DÍA 1460
“¿Cuál es tu relación conmigo?”
Mi pregunta tomo con la guardia baja a Hideyoshi, quién espero unos momentos para mirarme a los ojos e intentar mantener su sonrisa torpemente.
“Bueno… se diría que era tú compañera de pláticas jeje…”
Era mentira lo que decía, ¿pero quién era yo para cuestionarla?... un joven sin memoria de ella bien podría estar siendo engañado por su mente (de nuevo) para que se crea cosas diferentes.
Asentí en silencio, en mi mente ordene las siguientes preguntas a cuestionar y mentalmente me preparaba para dar un juicio personal a las posibles respuestas falsas de Hideyoshi.
“¿Cómo te conocí?”
“En serio que no recuerdas nada… fue hace casi cuatro meses…”, decía ella mientras guardaba un silencio y se quedaba mirada a un punto hacia la nada.
“¿Por qué paraste?... ¿sucedió algo?”
Hideyoshi al escucharme, volteo a verme directamente a los ojos y al instante su rostro blanco cambio a uno de color rojo mientras trataba de formular sus palabras nerviosa.
“¿Eh?...ah, perdona, perdona… es que me da algo de vergüenza decirlo jejeje”
Resople de disgusto inconscientemente al no obtener alguna información que me sirviera para identificar mi pasado año… aun faltaban más dudas, y si ella no me llegaba responder segura al menos una… la situación iba solo para gastar tiempo. La chica al observarme, bajo su sonrisa y mantuvo una distancia de mi, al saber que yo no estaba jugando con el asunto.
“Perdona… te conocí un día que habías salido de la casa por alguna razón que no me contaste, esa vez parecías estar buscando algo desesperadamente y gritabas un nombre a todo lo que podías…”, me respondió cabizbaja.
“En serio que no recuerdas nada… fue hace casi cuatro meses…”, decía ella mientras guardaba un silencio y se quedaba mirada a un punto hacia la nada.
“¿Por qué paraste?... ¿sucedió algo?”
Hideyoshi al escucharme, volteo a verme directamente a los ojos y al instante su rostro blanco cambio a uno de color rojo mientras trataba de formular sus palabras nerviosa.
“¿Eh?...ah, perdona, perdona… es que me da algo de vergüenza decirlo jejeje”
Resople de disgusto inconscientemente al no obtener alguna información que me sirviera para identificar mi pasado año… aun faltaban más dudas, y si ella no me llegaba responder segura al menos una… la situación iba solo para gastar tiempo. La chica al observarme, bajo su sonrisa y mantuvo una distancia de mi, al saber que yo no estaba jugando con el asunto.
“Perdona… te conocí un día que habías salido de la casa por alguna razón que no me contaste, esa vez parecías estar buscando algo desesperadamente y gritabas un nombre a todo lo que podías…”, me respondió cabizbaja.
“¿Qué clase de nombre fue el que grite?”, le pregunte a Hideyoshi.
Ella con una expresión que mostraba estar intentando recordar ese nombre que gritaba, tardo unos pocos segundos en recordar y después soltó la palabra que buscaba:
“Kyra… ”
¿Kyra?, exactamente… ¿Qué significaba eso y porque estaba desesperado en encontrarlo?...
Ella con una expresión que mostraba estar intentando recordar ese nombre que gritaba, tardo unos pocos segundos en recordar y después soltó la palabra que buscaba:
“Kyra… ”
¿Kyra?, exactamente… ¿Qué significaba eso y porque estaba desesperado en encontrarlo?...
Busque alguna relación a esa palabra… más comprendí que era inútil hacerlo, si estuve gritando algo y no tengo memoria de ello… “Kyra” está en el periodo perdido de tiempo…
“Cuéntame más, por favor…”, le pedí a la chica que prosiguió con el recuerdo sin problema…
“Cuéntame más, por favor…”, le pedí a la chica que prosiguió con el recuerdo sin problema…
Poniendo esto a un lado… el estarla mandando y molestando en responder mis preguntas sin algo a cambio, justo después de que le he pegado y fastidiado, y aun ella me contesta de forma tan gentil… me hacía interesarme más en mi relación con ella, pero… ya sería después cuando me diera la oportunidad de conocerla de nuevo.
