domingo, 19 de junio de 2011

"¿Me puedes dar otra oportunidad?" RE Capítulo 2


DÍA 1460


Un año completo de mi vida… perdida, como si todos esos recuerdos fueran borrados de la papelera de reciclaje de mi memoria.
Necesitaba respuestas en el instante antes de que me volviera loco y cometiera un error más en mi vida…

No creía que mis vecinos supieran lo que fue de mi todo este tiempo, ya que… sé que ellos me estarán dando por muerto de tristeza o algo así en particular… por lo único que el único camino que puedo tomar por ahora… es intentar encontrar a esa persona que me llamo por teléfono hace un mes.


Antes de salir de la casa, cheque el teléfono de aquella persona que se había guardado en la contestadora, tome un abrigo por el frío que tenía,  y salí a la soleada pero fría calle al teléfono más cercano. Era temprano, como por alrededor de las 11 AM.

Las cosas no habían cambiado del todo en mi ausencia por un año…

Las mismas casas del mismo color… los enormes arboles adornando las calles, rostros familiares de los vecinos… el mismo cielo azul y el mismo suelo. Sentí un confort al darme cuenta de esto, si las cosas seguían así… mis temores de que no estuviera la caseta de teléfono a la que más recurría, eran casi nulas.

Camine fuera de la casa, algunos de mis vecinos me observaban como si me tratase de un sujeto extraño venido de la nada, más solo los ignoraba y continuaba mi camino hacia la esquina de mi calle, donde fácilmente podía observar la caseta roja del teléfono y un señora hablando por él.
Como pude, me esperé unos cuantos segundos hasta que terminara de hablar la señora y hacer mi rápida investigación.
Al terminar ella, me di cuenta que era la vieja señora del apartamento opuesto al mío, por lo que le di un pequeño saludo y ella me lo devolvió un poco confundida.

Me acerque al teléfono y comencé a buscar el número de la chica en la guía telefónica que estaba ahí en la misma caseta.
Esa guía proporcionaba las direcciones y nombres de las personas dueñas de un número; siempre se me había hecho inútil esta cosa, ya que era una gran culpable en brindarle información rápida a los violadores o rateros sobre sus víctimas, con solo el hecho de saber su nombre o número de teléfono ya podían encontrar su dirección en esta guía… más solo por esta vez, me alegraba que esa guía todavía estuviese ya que me era de gran ayuda.

Busque rápidamente el número, con cada página que pasaba, el número telefónico se acercaba y esto hacía que mis ansias por saber quién era incrementaran.

Mi búsqueda fue exitosa, me alegre de momento al saber que encontré el nombre y dirección de la persona, pero dejando eso a un lado para otro momento, me aprendí de memoria la dirección y el nombre, y me dirigí a tal lugar. Si hubiera llegado a tener dinero, me hubiera tomado los problemas y hubiera llamado a su casa, pero con mi orgullo intacto de pedirle dinero a la gente me lo impidió y tuve que tomar dicha acción. 

Ventaja era que no estaba lejos esa dirección, solo tenía que caminar tres cuadras y subir por una para llegar a ese sitio. No me sorprendía, si alguna vez me hubiera topado con esa chica en ese año desconocido para mí… debía de haber sido en algún lugar de aquí…

Comencé a caminar por la iluminada calle con un gran frío recorriendo mi cuerpo y cargando con un enorme cansancio en mi espalda. La razón de esta no sé, aunque estoy muy seguro que se puede deber al largo sueño que tuve.

Me detuve un momento en aquella tercera cuadra… no fue por algún motivo externo que me lo impidiera… sino, porque esa esquina era la que tal vez era aun más especial para mí… ver que no había cambiado.

La nevería famosa por su paleta de sabor desconocido donde acostumbraba a venir en la secundaria… el comienzo de las instalaciones de la secundaria a la lateral de esta, en la cual asistí… y el pequeño pero tranquilo parque frente a estas dos…

Esos tres me eran muy importantes, ya que hay tenía preciados momentos con Bura.
Una idea me llego al analizar mi situación… pero deje esa idea de lado ya que aunque ella viviera en la misma casa… nuestra relación ya no era como en esos tiempos, mejor dicho… ni una relación hemos de tener, por lo que me dejo en claro en ese primer mensaje.
Todo se lo debo a esa siesta criogénica que tuve.

