Muchos no lo saben,
pero la memoria más lejana que tengo de mi vida es la de estar jugando a
“Capitán América y los vengadores” para la NES, recuerdo también jugar al
cartucho de Super Mario con Duck Hunt, a mi hermana intentando pasarse el
primer juego de las Tortugas Ninja y a mi padre completarse el Super Mario Bros
3.
Los videojuegos han estado conmigo en todo lo que llevo
de vida, obviamente empecé como
Nintendero, pero también he llegado a probar lo que las otras compañías han
tenido para ofrecerme (lo siento Sega, tú no, lo único que jugué de ti fue
Sonic 2 en casa de un amigo).
Tengo mis favoritos para cada consola y cada compañía, y
esta ocasión me gustaría compartirles cuales son esos títulos que de una forma
u otra termino visitando de vuelta entre mis ratos libres.
En temas generales como estos realmente no puedo decir
que se tratará de un top ya que mis gustos de un juego son realmente variados
del otro, por ejemplo intentar comparar Halo 2 con Super Mario World; ya me
encargaré de eso en otra ocasión de enumerarlos bajo una consola en específico,
juegos de una franquicia o bajo un mismo género.
Por el momento, esta será mi lista de 10 juegos favoritos
de todas las consolas.
1.- Fire Emblem (a.k.a Blazing Sword) para GBA.
Empezamos con una de las franquicias que me atrapó más
recientemente y se quedó dentro de mí para nunca irse. No he jugado todos los
Fire Emblem, pero de los que sí, tengo que destacar al primero que jugué y que
me metió de lleno a amar la franquicia: Blazing Sword.
¿Qué tiene de especial? En cuestiones de gameplay,
realmente conserva la esencia de sus antecesores y predecesores: controlar a un
pequeño ejército para combatir a soldados enemigos en lo que es una especie de
ajedrez más complejo, con la peculiaridad de que si una unidad tuya muere, no
podrá volver a ser utilizada.
Todos los juegos de la franquicia conservan la misma
base, pero en los puntos de historia y música, Blazing Sword realmente es otra
cosa.
Jugar 8 horas seguidas a este juego, muchos minutos de
hecho reintentando misiones para no perder a un solo personaje, es algo que no
mucho títulos logran sacar de mí; fueron horas bastante entretenidas y llenas
de satisfacción al cumplir tus misiones sin una sola baja, y que decir
acompañado de una gama de temas que complementa perfectamente a tus acciones y
la batalla misma.
Y tras acabarlo, la cosa no acaba, sino el juego te
incita volverlo a jugar con una nueva dificultad y modo de historia
disponibles; la rejugabilidad es realmente alta en este título, con decir que
en menos de un año de conocer el juego, ya lo he rejugado tres veces.
2.- Persona 3 / FES / Portable
para PS2/PSP.
Muy antes de que
Fire Emblem me sacara de la monotonía de los RPGs, Persona me dio una frescura
nueva de los RPG asiáticos por agregar mecánicas más allá del “encuentro
aleatorio, yo ataco, tú me atacas, subo de nivel y a repetir el ciclo” al que
Final Fantasy y Pokémon me tenían harto.
Mejor tarde que nunca, tuve en mis manos a P3P para pasar
todas mis noches grindeando en la inmensa torre de Tartarus antes de que
llegara la luna llena y un nuevo combate contra un jefe se activara.
Pero pasemos a lo importante, ¿Qué tiene Persona 3 que
otros RPG no? Uff… sé que cada título RPG tiene lo suyo para destacar sobre los
demás, pero juego como Persona no hay.
Como RPG tradicional se centra en combates al estilo
turno por turno, el juego te incita a que pruebes las otras mecánicas que tiene
para ofrecer y que son para nada una pérdida de tiempo. ¿Recuerdos lo aburrido
e inútil en la mayoría de los casos que era hablar con los NPC? Persona 3 de
hecho te recompensa al establecer comunicación constante con ellos a través de
los Social Link, mientras más hables y convivas con un personaje, mayor su
Social Link será y eso repercutirá en ganar más experiencia para tus ‘Persona’
(para ponerlo fácil, un ser que puedes invocar para combatir a tus enemigos).
Tu personaje es un estudiante de preparatoria, ¿va a
vivir sólo de combatir enemigos cada noche? No. El juego constantemente te
recordará que eres una persona en su plena adolescencia: tienes exámenes, los
profesores te hacen preguntas en clase, tus amigos te invitan a salir, puedes
estudiar para mejorar tus notas, asistir a clubes deportivos y culturales,
salir con una chica pero con el cuidado de no ponerla celosa al convivir con
otra, puedes realizar acciones como trabajar a medio tiempo para subir tus
estadísticas, descansar temprano para sentirte de muy buen humor el próximo día
o si te quedas mucho tiempo combatiendo en la noche tus personajes se cansaran
para el próximo día… ufff… tantas cosas que decir de este juego… y cada detalle
me hace amarlo más.
