo que pase esta vez, no serían tan mensos como para repetir un desafío”
“¡¡Aborten la misión de fallo de bus!!”, le gritó Taro al conductor, recibiendo la atención de todos. “Ustedes sigan, ustedes sigan… no pasa nada…”
“¿Ya viste Levi?”, preguntó orgullosa Sumiya de adivinar los planes del programa. “Por eso no bajes la guardia en ningún momento; también por si vamos a alguna parte de la ciudad, traje esto… ¡¡repelente de pedófilos!!”
Sumiya de su bolsillo le muestra a la mujer demonio una pequeña botella con un líquido dentro. Leviathan lo toma, y observa en la etiqueta que se trata de una fragancia para mujeres, lo que le deja un tanto confundida de porque la lleva su compañera.
“Esto es un secreto de estado… pero te lo diré a ti porque me caes muy bien, eres como la hermana mayor demonio que me lleva milenios, que nunca tuve; ¿qué es lo que busca un pedófilo? Carne fresca, ¿no? Pues con este perfume de Señoras Caroline Herrera, oleré exactamente a eso, a señora, y con esto… ¡fuera a los pedófilos o pervertidos jojojojo!”
“¿Pero entonces no serás acosada por los hombres normales?”, preguntó Leviathan.
“¡¡No se me ocurrió!!.... pero mientras sea bueno, rico y bueno… ¿Qué chica no desea un hombre mayor?”, ahora cuestionó la joven, sonriéndole en broma a la mujer que compartía lo mismo.
“Te ves muy serio Zack”
“No, sólo estoy pensando”, contestó de mala gana el mencionado a Mónica.
“A juzgar por tu rostro… ¿nuevos candidatos para una alianza?”
“No logro algo con ocultártelo; exacto, estoy buscando a nuevos miembros de la versión miniatura de la alianza de las ovejas asesinas, porque estoy seguro que Hyosuke terminará saliendo igual de pronto”, comentaba Zack, aun observando a sus compañeros.
“¿Y a qué conclusión has llegado? Si se puede saber”, cuestionó la chica de cabellos oscuros. “Yamada no se te unirá, él juega por su propio lado como Leviathan y yo; Sumiya tiene suerte, tampoco quedará de tu lado; la chica llanos es tu rival, aunque podrías convencerla para una tregua temporal; el taxista no es problema y Johann es dudoso.”
“¿Por qué me dices todo esto?”, dijo Zack, volteándola a ver sus profundos ojos oscuros.
Se le hacía interesante la relación que tenía con ella: nunca antes habían hablado normalmente, y sabe perfectamente que es del tipo de chica que no podría conquistar como con las otras, para ser más sincero, de con las que nunca pegaría… pero por alguna razón, quitando a un lado lo analítica que era Mónica, se preocupaba mucho por su estado, haciéndole pensar mucho en las rutas que podría tomar desde ahora. ¿Qué ganaba ella de él?
“Solamente… es un experimento, aunque también hay cosas que a una genio se le puede escapar por la boca”, explicó inexpresiva.
“Ambos somos genios, no sé de qué me sorprende… los similares se ayudan entre sí; pero te aviso algo, no siempre seré un genio… acabando este show seré el Rey que siempre debí de ser”
“Por cierto taxista, ¿Cómo le haces para mantener tu empleo? Después de todo no está trabajando”, dijo Johann, queriendo animar al pobre señor que no encontraba que decir en el viaje.
“Ah bueno, eso yo…”
“¡¡Ya llegamos!!”, gritó Emi corriendo junto a los otros para bajar del bus, dejando de último al interrumpido taxista.
El terreno en el que se encontraban era parte de aquel bosque por el que tenían que pasar para llegar a la ciudad; árboles gigantes les rodeaban, donde a través de sus hojas podía escaparse un poco de la luz del sol que daba una mejor vista al sitio como los comerciales de la ecología de los países, cuando en la realidad se ven del nabo (no aplica con todos).
