“Por motivos del patrocinador y del tiempo que disponemos, los altos mandos supremos del programa y de la cadena televisiva, no pudimos transmitir la última parte del reto de la OCA”, se disculpaba Taro frente a la cámara, para al terminar, de nuevo esbozar una sonrisa. “¡¡ Pero pues, que lastima!! Jeje el juego se puso muy bueno en esta última parte, ¿quieren saber quién se salvó de ser sentenciado para este día?… redoble de tambores… Los afortunados son, ¡¡Zackarías y Yamada!!”
“Exacto, fue un buen juego, a pesar de la gran ventaja que llevaba Nahomi sobre Zack, ella terminó cayendo en la rampa de reversa, lo que le aseguró la victoria al joven”, comentó Kyra animada.
“Ya que no han de recordar los ganadores campantes y los loosers de este challenge, su buen primo lejano Junior les recordará las parejas y el respetivo ganador”
Pareja 1-Zack y Nahomi WIN: Zack
Pareja 2-Yamada y Francisco WIN: Yamada
Pareja 3-Leviathan y Johann WIN: Leviathan
Pareja 4-El taxista y Sumiya WIN: Sumiya
Pareja 5-Emi y Mónica. WIN: Emi
Primera ganadora: Sumiya
“Hoy tenemos a cinco sentenciados, veremos quién de estos personajes no podrá seguir con su recorrido en este programa; y también puedo mencionar, a todos los fans que por favor no reclamen en la página del show, ¡¡¡les decimos una y otra vez, los votos del público nunca contaran!!!”, gritaba lleno de furia Taro, aproximándose mucho a la cámara para intentar hacer entender a los televidentes de una buena vez. Si no lo hacía, sería despedido por los mandamases de producción.
Después de tan agotador reto, tanto ganadores como perdedores y Hyosuke, se metieron a la casa, cada quién tomando su propia ruta para ir con camaradas o echarse en la cama hasta la cena. Sí, Sumiya, todo el público sabe que eres tú.
“Oye, fue algo extraño…”, mencionó Nahomi, llegando al sillón de la casa donde se encontraba derrumbado zack.
“¿El qué? ¿Qué extrañamente ganara Sumiya, la mascota de la cadena de este programa, gracias al apoyo del BigBoss?”, preguntó sarcástico Zack, dejando espacio para que la señorita pudiera sentarse con él.
“Bueno, puede ser… pero no, me refiero Mónica, pensé que ella controlaba el tiro de su dado, ¿Cómo es que no ganó?”, se cuestionaba ella, observando a lo lejos a la chica de la que hablaban, leyendo pacíficamente en la mesa del comedor.
“Mónica puede controlar su tiro, pero no puede controlar la suerte de Emi”, intervino Hyosuke.
“Ah cabrXn… ¿Cómo que este tiempo de ausencia de capítulos te volvió más listo, no? Lástima que no quite lo BESTIA a algunas personas.” Respondió Zack, primero con fines de molestar a Hyosuke, pero cambiando de parecer al ver a la chica Llanos pasar frente de él; por ello levantó la voz en una palabra intencionalmente.
A través de las cámaras, haciendo zoom en Emi, arriba de los grandes atributos que por alguna razón el camarógrafo capto por unos segundos, se le podía ver en su rostro las venas de ira que le ocasionaba el chico que podría considerar como rival No. 1; pero ella sabía que el que ríe al último, ríe mejor, por eso solamente se carcajeo en voz baja con su tan conocida sonrisa maligna.
“Que pues vejete… que le ganara una puberta en un juego de mesa de sus años de juventud como hace dos siglos”, se burló en su cara Yamada, al señor taxista que ni en cuenta, solo veía entretenido la televisión en su cuarto. “¿Qué anda viendo? ¿No es un poco temprano para las telenovelas?”
“Oh sshhh… que deje de ver telenovelas desde que dejaron de pasar al papirrico de Juan Querendon”, contestó el señor que al parecer esperaba ansioso que algo pasará en aquél canal. “Mira, la vez que salimos al reto de las firmas, un cliente me pagó con un boleto de lotería para este día, la verdad no sé porque lo acepte, pero bueno; en estos instantes no debe de tardar la hermosa mujer de cabello grande y tetas rubias… ¡perdona!, tetas grandes y cabello rubio, anunciando al ganador que se lleve el melón de melones.”
“¿En serio crees ganar en esos juegos donde tu posibilidad es de 1 entre mil millones?”
“Joven Yamada…”, dijo en tono decepcionado aquél buen hombre que lo miraba a los ojos. “Mi empleo es de taxista, mi esposa no me satisface a menos de que se imagine que yo soy William Levi… no tengo que perder, pero sí mucho en que creer.”