La historia es
oscura e interesante, los personajes son carismáticos y el soundtrack es una
cosa bella. La batalla final es una cosa épica, de los mejores finales que he
podido probar en un juego.
Envidio realmente a todo aquél que juegue por primera vez
a Persona 3.
3.- Resident Evil 2 para
PS1.
Cosa realmente curiosa, es que hasta no hace mucho que lo
logré completar al 100% (refiriéndome a las campañas Leon y Claire A/B), todo
eso se debe a que de niño no poseía una memory card, por lo que o lo pasaba de
sopetón o lo pasaba de sopetón, y vaya que aun así lo hacía.
Este juego me trae mucha nostalgia al ser el primer RE
que jugué, y vaya que empecé muy bien en el género de Survival Horror con
tremendo juegazo. Cada campaña tenía sus detalles diferentes lo que hacía que
se sintiera diferente jugar con Leon y con Claire; aunque en lo personal
siempre preferí a Leon por ser el que tenía las armas más geniales y a Ada de
compañera.
Para su época los gráficos realmente eran impresionantes,
los enemigos cumplían su objetivo de asustar o al menos poner tenso al jugador
(¿debo de recordar la escena del primer licker?), si bien las voces son un tema
para reírse, el soundtrack lo opaca con lo tan bueno que es, quién entra una
vez a la comisaría, nunca podrá quitarse de la cabeza la primera vez que
escuchó su tema.
Cada vez que juego RE2 hecho de menos lo que hizo a la
franquicia grande, pero una excelente noticia para mí es que el Remake que
tanto pedimos de este, ha sido al fin aprobado y realmente le tengo muy altas
expectativas para que repitan lo logrado con el Resident Evil Remake/Remaster.
4.- Kingdom Hearts 2
para PS2.
De nuevo, una secuela es el primer juego que toco de la
franquicia, y aunque el Kingdom Hearts 1 no es malo, dudo que me atrapara tan
fácilmente como lo hizo su secuela.
Entiendo que a mucha gente no le llame la atención con la
bizarra idea de cruzar mundos de Disney con algunos de Final Fantasy, igual era
escéptico a la idea de que funcionara… pero vaya que lo hace, con uno de los
mejores Action RPG que haya jugado.
Sí, la historia tiene sus flaquezas y sus personajes
algunas veces pueden ser clicheados (el mal actual de Square Enix), pero lo
compensa todo en su gameplay que se perfeccionó de manera espléndida el de la
primera entrega.
Aquí no tienes que esperar para hacer tus ataques, tú
decides cuando hacerlos en tiempo real, combinando ataques físicos para
realizar combos, conjurar hechizos mágicos, realizar invocaciones, activar
acciones especiales con quick time events (buen uso de ellos debo aclarar y la
mayoría son opcionales por si no te gustan) y qué mejor, que transformar a tu
personaje en diferentes formas.
Algo que siempre he amado de los videojuegos son las
batallas con los jefes de nivel, y vaya que aquí hay muchos encuentros épicos y
totalmente diferentes entre ellos; ¿qué lo puede mejorar? Una excelente banda
sonora en las batallas, y que no conforme de usar sólo una, cada jefe tiene su
propio tema de forma orquestal.
Y la historia no acaba con vencer al jefe final, no no
no, una costumbre de KH es siempre poner a un jefe secreto y para los que
teníamos la primera versión, tuvimos que hacerle frente al peligroso Sephiroth de FF7. Para los
que poseen la versión Final Mix, que logré probar en la PS3, no sólo tenemos
combates extras contra todos los miembros de la organización XIII, sino otro
combate secreto con alguien más poderoso que Sephiroth… una vez entras a la
acción, realmente te cuesta volver a un RPG tradicional.
5.- Silent Hill para PS1.
Esta vez sí me refiero al original, el que comenzó la
franquicia y me hizo amar aún más los survival horror; y es que muy diferente a
RE, aquí el terror es psicológico, no somos un policía bien entrenado ni un agente especial,
somos un padre novelista que busca a su hija en un pueblo plagado de criaturas
salidas de la mente horrida de una persona. No me impresionaría que muchos que lo jueguen por primera vez los llamaran demonios.
Con RE no había problema si lo jugaba solo, cosa que con
SH no podía hasta cierto punto de la historia, necesitaba de la compañía de mi
padre o mi hermana para darme valor a continuar y asegurarme que el movimiento
de la puerta de mi baño se debía a una corriente de aire.