“Bueno, después de que gritaras como loco, caíste al suelo, y como yo fui la única que estaba ahí, me acerque a ti y te incorpore cerca de un árbol… cuando despertaste, observé como parecías haber desquitado todo tu odio y me dirigiste una sonrisa a la vez que preguntabas ``¿Qué año era?´´...”
Me quede impactado un poco por lo último que me había contado Hideyoshi… acaso, ¿también tenía amnesia en esas fechas? O… ¿ya sabía que iba a perder la memoria?... más concentrado en lo que decía ella, con nervios le pedí que siguiera con el recuerdo mientras intentaba buscar más pistas que me sirvieran. Ella solo me sonreía y continuaba con la historia…
“Después fue cuando comenzamos a vernos más seguido en tu casa, cada día me platicabas sobre los problemas que tenías y lo que pudiste haber hecho para resolverlos… ah cierto, también repetías muy seguido la fecha… pero bueno, fue ahí cuando me contaste lo de la muerte de tu familia y la de Bur…”
Me quede impactado un poco por lo último que me había contado Hideyoshi… acaso, ¿también tenía amnesia en esas fechas? O… ¿ya sabía que iba a perder la memoria?... más concentrado en lo que decía ella, con nervios le pedí que siguiera con el recuerdo mientras intentaba buscar más pistas que me sirvieran. Ella solo me sonreía y continuaba con la historia…
“Después fue cuando comenzamos a vernos más seguido en tu casa, cada día me platicabas sobre los problemas que tenías y lo que pudiste haber hecho para resolverlos… ah cierto, también repetías muy seguido la fecha… pero bueno, fue ahí cuando me contaste lo de la muerte de tu familia y la de Bur…”
La chica detuvo su historia a causa de que yo le había puesto mi mano en sus labios. Suaves… cálidos… e inmóviles sus labios en contacto con mi palma, mientras intentaba tranquilizarme.
“Disculpa por detenerte… pero, ¿me podrías decir… que pasó con Bura?...”
“Perdona Taiyou…”, me respondió ignorando mi mirada, “Pero me dijiste que no te lo recordara, no importaba lo que me dijeses…”
Ya tenía todo planeado… mi yo del pasado ya tenía todo planeado… no cabía duda… sabía que perdería la memoria por alguna razón… ¡¡¿pero porque le pidió a Hideyoshi que no me contara sobre lo que paso?!!…
Desesperado, me levante de la cama y tome con fuerza por los hombros a Hideyoshi, ella cerró los ojos por puro instinto y no abría la boca para responder mis peticiones.
“Vamos…por favor…”, decía mientras la soltaba y me arrodillaba, “ este día ha sido muy loco para mi… como desearía que solo fuese un mal sueño y poder despertar…pero no puedo… no puedo…”
Desesperado, me levante de la cama y tome con fuerza por los hombros a Hideyoshi, ella cerró los ojos por puro instinto y no abría la boca para responder mis peticiones.
“Vamos…por favor…”, decía mientras la soltaba y me arrodillaba, “ este día ha sido muy loco para mi… como desearía que solo fuese un mal sueño y poder despertar…pero no puedo… no puedo…”
Nanara triste por mi acción, se arrodillo igual y me dio un fuerte abrazo de consolación en lo que me decía:
“Taiyou… sabes que te amo, y romper una promesa que me pediste hace tiempo me duele un poco pero… siendo tú mismo quién me lo pidió, puedo hacer una excepción…”
Voltee a ver el rostro de la chica, y reflejaba una gran sonrisa cálida que fácilmente derretiría el frío que tenía en la mañana.
Poco a poco, sus labios comenzaban a articular las palabras que continuaban con su historia y yo me concentraba completamente en examinar cada una de ellas.
“Taiyou… sabes que te amo, y romper una promesa que me pediste hace tiempo me duele un poco pero… siendo tú mismo quién me lo pidió, puedo hacer una excepción…”
Voltee a ver el rostro de la chica, y reflejaba una gran sonrisa cálida que fácilmente derretiría el frío que tenía en la mañana.
Poco a poco, sus labios comenzaban a articular las palabras que continuaban con su historia y yo me concentraba completamente en examinar cada una de ellas.
Más… una extraña sensación recorrió mi espalda… una sensación muy… muy conocida…
“No hay tiempo para relajarse, Taiyou… ¿no sabes que algunas promesas rotas… llevan sus consecuencias?...”
Toda esperanza mía se esfumo cuando aquella chica… comenzaba a tornarse pálida y caía al suelo sin responder a mis preocupaciones.