“Ok… miren, déjenme les explico el plan que tengo: primero comenzaremos con el desafío (por ahora será secreto), después de ello aquí mismo comeremos especialmente con el servicio de chefs a domicilio, al terminar, ya podemos regresar a casa para conocer al perdedor de hoy, ¿vale?”, todos asintieron a la proposición de Taro. “Miren chicos, esto consistirá el desafío, quiero que todos, piensen en su primer nombre y escriban palabras con él, puede ser lo que sea, con que empiece correctamente con cada letra de su nombre; quién lo haga primero, ganará ventaja”
Todos pensaban al principio que era un ejercicio estúpido y sencillo, pero siendo sinceros, ¿concursar en un desafío en el que podías perder, o competir en uno donde te aseguras la victoria con mucha sencillez? No había en donde hacer queja para esta ocasión, aunque ya sabían que habría algo detrás, no por nada los habían sacado al bosque.
“¡¡¡Listo!!!”, comenzaron a gritar algunos con diferencias de tiempo.
Taro fue contando el orden en que habían gritado y así les pasó una hoja en blanco y una pluma en donde quería que escribieran lo que acabaron de pensar.
Este fue el orden y lo que pusieron en las hojas:
Yamada: Yogurt, autobús, manzanas, atadura, dedo y teto.
Zack: Zapato, admiradores, cuchillo y kilogramo.
Emilia: Excremento, masoquismo, inteligencia, lápiz, increíble y árbol.
Mónica: Mora, optometrista, nada, inteligencia, cabello y aplicada.
Sumiya: Sol, uju! (celebración de victoria), morado, intuición, yellow (amarillo en inglés) y automóvil.
El taxista: Por petición de los mandamases, su nombre y lo que puso fue censurado.
Johann: Jugo, ojo, hábil, antojo, negación y nefasto.
Hyosuke: Hamburguesa, yodo, ojo, spam, umbral, key (llave) y estúpido.
Leviathan: Libertad, estudiar, volar, información, atado, troller, huevo, ass (culo) y nada.
“Muy bien, ahora sí comienza el verdadero desafío: quiero que busquen lo que mencionaron en sus palabras o algo relacionado a cada uno de ellas; pueden buscar donde les plazca, quién me traiga todo lo que acabo de mencionar dentro de 5 minutos, no será sentenciado, y claro, quién lo haga primero ganará el desafío”
“¡¡¡¡Mierda!!!!”, gritaron la mayoría que sin esperar corrieron por el bosque a encontrar lo que sencillamente escribieron sin preocupación. Sólo unos cuantos estaban en calma, pero eso no era lo interesante, sino que por vez primera, la censura en el programa falló con lo que gritaron los chicos.
La diferencia en los nombres y lo que habían puesto, eran las claves del éxito; Zack tenía el nombre más corto mientras que Leviathan el más largo y con cosas más difíciles de conseguir… era un juego donde los mismos personajes se hicieron un auto-jaque.
“Me alegra haber puesto ‘excremento’ en lugar de ‘empresa’ jejeje siendo un bosque, pude encontrar uno sin problemas”, se reía Emi, que con una rama de árbol, recogió parte del desperdicio de algún animal.
Esa chica sí que tenía agallas para hacerlo sin rechistar.
“En la que me he liado… tsk… ¡¿Cómo jodidos encontraré yogurt en un bosque?!”, gritaba Yamada molesto, aturdiendo a la persona que tenía al lado.
“Estamos en las mismas, yo tengo que encontrar jugo”, decía Johann tranquilo.
“¡Pero demonios!... tú como seas puedes hacer jugo con varias de las frutas que hay en este bosque y ponerlas con agua… oh no... ¡no, no me creas…!”
“¡¡Muchas gracias por la idea Yamada!!”, se despidió sonriente el detective, alejándose cada vez más del chico que había cometido un error por el que pagaría después.
Lo que pensaba en ese momento el peliverde era: recordar nunca ir acompañado de alguien en pleno desafío individual.