El estilo de juego no resalta mucho en realidad, la
novedad con respecto a la competencia es que podías combatir con armas de
cuerpo a cuerpo por si no querías gastar munición (para quienes lo han jugado,
entenderán mi profundo amor al todopoderoso pico del hospital).
Siendo sincero, de la banda sonora no recuerdo mucho, la
mayoría del tiempo eran ruidos que crecían conforme más te acercabas al
peligro, pero vaya que te lograba meter de lleno en el ambiente, metiéndote
tensión de en qué momento serías atacado (sustos garantizados al entrar una
habitación y escuchar la estática de la radio de inmediato).
La historia es muy buena, salida como de una novela, y
que no se conforma con sólo un final, sino 4 y uno extra de broma, dependiendo
de las acciones que hayas tomado en la historia.
6.- Shadow of Colossus para PS2.
Este juego es una oda a la batalla de jefes finales, su
mecánica está únicamente enfocada a eso: combatir colosos que sobrepasan más de
50 veces tu tamaño uno tras otro… y cada pelea es épica de diferentes formas.
¿Cuál es la historia? El juego realmente carece de muchos
diálogos, pero te cuenta su historia a través de acciones que tienes que ir
descifrando tú mismo, lo importante es: tienes que recuperar a tu amada, pero
para ello debes de derrotar a 16 colosos que vagan por todo el mapa, ¿y cuáles
son tus herramientas para hacerlo? Un leal caballo, un arco con flechas de
madera y una espada que sirve para identificar los puntos débiles del coloso;
con todo eso, arréglatelas para enfrentarte al coloso que de un sólo golpe te
puede matar.
Cabe destacar que tu personaje es de lejos un Kratos,
se trata de un simple espadachín mortal cuya resistencia se irá agotando conforme
hagas diferentes acciones, así que escalar a un coloso por más pelo que tenga
no siempre será tan fácil.
Y eso es exactamente lo que me gusta, el reto. Realmente
sientes a tu personaje como lo pequeño y mortal que es, pero sin embargo, tiene
una misión que cumplir y estará en tus manos derribar a los gigantes sea en
tierra, mar o aire. Créanme que por más que batalles y te frustres, por cada
coloso que derribas, mayor es la satisfacción.
Su soundtrack no es malo, con tonadas épicas para las
batallas, pero realmente no son muy de mi agrado; ahora que si pusieran
canticos en latín con coros de varones y mujeres algo así como Nier…. Uff…
hubiera sido mucho más espléndido.
7.- Super Mario Bros 3/Super
Mario World para SNES.
Bien podría haber mencionado aquí el juego “Super Mario
All-Stars + Mario World”, pero la verdad, es que no suelo jugar mucho a los
otros Marios; me gusta el 1, el 2 y Lost Levels, pero definitivamente los que
marcaron mi infancia son el 3 y World, porque fueron los primeros en incluir el
ahora popularmente reconocido: world map.
El juego había dejado de ser líneal, en cambio, podías
tomar diferentes rutas que te llevaban a niveles diferentes y era tu decisión
si querías acabarlos todos o tomar las
rutas que te parecían más fáciles. No sólo eso, sino cada mundo tenía su propio
tema: tierra, agua, cielo, entre otros; lo que le daba mucha más variedad al
juego con sus respectivos enemigos de la zona.
Los temas musicales son
prácticamente mi infancia: los del mapa, los de los niveles, los de los
bonuses, la pegajosa canción del camino de la Star Road y los niveles
especiales, y una súper mención honorífica para World y los temas de sus
castillos tocados con un órgano… simplemente genial.
Es Mario Bros, ¿qué más se puede decir? Entretenido de
jugar + alegre de escuchar = Horas y horas de rejugar.
8.- Megaman Starforce 3 para NDS
Otra franquicia con la que sangro de sólo tener que
escoger una, y en mi opinión, es bastante peor porque a diferencia de Mario,
Megaman no es sólo uno, sino varios tienen sus sagas: El clásico, X, Zero,
Legends, Battle Network, Starforce y ZX.
De niño crecí con los juegos clásicos y la saga X, de
hecho este lugar se batía Megaman X5 que para mí es el mejor; pero pensándolo
mejor, existía otro juego al que le había dedicado muchas más horas en mi
adolescencia, y que de hecho, por el hype que tenía lo pasé completamente en
japonés en lo que salía la versión americana. Ese es Megaman Starfoce 3.
Crecí como lector de cómics, así que aunque clicheada la
idea, me gustan las historias de jóvenes héroes que en sus hombros cargan la
responsabilidad de proteger a sus amigos y el mundo.
Ahora, esta secuela perfecciona la mecánica de sus dos anteriores juegos y no se conforma
con sólo presentarte a un nuevo enemigo, sino involucra también a personajes de
los juegos pasados, nuevas battlecards, nuevas transformaciones y la conclusión
adecuada para esta saga.
