DÍA ¿¿??
No puedo decir que esté perdido… después de todo, sé que Suimin no me mandaría a un lugar equivocado… más bien, estoy sin rumbo, sin un camino en el mapa al cual seguir.
Caminaba, caminaba y caminaba por cada una de las calles de aquella desierta ciudad. Todo estaba en completo silencio y los lugares intactos, el pavimento parecía recién puesto, los edificios limpios, y hasta los mismos basureros, brillando de nuevos…
“Este sitio no está ubicado en la Tierra”.- me digo a mi mismo suponiendo la situación, volteando a todas partes para encontrarme con algún extraño ser o conocido que me dijera que estoy en un error y es una ciudad perdida escondida con alguna clase de poder. Cualquier cosa que me soltaran en esos momentos, lo creería.
Muchas veces he pensado como sería el mundo si yo fuera el único habitante, me imaginaba un completo control sobre lo material y diversión personal… pero no tardaría en caer a la locura, al ser solo yo con quién pudiera platicar; ciertamente, ya me encontraba en un punto que la soledad, trastornaba mi mente poco a poco.
Debía haber alguna señal que me estuviera saltando… una pista muy bien escondida y que solo yo encontrara… no, espera… ¿o será que ya estoy mezclando cosas?... ¡Demonios!, no ayuda mucho mi mente por ahora…
Sigo caminando, entró a algunos establecimientos, pero encuentro todo vacío. Me da hambre, y buscó una tienda a la cual entrar. ¡Aleluya! Frutas y comida chatarra para al menos no morir de inanición… pero algo curioso pasa al tocar algo de ese lugar.
Se desvanece… no importa que toque, éste se desvanece con el viento y me da aun más a entender que mi hipótesis es mucho más precisa.
Cuando pasa algo malo, es cuando mejor cosas recuerdas… lo que había ahora en mi mente, era una pregunta de porque no había comido algo antes de acostarme. Esos pequeños errorcitos se pagan, y en este caso, pagaría aun mucho más.
“Recordar mejor…”
Me llegó una idea, recordé ciertas palabras de una persona, y si no me equivocaba, esa sería la clave que buscaba.
Regresé a la tienda, esta vez con más lentitud toque las frutas y una vez más, estas desaparecían.
“Bingo”, dije feliz al ver que no se desvanecían con el viento, sino por una sombra que pasaba por ellas de forma rápida. “Tenías razón…”
“Puedo ver un mundo… por algún motivo las personas son devoradas por una sombra… un espacio oscuro queda… un enorme candado sellando una puerta…”
Esas fueron palabras de Nanara en aquella cita, de alguna forma, predijo el mundo al que pararía… y exactamente ocurría ello. El mundo era esta ciudad, las personas (en este caso, los objetos) eran devoradas por las sombras (lo que vi)… falta comprobar el espacio oscuro y el enorme candado sellando la puerta.
“Un espacio oscuro queda… oscuro… sombra…”
Sigo hablando conmigo mismo para no perder más la cordura, no hay tiempo que perder y así que una vez más, comprueba tocando objetos para desvanecerlos.
Segundo éxito…
Aquellas sombras que devoraban a lo que ponía contacto, se movían al mismo lugar: fuera de la tienda y por el mismo camino; con prisa salí corriendo y efectivamente, aquellas sombras se movían por las calles como hormigas al hormiguero… ese hormiguero es el que debía seguir.
Regresé a la tienda, preparado para correr y seguir la sombra; toque la caja registradora y la sombra apareció, por lo que yo corrí con todas mis fuerzas para no perder el rastro.
Era increíblemente rápida la sombra, pero en el camino seguí tocando objetos que se me cruzaban y aparecían más que me guiaban directo a un callejón y se perdían en la oscuridad.
Una malla de fierro con una puerta y un gran candado sellándole. Me acerque, puse mis manos en la malla como soporte, para acercar mi rostro a uno de los orificios y observar mejor lo que había al otro lado.
“¿Una catedral? ¿Qué demonios hace una catedral detrás de varios de los edificios, y para llegar a ella, tienes que pasar por un callejón? No hay que usar la cabeza por más de dos segundos para saber que es el sitio donde se encuentra ella.”
Sí, lo había encontrado, pero la puerta seguía con un candado dorado al parecer muy resistente. La opción era saltar la malla.
“No quiero…”
Reaccioné poco después de hablar… ¿qué acababa de decir?... ¿Cómo que no quiero saltar la malla?...