Pasando el tiempo lento, me di cuenta que ella miraba muy enfocada justo detrás de mí a la vez, que sangre salía de su boca.
“Quería conocerla… quería saber más de ella… quería… quería…”
Perdiendo el control de mi ser, comenzaba a sacudir el cuerpo inerte de Hideyoshi y gritaba para poder escuchar lo que estaba por decirme… pero todo esto sin resultado alguno…
“Hideyoshi… no me abandones tan pronto… no, no me abandonen de nuevo… ya no tengo a donde ir… pensé… pensé…”
“Me lo agradecerás… tu no tendrías un futuro con ella… ni con Bura…”
Junto a la puerta del cuarto, una hermosa mujer de cabello largo de un color azul zafiro, de ropa y botas oscuras, me observaba con una sonrisa burlona mientras clavaba una mirada fría y sobrenatural hacia mí ser.
Podía sentir claramente con solo su estancia… un enorme calor que irónicamente me transmitía un enorme escalofrío… ese escalofrío… del mismo día en que murió mi hermana y mi padre…
No me di cuenta cuando fue que esa mujer había entrado a la habitación, pero el solo intentar verla, hacía que un gran escalofrío recorriera mi cuello y evitara que le viera el rostro, un rostro que aunque no lo viera, sabía perfectamente que mostraba una expresión de superioridad y burla.
“Perdona, pero tenemos que llevar a esta chica al hospital, lleva un minuto sin contestarme, así que por favor llama a la ambulancia…”dije rápido para cambiar aquél ambiente e intentar ayudar o dar una oportunidad de vida más a Hideyoshi.
“Perdona, pero tenemos que llevar a esta chica al hospital, lleva un minuto sin contestarme, así que por favor llama a la ambulancia…”dije rápido para cambiar aquél ambiente e intentar ayudar o dar una oportunidad de vida más a Hideyoshi.
Mi otro motivo fue… que ella si estaba ahí, debía de ser parte de la familia de Hideyoshi… sí, tiene pelo azul, pero podría ser una persona con algún fetiche.
“Para que te quede claro… nadie me ordena…”, me dijo la mujer mientras se agachaba a mi nivel y me lo decía por mi oreja.
Mi cuerpo se petrificó de repente, pude sentir como mi respiración se hacía cada vez más lenta y el aire lo sentía como si estuviese respirando hielo; mi garganta comenzaba a secarse y mis ojos querían salirse de mi rostro mientras mis tímpanos eran rasgados.
La mujer comenzaba a reírse en voz baja mientras veía mi rostro de espanto. Acercándose al cuerpo tirado de Nanara, la empezó a tocar de pies a cabeza en forma tentadora, y eso en cierta parte, me hacía sentir molesto, siendo este sentimiento opacado ante la mirada de aquella mujer.
Mi cuerpo se petrificó de repente, pude sentir como mi respiración se hacía cada vez más lenta y el aire lo sentía como si estuviese respirando hielo; mi garganta comenzaba a secarse y mis ojos querían salirse de mi rostro mientras mis tímpanos eran rasgados.
La mujer comenzaba a reírse en voz baja mientras veía mi rostro de espanto. Acercándose al cuerpo tirado de Nanara, la empezó a tocar de pies a cabeza en forma tentadora, y eso en cierta parte, me hacía sentir molesto, siendo este sentimiento opacado ante la mirada de aquella mujer.
Ojos rojos… los ojos de esa mujer eran más bien rubíes incrustados en su rostro. Los ojos dicen ser la ventana del alma… en ese caso por lo que veía, ella parecía no tener alguna albergando en su interior.
“Vamos, no te preocupes… no vengo a hacerte daño… al fin y al cabo, solo vengo a cumplir mi contrato…”, decía la mujer mientras se acercaba a mi rostro y ponía una de sus manos en mi mejilla derecha.
“Vamos, no te preocupes… no vengo a hacerte daño… al fin y al cabo, solo vengo a cumplir mi contrato…”, decía la mujer mientras se acercaba a mi rostro y ponía una de sus manos en mi mejilla derecha.
Si me quejaba en la mañana de un frío, su mano esta aun peor de congelada… pero dentro de unos momentos, mi piel se acostumbro a su temperatura corporal… ella pareció darse cuenta de ello, y como prueba puso su otra mano en mi mejilla faltante.