Algo de lo que siempre me he quejado en juegos que
incluyan batallas con jefes, es la capacidad de repetir dichas batallas, en
cualquier otro juego obligatoriamente tienes que empezar de cero la historia, pero
aquí de hecho una vez los vences, puedes volver a topártelos
aleatoriamente en una zona o como el caso de tu rival, Rogue, puedes retarlo
directamente.
Si bien la banda sonora no es del todo especial, hay dos
que tres canciones que me traen la nostalgia, una de ellos siendo el tema de la
pantalla de inicio, que en cada juego tiene la misma tonada pero con diferente
mezcla y en esta tercera parte realmente se siente que es el juego final.
9.- King of Fighter 97 para MAME/PS1.
Ya hablé de survival horror,
plataformeros y RPGs, para este puesto escogí uno de mis grandes favoritos del
género de peleas, aquél que se llevó varias de mis monedas en mi niñez junto a
Metal Slug, de la misma compañía SNK: KOF 97.
Para muchos su favorito es el 2002, y
lo comprendo ya que es un Dream Match, pero para mí, un clásico es el juego que
puso fin a la saga de Orochi.
Primero, el plantel de personajes es
de los mejores que he visto en juegos canon de la franquicia, no sólo tenemos a
los rostros principales del juego, sino la inclusión secreta de otros
personajes como Iori y Leona “poseídos/locos” como decíamos en mi colonia.
No soy experto en juegos de pelea,
pero los controles de este juego eran bastante responsivos y sencillos de
activar los ataques especiales, porque de este juego en adelante, vaya que
batallaría mucho más en utilizarlos.
De la misma forma, los escenarios
desde este juego los sentí menos coloridos, aquí recuerdo mucho movimiento en
el fondo, como el detalle coqueto del último escenario que su centro cambiaba
conforme la CPU empezaba con un nuevo personaje: las llamas moradas al
principio, seguidos de los truenos, luego la lava y al final el rayo de luz que
simbolizaba el despertar de Orochi.
El soundtrack es otro punto, en los
demás juegos realmente no recuerdo, pero cada vez que aparecía un nuevo
personaje en batalla, su tema musical se escuchaba de fondo; una vez más, las
canciones del último equipo eran fascinantes, y aún la ausencia de tonos
fuertes en la pelea contra Orochi la hacía sentir más mística.
10.- The Legend of Zelda Ocarina of Time para N64/3DS.
Este juego ni de broma podía faltar, discutible para
muchos si es el mejor juego de la franquicia, pero aun desde niño hasta ahora,
para mí sin duda alguna lo es.
No me malentiendan, me encantan los demás juegos, pero de
niño aunque también hubiera probado el
primero y A Link to the Past, ninguno me hizo sentir realmente como un héroe a
como Ocarina of Time lo hizo.
Sí, tiene sus problemas como cualquier otro juego, pero
es todo lo demás lo que lo hace un juego bello en cada aspecto: historia,
personajes, enemigos, apartado gráfico y apartado musical.
No sólo tu aventura se centra en un joven link, la
terminas como su versión adulta, explorando dos versiones del mismo mapa pero
siendo la del futuro una versión bastante más oscura. Si algo ha caracterizado
a los juegos de Zelda, es el sentimiento de progresión, de que reamente estas
embarcado en una aventura y a cada paso que das, Link se está volviendo más
fuerte.
Lo dije antes, amo las batallas contra jefes, y todos los
Zelda me satisfacen en este apartado, Ocarina no es la excepción; que sí,
aunque la batalla contra Ganon es súper fácil, eso no le quita su sensación
épica con tremenda música de fondo, al ambiente oscurecido y el campo de
batalla en ruinas y rodeado de fuego mientras tú momentáneamente ya no posees
la espada maestra.
Una anécdota rápida: En mi infancia era el único juego
que teníamos para N64, por lo que para jugar otros juegos lo prestábamos a diferentes
personas; no era sorpresa que cuando lo recuperáramos, todas nuestras partidas
eran borradas, sin embargo eso no me ponía triste ni furioso, en cambio me
ponía a jugar al instante para volver a pasarlo todo. De todos los juegos de
esta lista, Ocarina sin duda es el que más he jugado y es que para mí no deja
de ser divertido; aún mejor, con la reciente remasterización del 3DS podíamos
escoger la versión Master Quest que te cambiaba la ubicación de ítems y
enemigos, un reto que no pude rechazar y vaya que me hizo pensar varios minutos
de lo tan acostumbrado que estaba a la versión original.
Cada que busco una aventura épica y quiera sentirme el héroe de la historia, sé que cuento con Ocarina of Time para llevarlo acabo.
