Estoy
arrepentido de muchas cosas, sé que he hecho mal y que lo seguiré haciendo en
un futuro, pero que no se malentienda, no es que yo quiera que sea así, así
terminaran las cosas por como es que me he formado.
Lo
reconozco, soy débil física y mentalmente, aunque sea en bromas, siempre lo
menciono así como mis cambios de personalidad o mi pensamiento negativo; me
regañan por pensar así, me intentan dar ánimos para que me levante, me siento
muy feliz por ello pero también termina por dañarme.
Soy
una persona de pocas palabras, me dicen que soy tímido y es verdad, tengo miedo
de lo que pueda pasar, tengo miedo de que mi vida tan normal y vacía no sea lo
suficiente como para mantener entretenidos a quienes me rodean, por eso callo,
porque pienso que es lo mejor para ustedes que pueden escuchar algo que les
moleste y para mi persona.
No
tengo corazón y esa es una gran verdad, al menos, tengo una trigésima-segunda
parte de lo que original era. Soy torpe, realmente torpe con temas sobre
amistad o amor, dicen que con que yo comparta tiempo con los demás es
suficiente; pero eso no es lo correcto para mí, siento que podría estar dando
un mejor trato a aquellos que me consideran “amigo” o dicen “quererme”.
Perdónenme
mucho, pero yo no tengo ni un solo amigo y no tengo alguien a quien querer, y
no estoy exagerando, desde que he hecho uso de mi memoria y reflexión, nunca he
sido amigo de alguien, nunca he querido realmente a alguien… soy un parásito
que gusta alimentarse de los demás, y confunde eso por lo anterior mencionado.
Me
enojo con facilidad, así como también me entristezco o me pongo celoso, es muy
poco la confianza que puedo otorgar a las personas porque fácilmente puedo
malinterpretar, si malinterpreto es seguro que haga enojar o entristecer a
alguien, y si esto pasa, me ocasionaré aún más daño (y eso es lo que menos
quiero).
Soy
un puercoespín, las personas no pueden acercarse a mí porque saldrán
lastimados, yo no puedo tampoco acercarme a ellos porque el resultado será el
mismo; aun si llego a toparme con otro puercoespín, terminaré dañándolo, y por
ende también dañándome.
Lamentablemente
aun con distancia guardada, el dolor no desaparecerá, es como la materia: “no se
destruye, sólo se transforma”. Y Al fin lo único que se genera es odio.
A
la gran mayoría, pido por favor que no digan que me conocen, nadie lo hace y lo
mejor es que nadie lo haga. Los apoyos también es de ahorrarse, con todo respeto,
pero no quiero consejos de alguien que no ha estado o no se puede poner en mi posición.
Si
se me da algo, claro que devolveré el gesto, pero que no se malinterprete, yo
trato como quieren que les trate, solamente por eso es que me han visto “platicar”,
“sonreír” o “socializar”.
He
de ser honesto conmigo mismo primero, si la suerte me acompaña, podré cumplir
mi cometido. Ya he sacrificado o perdido
muchas en vano, si las cosas han de ser así, ¿Qué al menos sean por algún
motivo mío, no? Ya me cansé de estar en un estado de “conformidad”.
Este
es el camino por el que he de transitar sin enojarme de ello y que en un futuro
la soledad se convierta en mi pan de cada día.
He
de buscar primordialmente mi paz interior y una buena razón por la cual seguir
existiendo.
Por hoy y tal vez mañana, seguiré siendo ese pequeño puercoespín solitario enganchado en las memorias de su pasado que lo mantienen con vida.