El resultado fue muy diferente, esta vez fue un contacto normal.
Quería formular palabras y hacerle preguntas a esa extraña mujer, pero el sentimiento de inferioridad y miedo estaba clavado en mi cuerpo, poco a poco, haciendo que mis fuerzas se extinguieran… peculiarmente familiar…
“¿qui…qui…én..err…es…t-tu?...” solté con el poco aliento que me quedaba.
La mujer al escucharme, soltó una sonrisa y se apartó de mí, dejando caer mi rostro al suelo en seco al ya no tener en equilibrio en este. Pude haber dicho que me dolió, pero tan petrificado estaba que la pura sensación de dolor fue lo que me llego.
“Ya me lo has preguntado muchas veces querido… y te seguiré diciendo lo mismo… yo soy aquella que quita lo más preciado de los humanos, aquella quién sin discriminación alguna, toma vida de hombres o mujeres… yo soy la mitad… pero ustedes me conocen como ``la muerte´´…”
Mi cuerpo paralizado comenzó a recuperar más sensaciones aparte de la frustración y el miedo, pero el primer sentimiento que tuve, fue un enorme escalofrío tratando de ahogarme.
Mientras el interior de mi cuerpo sufría, mi mente comenzaba a procesar la información de esa mujer…
Era cierto… si ella es quién dice llamarse la “muerte”… ya nos habíamos visto las caras antes y por cosas del destino, nos habíamos vuelto a topar… eso explicaba ese escalofrío.
“En realidad no tiene que ver tanto con el destino, Taiyou…” dijo aquella mujer como si hubiera leído completamente mi mente, “los humanos nacen para morir, no importa quienes sean, todos están atados a la muerte… así que yo no diría que eso fuera el destino… ya que el destino se puede fácilmente cambiado jajajajaja…”
Quería mover mis manos para darle a conocer lo que pasaba por mi mente en ese momento, pero inútilmente, apenas podía dedicarle una mirada de odio a ella que lo tomaba como un halago.
“No hace falta que hables… o te muevas… puedo leer perfectamente tu mente…puedo saber todo lo que dijiste, lo que has hecho y lo que has pensado…eres como un libro abierto para mí…en estos momentos te sientes débil, inferior, con un gran odio hacia mí y con un gran miedo que te impide moverte… ¿me equivoco?”
Lo único que podía hacer en ese momento, era el de seguir lo movimientos que hacia esa mujer ya que mis ojos eran los únicos en lo que tenía control por ese sentimiento que ella llamaba “miedo”… en todo caso, si ella podía leer mi mente, podría preguntarle a través de esta mis dudas.
“¿Por qué vine por tu amiga?...creo que ya aprendiste la mejor forma de platicar conmigo jeje…”, comentó ella en su tono de felicidad, “Esa es una respuesta muy fácil, ella lleva enferma un muy buen rato y ya le tocaba su hora de morir… aunque no lo pareciera, esa chica Nanara se estaba muriendo lentamente por una enfermedad desconocida para los humanos…”
“¿Por qué vine por tu amiga?...creo que ya aprendiste la mejor forma de platicar conmigo jeje…”, comentó ella en su tono de felicidad, “Esa es una respuesta muy fácil, ella lleva enferma un muy buen rato y ya le tocaba su hora de morir… aunque no lo pareciera, esa chica Nanara se estaba muriendo lentamente por una enfermedad desconocida para los humanos…”
La mujer que comenzaba a bajar su sonrisa, se acercó de nuevo al cuerpo de Nanara y con solo tocarla, hizo que su cuerpo poco a poco se fuera prendiendo de un fuego azul…
Era mi mente quién me jugaba un truco, pero todo lo que tenía que preguntarle a esa mujer, comenzaba a tener menor importancia al ver como a la persona en frente de mi era calcinada por ese fuego extraño. Menos de un día llevaba de conocerla, por mi yo actual, pero ella no merecía desaparecer de este mundo de una forma tan dolorosa e incorrecta… ya que aunque no lo pareciera, veía como si su alma estuviera todavía atada al cuerpo y esta sufría al ser rodeada de ese infernal fuego azul.
Solté unas lágrimas de desesperación y grité con fuerza que se detuviera con una gran fuerza de voluntad, la mujer me veía con burla mientras el cuerpo de Hideyoshi comenzaba a hacerse polvo.
