Es el año 201X, la tecnología en el mundo ha dado un gran avance todo gracias a la unión de los mejores ingenieros y técnicos de las grandes naciones de Estados Unidos, Rusia y Japón.
La
nueva tecnología ha logrado cumplir los sueños de la gente que pensaban estar a
años de distancia de que el mundo avanzara tecnológicamente, Estados Unidos y
Rusia no han perdido su tiempo y han empleado esto para desarrollar mejores
sistemas y armas militares, pero Japón muy diferente, un país que ha dado uso a
esta tecnología no para presumir fuerza
y recursos contra otros, sino para sacar buen billete de sus ciudadanos:
videojuegos de realidad virtual, y que mejor, que aplicada a los juegos masivos
en línea.
Como
era de esperar entre tanto mercado repleto de gamers, los VRMMORPG (Virtual
Reality Massive Multiplayer Online Role Playing Game, o para acortar, juegos
como World of Warcraft pero con realidad virtual) y el dispositivo Nerv-Gear (originalmente
conocido como Nerve-gear, pero se quitó una “e” por derechos de autor), un casco
con el cual los usuarios pueden entrar a los mundos virtuales, se hicieron
mundialmente famosos tanto que mínimo 7 de cada 10 habitantes del planeta
participan en un VRMMORPG. Los juegos van desde las típicas aventuras de
guerreros en busca de conquistar todos los niveles de un castillo hasta de
fantasía como sacados de un cuento de hadas, ¿y por qué no? Hasta shooters que
ahora sí merecen ser llamados “en primera persona”.
Grandes
empresas han invertido acciones y han desarrollado videojuegos para este
mercado, pero solamente una empresa ha invertido todo su dinero y dedicación en
elaborar un sistema que presumiblemente revolucionara al mundo. Cabe decir que
la empresa es más bien una institución que ha creado lo que podría ser la mejor
idea del siglo: una universidad virtual.
En el 2013 el
mencionado proyecto, UPO (Universidad Politécnica Online), ha sido el foco de
atención de todos los países, y más siendo que la institución quién desarrollo
el “juego” educativo, es nada más ni nada menos que una mexicana. UPO ofrece el
servicio que una universidad normal ofrecería pero en la comodidad de tu casa,
una exquisita manera de aprender y ganar un título.
Cuando
se dio luz verde al proyecto, miles de millones de jóvenes mexicanos no
demoraron en pedir cupo para inscribirse a UPO, pero solamente un grupo de 1200
estudiantes fueron los afortunados en adquirir la copia del tan deseado
videojuego. Aunque se conoce que el juego logró ser desbloqueado y pirateado,
alcanzando un total de 10000 mexicanos inscritos a UPO, y aun así no cedió le
proyecto.
Y
llegó el tan esperado día en que por fin fuera dado de alta el juego educativo en
línea, los 10000 jugadores/estudiantes se colocaron sus Nerv-gear e hicieron fulldive
(“fuldaiv” para los hispanohablantes, término usado para que la mente del
jugador entre a la realidad virtual) para asistir al gran evento de
inauguración del que sería la primera generación de estudiantes de UPO… pero lo
que no esperaban, es que también fuera la última.