Pensé profundamente, intente de nuevo mover mis piernas para escalar la barrera, pero éstas no me respondían. No es que no quisiera, ahora que lo pienso un poco… inconscientemente me dije eso porque podría ser peligroso intentarlo, sentía como si mis piernas fueran tomadas por dos niños fuertemente y el peso extra, me hacía reaccionar lento… ¿pero por qué solo cuando intento saltar?
Se me prendió el foco, no supe porque no lo pensé antes. Me acerque, toque el candado dorado y este se desvaneció como las muchas cosas que había tocado.
Me di un golpe en la cara, era algo estúpido que se me pasara ese detalle… no cabía duda que algo había en ese mundo para ralentizarme física y psicológicamente.
Curiosamente, me di cuenta de que antes había tocado la malla y ésta no desapareció… una cosa más a agregar a mi lista de dudas.
Avancé por el oscuro callejón, escuchando solo el eco de mis pisadas fuertes y constantes, era mucho la prisa por llegar a aquella catedral y acabar con el poco tormento, pero suficiente, que había tenido.
De gran estructura gótica, color beige con partes café, grandes ventanas de mosaicos y varios colores, y una enorme puerta de roble con acabados de oro… esa era la catedral, subí las pocas escaleras para llegar a la puerta y prepararme para empujarla con mi hombro, logrando moverla lo suficiente como para poder adentrarme.
Si creía que el callejón estaba oscuro, la catedral estaba en tinieblas. La única luz que se podía ver, era una que al parecer, venía de una abertura del techo.
“¿Un órgano?”, me pregunte, al oír perfectamente como subía de volumen varios sonidos provenientes de un instrumento dentro de la catedral.
Ahí, justo debajo de aquella luz, estaba aquel órgano y una persona de espaldas tocándolo.
Las hermosas notas que tocaba al son en que movía su largo cabello, hicieron que me olvidara de la desesperación que cargaba; hasta que, cambió estrepitosamente el ritmo que mantenía.
La ansiedad volvió, mis oídos retumbaban conforme esa persona tocaba aun más rápido y las notas se volvían tan fuertes que penetraban mis oídos, encajándose como cuchillos.
Mi respiración aumentó, por más que gritara que parara, ella no lo hizo y siguió tecleando, sin más que taparme lo más que podía los oídos, corrí por el pasillo en medio de las bancas de madera para poder llegar a detenerle en persona.
“¡¡¡Oh, por favor pa…!!!”
No podía ser posible… aquella persona… no era más que un simple maniquí…
Cuando me acerque, dejó de moverse, por más que lo tocaba, no volvía a articular alguna de sus partes.
“Na… ¿Nanara?”, me pregunte, inhalando rápidamente con miedo, al ver la increíble semejanza entre el maniquí y ella.
“Da miedo, ¿verdad?... no te preocupes… ella no está sola…”
Me pareció escuchar la voz de alguien… no, estaba seguro que era la voz de alguien… y no tarde en darme cuenta, del significado de sus palabras…
“Bienvenido al gran Show de marionetas Taiyou… donde tú eres el actor principal… junto a tus amigos… ¡vamos, que comience el show!”, dijo una poderosa voz que me era irreconocible.
Como lo dijo, de las sombras, comenzaron a aparecer muchos más maniquíes, pero no maniquíes cualesquiera… Ryou, Bura, Sumiya, Shidou, Luis, Alex, Matsuda, Suimin y Hollow… entre otros que no podía reconocer…
La marioneta de Nanara se movió, aferrándose de mi brazo, mirándome fijamente con sus inanimados ojos de muñeca.
“¡¡Bienvenidos a mi espectáculo señora y señores!!... Hoy presentaremos la historia más trágica de un chico que no sabe lo que tiene y está atrapado en las manos de un lunático”, gritó aquella voz burlona.
Los marionetas pararon, dejando escuchar bien los pasos de otra persona. Desde lejos, podía observar sus cabellos largos y aquellos ojos rojos, no como los de Suimin, Alex, Hollow o Luis… sino como los que había visto varias veces entre sueños, dominándome, descontrolándome y haciéndome caer en miedo…
“En tú laaaaaarga estancia en este lugar, estoy seguro que habrás experimentado el verdadero sabor de la soledad… ya que conoces mi castigo, ¿me acompañaras en este gran escenario?”
“¿Quién eres tú?”, pregunte, haciéndolo carcajear un poco.