“Wii… snif… tiene mucha razón señor… puedo entender lo que siente”
Fuera del cuarto, irrumpía de nuevo en una conversación Hyosuke, que lloraba a causa de las palabras del taxista; aunque no lo creyeran, Hyosuke podía comprender lo que era, ser confundido algunas veces con algún galán de telenovela...
“Oye… psk…”
“¿Qué pasa Emilia?”
“Oh, hola… ando intentando despertar a Francisco JEJE”, dijo Emi, con una expresión fácilmente descifrable: tramaba algo.
Leviathan observó mejor la situación, Emi estaba incada, teniendo de frente a un exhausto Francisco cómodo en su cama; en su mano extendida derecha, tenía crema batida y en las manos de Emi, llevaba el contenedor de la crema y una pluma. Ella intentaba gastarle una broma al indefenso chico.
“¿Acaso él hizo algo para merecerse eso?”, preguntó Leviathan, observando fijamente a su compañera.
“No, esto es solo una prueba… por favor no le digas a nadie que fui yo”
“¿Para qué después también me juegues una broma? Para ti, no he visto nada malo ocurrir”, comentó la mujer demonio, que abandonó la habitación por su propio bien.
Sin más interrupciones, Emi siguió haciéndole cosquillas con la pluma en su rostro, esperando que moviera su mano directo allí. En cuanto vio que se quejaba, Emi salió corriendo del cuarto y esperó afuera en el pasillo, quería escuchar si su plan había salido como pensaba.
“oh, miXrda…”, dijo en voz alta Francisco, quejándose de la crema que se había embarrado en la cara. Emi hacía una cuenta atrás del 3 al 1 mientras se carcajeaba maligna. “¡¡¡¡¡¡¡Hyyyyaaaaaaah!!!!!!!”
La chica Llanos salió corriendo del segundo piso, muy alegre de probar que la segunda parte de la broma también había funcionado. Una segunda trampa en la otra mano de Francisco, que sería la lógica que la acercaría también a su rostro para quitarse la crema, es ahí cuando se picaría con las tachuelas que Emi le había dejado pegado con cola.
“¿Eh? ¿Qué?...”, se despertó preguntando Sumiya, que volteaba por todas partes de su cuarto por el grito de dolor de una persona. Aún adormilada, optó por ignorar el grito y disponerse a descansar de nuevo, todavía faltaba para la hora de la sentencia.
Ring Ring… Ring Ring…
“Oh demonios… ¿por qué no contestan?”, se quejó Yamada, estando en el primer piso. Se acercó al teléfono de la sala y subió le bocina directo a su boca. “¿Bueno?”
“Oh, hola… disculpa, ¿se encuentra cerca Nahomi?”, preguntó un joven del otro lado del teléfono, una voz desconocida para el joven peliverde que miraba a su alrededor en busca de la mencionada.
“Perdona, no se encuentra en estos instantes Nahomi-chan, déjame ir a buscarla creo que está con un amigo”
“No, no hay de que, solo yo… ¡¿amigo?!”, preguntó sorprendido el chico de la otra línea. “¿Qué clase de chico es?”
“¿Miras el programa?”, ahora preguntó Yamada, que fue respondido afirmativamente por quién hablaba. “Ok, está con Mosh, Zack Mosh.”
“Ufff… ok, al menos sé que él cuidara de ella”, habló en tono aliviado aquella persona. “Entonces no hay en que molestarla, llamaré más tarde para ver si me la encuentro, adiós”
“Adiós”, se despidió Yamada, justo a tiempo antes de que se cortara la llamada. “¿Será algún fan?”
Ring Ring… Ring Ring…
“¿Bueno?”, contestó de nuevo Yamada.
“Yamada-kun, ¿Cómo has estado?”, ahora quién llamó, era una mujer al parecer, con parentesco con el muchacho.
“El número al que llamó no está disponible, favor de intentarlo más tarde o en su caso, dejar un correo de voz después del tono, o en todo caso, mejor deje un mensaje rápido en el Facebook de la persona que busca, las estadísticas muestran que se recurre más a la red social que a los mensajes de texto o correo de voz… beeeep…”
Yamada colgó, esperando que su hermana no volviera a llamarle sólo para molestarle. No estaba en buen día para escucharla regañándole por los errores que cometía en los desafíos y lo cuanto que le gustaría el dinero para ella sola como regalo de navidad.
“Hablando de navidad, ya se acerca pronto”, comentó para el mismo.
Se llegó las 8 de la noche. Como soldados en alistamiento, todos los concursantes pasaron en orden al cuarto de la sentencia.