“¿Aun escudándote de la realidad?”

Una vez más, esa extraña voz sonó en mi cabeza… su extraño y distorsionado tono de voz, me traían nervios e incertidumbre de lo que pasaba, pero…

“Hola… ¿Cómo has estado?, escuche que todavía vives allí y pues pensé en dejarte un mensaje… siento lo sucedido con tu familia y con lo de Bura… no tenías la culpa de que les pasara eso, al fin y al cabo, fue esa presión lo que te hizo hacer ello… … te lo debo de aquella vez Taiyou… bueno, te estaré esperando sea cual sea la hora o el día… adiós…”

Mi voluntad me hizo avanzar, tenía algo que aclarar primero… si en todo caso lo que más me temía fuera realidad… entonces ya no me importaría caer al borde de la locura.
Aquellos nervios eran más fuertes de lo que pensaba. Entre que mis ojos comenzaban a cerrarse y mi cuerpo tendía a tambalearse por la calle, comencé a perder conocimiento, no sin antes, que muchas personas se me acercaran e intentaran levantarme después de que sentía como perdía mis piernas y mis fuerzas… Alcancé a ver una silueta que se diferenciaba claramente de las otras… una que se me hacía… muy familiar… pero a la vez…
Sin tener en claro eso, la oscuridad me envolvió  y caí inconsciente.


“Oye, ¿Puedes escucharme?”… si puedes, por favor háblame o abre los ojos mejor… vamos Taiyou…”


¿Quién me está hablando?... ¿Cómo es que sabe mi nombre y porque siento que la conozco?...
Un momento, “la conozco…” ¿es una chica?...

De pronto me di cuenta que ya había recuperado la razón, me encontraba acostado en una cama, a juzgar por la suavidad que sentía mi espalda, abrí los ojos y observe como un dulce rostro me miraba con sorpresa y después cambiaba a una de felicidad.

Un hermoso rostro blanco con dos brillantes ojos ámbar me miraban fijamente, de cabello largo y castaño que recorría su cuerpo y llegaba al mío,  por último, unos bellos labios sonriéndome cálidamente… que mencionaban mi nombre lentamente sin parar.

Muy feliz por ver a esa persona enfrente de mí, me levante de golpe para abrazar a aquella chica que se quedó inmóvil por mi repentino movimiento…

Ella podía ser tal vez la única persona que… siempre pueda estar conmigo… 

“Ya no estaré solo je… ya no más… Bura, por favor déjame estar a tú lado… una vez más…”



“Oye Taiyou… ¿Qué me vas a regalar de cumpleaños?...”

“Ja… ¿te tengo que regalar algo?...”

“Mmm… ¡¡vamos, no bromees!!... somos mejores amigos, ¿no?”

“¿Y que acaso nuestra amistad no es un regalo perfecto para ti?”

“¡¡Deja de responder mis preguntas con preguntas!!”

“Jajaja, es broma, es broma…”

“Más te vale…”

“Qué regalarte para tu cumpleaños... es cierto que ya sabía que estaba próximo, pero nunca me puse a pensar en que debería regalarte, aparte, sabes que soy muy malo haciendo regalos… ¿Qué no te parece bien que con el solo hecho de estar a mi lado sea un buen regalo?”

“¡¡Baja tu egoísmo un poco!!.... siempre vas diciendo que la gente tiene la fortuna de verte por ser tú más grande que ellos o sino que deberían pagarte para hablar contigo o que sería mejor si vivieras en el país TaiyouLand y otras cosas así por el estilo… en serio, aunque lo digas en broma… eso puede llegar a ser algo malo en un futuro…”

“Mira quién soy… Nunca he recibido nada malo por el simple hecho de ser yo, creo que hasta Dios y el Demonio tienen eso en claro…”

“Taiyou…”

“Bueno…solo por ser tú, intentare bajar un poco mi alta autoestima…”

“Muchas veces antes me lo has dicho… y mírate…parece que tu escala de ego lo reduces en uno y lo incrementas en dos…”

“OK, OK ya entendí…”

“Sabes… creo que ya sé que pedir de regalo ya que tú no te decides…”

¿Mmm…qué?