Todos se esforzaban, pero lamentablemente la cuenta seguía hacia atrás. Taro cada minuto gritaba cuanto faltaba, en el momento… faltaban tres minutos.
“Estoy por conseguir todo lo que quiero, me salvaré de esta y podré cortar el cuello de alguien sin preocupación, vamos Sumiya, vamos, encuentra algo amarillo…”, decía Sumiya, apresurada, buscando entre las ramas. “El sol no puede ser amarillo, es naranja… mmm, demonios… oye espera…”
El señor taxista también se encontraba ocupado, ya llevaba algunos objetos en sus manos, pero le faltaban dos objetos misteriosos para el público (cumpliendo la palabra de la creadora para no entrar en demandas). Pero algo no sentía bien el señor, llevaba esa sensación de ser espiado por alguien, acechado, esperando un momento en que bajara la guardia o diera la espalda para consumar el ataque… igual que en la película que había visto el día anterior.
“No soy tan viejo, pero ha de ser una ilusión de mi edad, no es posible que en un bosque como este, alguien pueda ser asesinado a luz del día… por Dios, en el día no existen crímenes más que los del gobierno”
“¿Acaso viste la película ayer?”
“Claro que la vi… a los protagonistas los matan en un bosque cuando salían de ex…cur... sión…”, decía el taxista, helándose de miedo ante la voz detrás de él.
Poco a poco giró su cabeza, y soltó tremendo suspiro al darse cuenta de que se trataba de Sumiya… aunque de comportamiento raro…
“Casi me das un infarto chiquilla… no deberías asustar así a los mayores”
“¿Sabes? Los mayores fueron quienes me cambiaron mi color de pelo… yo antes era rubia, pero ahora por el director me volví castaña… te preguntarás que tiene de importancia esto, pero tiene mucha importancia ya que me hace falta algún objeto amarillo, y si tuvieras mis rubios definidos ya hubiera ganado, pero no, todo por la culpa de los adultos”, comentaba Sumiya de forma acelerada, sin perder su vista de aquel hombre.
La chica dio un salto, pero el taxista la esquivó por los pelos (jaja por los pelos, como si tuviese aún). Ya se había dado cuenta lo que quería y porque se comportaba así… era por su gorro, su gorro amarillo que le reconoce oficialmente como taxista; no dejaría que se lo robara, pero no porque no pudiera o la quisiera ver perder… una cosa era un cosa, en cualquier trabajo: nunca se debe tocar el uniforme… menos el de un trabajo tan honrado como el de un panadero… y también de un taxista.
“¡¡¡Queda un minuto!!!”, gritó Taro feliz, volteando hacia atrás para soltar una risilla. “Aunque no puedan ganar ya el primer lugar, al menos se pueden salvar de la sentencia”
Coming up…
“Debí de poner eso como regla, se me pasó”
“Son muy pocos hoy los sentenciados… eso da más miedo”
“Entonces… Sumiya, escoge quién quieres que salga el día de hoy…”
Volvemos después de los siguientes comerciales… y no sin antes recordarles que por favor apoyen a las historias originales de los personajes que participan o participaron, en este reality. Ellos han hecho que este programa se haya hecho una realidad, así que les pedimos como favor que donen un dólar por sus personajes favoritos y serán enviados a sus respectivos creadores, por favor apóyennos o nos obligaran a una censura más estricta como el actual canal de youtube. Saludos! :D
ZeroCG&Co no se hace responsable de la pérdida del dinero depositado al banco, y tampoco si alguno de estos días los derechos de autor de los personajes cambian a esta empresa :D Cambiando de noticias, próximamente por el canal, las RE de las aclamadas historias de: Night Lines, Cuando comenzamos a vivir juntos, Traición se paga con venganza, Batalla del merceseris, The grocyan, Cielo azul y RE del actual 2.0 de Dos mundos un sentimiento, por favor apóyenos para que esto se vuelva una realidad, todos saldrán ganando n.n