“Llámame Mantan… quien soy, no es de mucha importancia… después de todo yo soy quién maneja los hilos aquí y es seguro que el fin te llegará hoy”, me contesto ese tipo, sin salir de las sombras. “No sabes cuánto tiempo hemos estado esperando Hollow y yo este momento”
“Espera… ¿Hollow?”
“Sí, ¿no lo sabías? ¿Qué acaso no reconoces mi voz? Creo que sería mejor si comenzara a hablar… de otra forma…”
Poco a poco aquella voz se fue distorsionando, su mirada se volvió aun más fría conforme comenzaba a carcajearse de una forma familiar, dos voces al mismo tiempo.
“¡Eres Hollow!”, le dije apuntándole tembloroso.
“¡¡¡¡NO!!!!”, me respondió molesto. “Él es Hollow… y él es Mantan… ambos somos uno… pero no nos gusta que nos digan por solo mi nombre… sí, su nombre no lo es todo… ambos somos demonios descarriados… éramos la estrategia de nuestro Rey”
“¿Qué paso con ustedes?”, cuestione.
“Nada que te interese… sí, nada… solo seguimos el camino para cumplir una meta… sí, pero… No, no hables Hollow, no hace falta decirlo, tú fuiste traicionado por tus compañeros… sí, tienes razón Mantan… ¿En qué nos quedamos Taiyou?”
Aproveche ese tiempo para correr directo a la puerta principal, pero las marionetas bloquearon el camino que seguía.
“¿Te vas tan pronto?... ¿A dónde, si se puede saber?... este es mi mundo… sí, el mundo dentro de la mente de Mantan… No sé a qué viniste aquí en primer lugar… es un suicidio… es pero nos viene bien… te escapaste de nosotros y ahora vuelves… es el destino, que no puedas salirte de esta”
Tienen razón, ¿por qué Suimin me traería a este mundo?... ¿acaso en verdad él si estaba liado con Hollow, el me traiciono… también a Luis?
No quiero creerlo… pero la situación no me deja pensar en otra cosa… y en que mi elección después de todo… fue inútil…
“Muy bien, pero debes de tener cuidado... no por una decisión justa y noble que tomes, significara que las cosas terminen bien…
“Por fin te tenemos donde queríamos Hollow”
“Ustedes….”
Mi esperanza se encendió de nuevo, aquellas marionetas que estaban paradas frente a mí, cayeron al suelo, inertes, aquellos ojos de Mantan/Hollow observaban fijamente y con odio a los seres que habían llegado de sorpresa por aquel agujero en el techo.
Cinco eran en total: el adulto de pelo blanco, los gemelos pelirrojos, un tipo de cabello corto oscuro y la que me imagino, era la mujer que esperaba, aquella de cabello corto hasta encima de sus hombros, lacio de color azul y ropas oscuras.
·”Perdona la tardanza Kagami…”, habló uno de los pequeños.
“Nunca estuviste en problemas… después de todo eres el encargo de esta mujer”, saludó Suimin, señalando a la única mujer disgustada de su grupo.
“También perdona por usarte como cebo… espero que nos disculpes mucho…”, dijo el otro gemelo preocupado. “Mientras que tú Hollow…”
“Estuviste a punto de traer el infortunio a la Tierra con la grieta espacio/tiempo que creaste…”, acusó el otro tipo desconocido.
“¿Estás listo para el juicio entre los 6 imperfectos?”, preguntó la mujer de último, dejando a Hollow sin palabra alguna.
“Jaja… jajajajajajaja… JAJAJAJAJAJAJA”
El ambiente cambió con la tremenda risa paranoica de Hollow/Mantan. Se sacudió el cabello con fuerza y caminó frente a los cinco seres frente a él. Ya no tenía más sorpresa con ellos.
“¿Un juicio para nosotros?... El juicio debería de ser para ese chiquillo… sí, él es el único culpable de su castigo… sí, él es muy parecido a aquel que me traicionó y convirtió en esto”, decía Hollow burlón.
“Te equivocas… él no tiene que ver con ello, tú fuiste el único que comenzó la pelea y dejaste prácticamente muerto a nuestro hermano”, reñía Luis molesto.
“¿Prácticamente?... si no lo veo por aquí, es porque lo ante entonces, ¿no?”
Alex no aguantó más y amenazó con ir directo a Hollow y golpearle, pero fue detenido por su hermano. En su rostro, se le veía furia, furia que quería descargar con ese tipo… pero Luis no era menso, si lo dejaba acercarse a ese tipo, sabría que terminaría perdiendo… la diferencia entre ambos era abismal: un ser oscuro con dos personalidades, contra un imperfecto anulado de sus habilidades por la presencia de su hermano.