“En realidad quiero dos regalos… el primero que…le bajes un poco a tu ego…y en cuanto al segundo…quiero que en muestra de que lo bajaste… me des un abrazo…”

“¿un abrazo? Uff…creo que ese día nunca llegará jajaja”

“Hmph…entonces tráeme también diez cajas de mi chocolate favorito o nunca te dirigiré la palabra de nuevo”

“Jajaja eso es mucho más fácil”

“¡¡Nunca vas a cambiar!!...”



“Oye, Taiyou… ¿estás bien?”

“Ahora lo estoy…ya que estoy contigo de nuevo Bura…”

“Taiyou… yo no soy Bura…”

Después de oír esto, sorprendido me aleje de esa persona que decía no ser Bura. Como había dicho, ella no era Bura, viéndola mejor y más despierto, me di cuenta de que el color de pelo de esa chica era un rojizo oscuro y su cabello era aún más largo que el de Bura.
Me aparte con mucho miedo y desilusión de ella, me recosté de nuevo en la cama mientras la chica se veía confundida por mis acciones y me puse a pensar detenidamente de todo.

Era cierto, la felicidad de ver a “Bura” me había cegado completamente y detuvo el razonamiento de mi mente, por lo que no di por hecho…que a ella le había sucedido algo por mi culpa… todo según el mensaje que había escuchado. 

Recordé rápido lo último que había hecho y el nombre y dirección de la persona del mensaje, por lo que decidí levantarme de la cama y continuar con mi camino.

Esa chica que me veía con confusión, detuvo que intentara levantarme de la cama y puso sus ojos en mí sin llegar a parpadear, como si quisiera que le dijese algo. Le dirigí una mirada fría para que me dejase levantar pero ella seguía insistiendo que me quedara en la cama; no tenía tiempo para juegos, así que con la rabia corriendo en mis brazos tire un manotazo para apartarla y ella no evito poner una cara triste al recibir el golpe en su mano derecha.

“¿Qué pasa?... ¿sigues molesto conmigo?...”, me dijo la chica que agacho su mirada y se sobaba la mano. Que había golpeado.

En mi interior podía sentir como la culpa crecía por lastimar a una chica que voluntariamente me recogió de la calle y se preocupo por mí, pero… mi situación de “vida o muerte” iba primero, decidí ignorar ese sentimiento y me levante de la cama.

“¿Porque debería estar molesto contigo?... después de todo no te conozco”, le dije a la chica que clavó su mirada de nuevo.

La chica casi soltando el llanto, se acercó a mí y me dio un fuerte abrazo mientras frotaba su rostro frente a mi pecho. Un sentimiento en mí, impulso a mi cuerpo a abrazarla sin que yo lo quisiera, desde hace rato, ese sentimiento había permanecido cada vez que mantenía contacto visual con ella… más desconocía la razón de ello…


“¿Una vez más juega tu mente contigo?”


“¿Quién eres tú?... ¿nos hemos visto antes?…”, pregunte con nervios mientras la chica paraba su llanto y me observaba de nuevo a los ojos sin todavía soltar su abrazo.

“¿No me recuerdas?...creo que no… eso en cierta forma me pone triste je…”, decía esa chica mientras se frotaba los ojos y soltaba una pequeña sonrisa. “Soy Nanara Hideyoshi… Taiyou… ¿Qué fue lo que te sucedió? ”

“No lo sé, Hideyoshi… pero al menos… me alegra encontrarme con la persona que estaba buscando…”, dije con sentimientos de esperanza y alivio al escuchar su nombre, cual apellido, era el mismo de la persona que estaba buscando… por lo que di a entenderlo así.

Con las cosas calmadas, me di cuenta de que sin ninguna duda, su voz era similar a la que me dejo el mensaje. Ella era mi llave de respuestas, mi llave de salvación de esta circunstancia.
Solté una sonrisa, me sentía raro después de un largo tiempo de no sonreír de forma sincera. Me senté en la cama y entre cruce mis dedos mientras le regresaba la mirada a la chica frente a mí, y comenzaba con mi cuestionario.

“¿Cuál es tu relación conmigo?..."

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