El fuego de pronto se extinguió, dejando solo un montón de polvo negro en el lugar donde yacía el cuerpo de ella; mi cuerpo y alma sintieron de pronto como si ya no hubiese algo por hacer y caí totalmente rendido sobre las lágrimas que había echado.
Era mi mente quién me jugaba un truco, pero todo lo que tenía que preguntarle a esa mujer, comenzaba a tener menor importancia al ver como a la persona en frente de mi era calcinada por ese fuego extraño. Menos de un día llevaba de conocerla, por mi yo actual, pero ella no merecía desaparecer de este mundo de una forma tan dolorosa e incorrecta… ya que aunque no lo pareciera, veía como si su alma estuviera todavía atada al cuerpo y esta sufría al ser rodeada de ese infernal fuego azul.
Solté unas lágrimas de desesperación y grité con fuerza que se detuviera con una gran fuerza de voluntad, la mujer me veía con burla mientras el cuerpo de Hideyoshi comenzaba a hacerse polvo.
El fuego de pronto se extinguió, dejando solo un montón de polvo negro en el lugar donde yacía el cuerpo de ella; mi cuerpo y alma sintieron de pronto como si ya no hubiese algo por hacer y caí totalmente rendido sobre las lágrimas que había echado.
“¿Por qué lloras?... después de todo, era una desconocida para ti…en todo caso si eso fuera así… ¿Por qué no lloraste en la muerte de tu familia? ¿Qué acaso ellos no merecían tus lágrimas,... pero una desconocida sí?... en serio, los humanos son nada más que basura… una basura muy interesante jajajaja”
Mi yo del pasado ya no me preocupaba… solo deseaba que ese recuerdo muriera y dejara descansar el recuerdo de mi presente… solo eso era lo que deseaba…
“Vamos, vamos… ¿otra vez deseando lo mismo?... eliminar el pasado para justificar tu presente…que bajo has llegado…aunque viéndolo desde mi vista, siempre has estado en lo más bajo de la vida…”
Muy apenas escuchaba los insultos que esa mujer me hacía, ya no me importaba lo que dijese… solo pensaba en el momento en que todo esto se había ido al precipicio…
La mujer de pronto, se acercó a mi cuerpo tendido en el suelo y lo levanto dejándome recargado en una pared cerca de la puerta.
La mujer de pronto, se acercó a mi cuerpo tendido en el suelo y lo levanto dejándome recargado en una pared cerca de la puerta.
“Si tanto lo deseas… te despertaré un incentivo algo bonito…”
Caí de nuevo al suelo, esta vez, las pocas energías que me quedaban, se vieron esfumadas al sentir un líquido frío recorriendo mi garganta. No era agua, era un poco más espesa y por cada segundo que pasaba, mi visión se nublaba.
Algo me había hecho esa mujer en mi cuello… algo había hecho, que ya no escuchaba al menos mis torpes lamentos.
“Corte tu garganta con mis manos… es cuestión de minutos para que mueras…”, me decía esa mujer de forma seria. “Taiyou… estas a punto de morir, estoy cumpliendo tu deseo de acabar tu vida de una vez por todas… pero dime… que pensarías… ¿si te diera una segunda oportunidad de vida?”
¿Otra oportunidad?... ¿de qué?...
“Tú lo sabes mejor que nadie… te puedo llevar al punto donde todo comenzó a irse al precipicio como tú dices… una segunda oportunidad para corregir las cosas… claro que hay un precio a pagar…pero eso es lo de menos por ahora…”
Esa mujer se recostó al lado mío, manchada del charco de sangre que se había formado en unos cuantos segundos. No parecía importarle, prestaba más atención a mis ojos que no la dejaban de mirar.
“Vamos Taiyou… la mejor de las elecciones, se hace al estar al borde la muerte jeje…”
Yo me hacía mis preguntas a la vez en mi mente, mientras la mujer me observaba y me daba la última oportunidad de escoger….quedarme en este mundo perdido o escoger reconstruir mi camino…
Esa fue tal vez… la decisión más fácil de toda mi vida…
“¿Aceptas mi trato?...”
Desperté en otro lugar… estaba oscuro y hacía un frío matinal que hace mucho no sentía…
Muchas personas se dirigían en un punto en específico portando un mismo uniforme… ese uniforme tan conocido en la colonia…
¿Este es un sueño?...
No, funcionó… se siente bien estar equivocado… este es el día… donde mi vida se pudrió según ella…
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