“Hermanos… están locos de la cabeza… aquí mismo tenemos la respuesta para poder revivir a nuestro hermano… sí, ese chico tiene el contrato, si lo matamos podemos tener nuestra oportunidad de ir al pasado…”, dijo Hollow, intentando convencer a sus hermanos, riéndose al ver que ellos no se movían por sus palabras. “Je… ¿acaso no quieren ser libres?... Nunca han deseado estar en libertad… arrepentirse de sus elecciones… ¿no han querido una segunda oportunidad?... ¿no están cansados de repetir lo mismo una y otra…?”
“¡¡Cállate!!”, interrumpió la mujer. “Esa fue nuestra decisión, no tienes permitido hablar sobre ello… y segunda, no dejare que pongas una mano a mi protegido… no… a nuestro protegido”
“Están mal de la cabeza… ¡¡¡están mal!!!... ¡¡¡ustedes no han estado encerrados por siglos en una prisión donde hacías nada!!! ¡¡¿Quieren ver ese tormento?!! ¡¡Estoy seguro que cuando lo vean cambiaran de opinión, al menos yo quiero poder ser libre como lo era antes!! ¡¡¡¡Quiero ser libre!!!!”
Sentí como iba en serio, como no dudaría en descargar la inmensa ira contenida por siglos en mi rostro. No podía moverme ante el ser que se aproximaba a mí con velocidad.
Cuando se está en peligro, la mente comienza a negar algunas funciones para dejar volver más rápida la reacción e instinto, es por eso que pasan muchas imágenes por tus ojos, recuerdos que son apagados mientras ves lentamente como tu fin se aproxima…
Yo al menos no experimenté del todo eso… después de todo, mi memoria se vuelve lenta y pierdo mis recuerdos… no tengo imágenes cuales pasar por mis ojos, por ende mi respuesta fue más rápida. A unos cuantos metros de distancia me salte a mi derecha, cayendo en las bancas de madera a salvo del golpe de ese tipo… o al menos me di un poco más tiempo de vida, ya que se paró en seco, y amenazó con golpearme en lo que yo mismo intentaba acomodarme de la postura en la que había caído.
“No lo harás”, dijo Suimin empujándolo con su hombro.
“Ven por aquí Kagami”, me dijo Alex, tomándome de la mano para correr lo más lejos que pudiéramos de él.
“¿Qué va a pasar?”, pregunte con nervios.
“Este mundo fue creado artificialmente por la segunda personalidad de Hollow, usaremos esto como ventaja para poder sellar la personalidad original… pero para eso, tú y yo necesitamos salir de aquí…”
“Oh no… no lo harán”, dijo Hollow, quitándose de encima a Suimin para acercarse a nosotros.
Estuvo a punto de llegar con nosotros, pero entrando con una patada sorpresa en el rostro, esa mujer hizo tambalear a Hollow.
“No te muevas… principalmente, me querías a mí, ¿no?”, preguntó ella seria.
“Yo… yo… no Hollow, nosotros no, ella te engaño como los demás… sí, ella lo hizo…”
“Perdona lo que pasó, pero aquí termina lo poco de relación que teníamos… hermano…”, contestó ella, bajando su mirada.
“¡¡Alex, Taiyou… por aquí!!”, gritó Suimin, que abrió otro portal oscuro.
Alex me jaló con fuerza directo a él, donde nos refugiamos en la oscuridad, sin saber yo porque la razón de esto.
“Yo falto”
Otro entró más al agujero, era esa mujer, que con solo su mano hizo desaparecer el portal en el que se veían las últimas acciones de los cuatro imperfectos en aquel lugar.
“¿Estarán bien?”, la verdad estaba cansado de hacer tantas preguntas, pero me sentía como un niño ignorante de lo que pasaba, débil y estorboso en un tema de adultos.
“Con Alex aquí, Luis podrá recuperar sus poderes… junto con los otros dos, no hay de qué preocuparse.”, me dijo ella, apoyando su mano en mi hombro, a lo cual, yo la quite rápido.
“No tengo confianza en tus palabras…”, le dije, mirándola fijamente a sus ojos rojos. “Perdona… ¿pero cómo puedo creerle al ser que bloqueo mi mente?”
No hay comentarios:
Publicar un comentario