Esta noche posiblemente habría un asiento y un cuadro prendido menos, pero así era el juego, solo el más tenaz sería el que quedaría como último hombre en pie.
Ahí en los podios, se encontraban los dos jueces, por aviso de Taro antes, el tercer juez no pudo llegar a tiempo, un inconveniente en el camino de ida hacia la casa. Por si no lo sabían, el juez del día de hoy era Justin Bieber, pero por error del piloto, aterrizó en pleno concierto de Cannibal Corpse (banda que toca Death Metal).
Sería hasta después, que todos se enterarían de la trágica pérdida de la nación y con ello, los suicidios bombas de las beliebers, llevándose a sus países en decadencia, y creando una nueva guerra, la buena música contra los restos de la música de Justin, mezcladas, remezcladas, remasterizadas y en reggaetón hasta que el niño prodigio reviviera de entre los muertos. Para su mala suerte no podrá revivir ya que será secuestrado por Michael Jackson y jugaran un muy buen rato al piedra-papel-tijera desnudo…
Oh perdón, se mezclaron las señales de televisión con las de MTV; todo hasta lo de Cannibal Corpse es verdadero.
Volviendo al programa…
“Hola a todos chicos, ¿descansaron bien?”
“Algo”, respondieron todos a la jueza de cabellos azules.
“Muy bien, como cada día, pido a los sentenciados que pasen frente a nosotros para que más rápido puedan irse a descansar más”, dijo Junior en su papel serio.
Nahomi, Francisco, Johann, el Taxista y Mónica, eran los cinco en peligro de ir a recoger sus maletas y salir por la puerta, cerrándola desde fuera.
“Veamos uno por uno”, dijo Kyra. “Johann… este desafío se basó en el azar, por lo visto, el dios de la suerte no te acompaño, tu contrincante tomó demasiada ventaja desde el principio”
“Francisco… diste pelea, y eso es muy bueno, pero Yamada estaba mucho atrás de ti, y te alcanzó… no pudiste aprovechar la ventaja que tenías”, criticó Junior, haciendo reír nerviosamente al chico con banditas en su cara. “Nahomi… offf… offf… y recontra off… ¡¡ya tenías todo para ganar!! Estabas a tres casillas del éxito, y te tocó el mal tiro que te mandó a la mitad del recorrido… la Diosa de la suerte ha de querer mucho más a Zack”
“Señor taxista… lo mismo que con Johann, Sumiya tomó la ventaja desde el principio y la hizo crecer demasiado mientras usted sacaba números menores de tres… mala racha”, dijo Kyra, sonriendo con decepción. “Y por último tú Mónica… llevabas buen paso, pero te confiaste demasiado con las cadenas, no solo te ayudan a ti, sino también a tu mismo contrincante podría ser.”
“Por favor verdugos, hagan su sentencia”, pidió Taro, con cara de póker.
Los concursantes mantenían la mirada fija hacia los jueces, que veían el rostro de cada uno de ellos. Sabían que tenían mucho que dar, pero por muy mala suerte, así era el juego.
“Nahomi, Francisco… ustedes están fuera del juego”
El chico se llevó la mano a la cara, no podía creérselo a pesar de haberlo escuchado perfectamente. Daba vueltas en su eje, soltando maldiciones mientras formaba una sonrisa y se reía.
Nahomi solo se cubría la cara, se quedaba inmóvil, hasta que se destapó y dejo ver su rostro rojo mientras se echaba aire con su mano.
“Perdona chico, pero teniendo ventaja grande, y ser alcanzado por tu contrincante de forma rápida… eso es lo que te sacó, de misma forma que Nahomi… mala suerte por esta vez”, dijo Junior, de la mejor forma de confortar a los dos expulsados.
Zack saltó de su asiento para alcanzar a Nahomi, le abrazó como despedida, susurrándole consuelos a su buena amiga que no quería apartarse, y claramente Zack tampoco quería, pero si quería llegar a la final, era mejor que esto pasara ahora y no después. Hyosuke se unió al abrazo, pero fue lanzado por una patada de Zack poco después, así que rechazado por una persona, mejor se fue a abrazar al otro joven.
“No te preocupes, protegeré el jamón”
“Ok…”, respondió confundido Francisco, por las palabras de despedida de su compañero.
Sin perder más el tiempo, Nahomi y Francisco se despidieron de sus compañeros, deseándoles lo mejor y agradeciendo por la participación, a los jueces y a Taro, y como último, a las cámaras.
Ambos desaparecieron por la puerta, lo que dejaba proseguir a Taro para terminar.
“Sumiya, tú fuiste la ganadora principal del reto… ¿Qué ventaja escoges?”
“Elijo ser la verdugo de mañana”, respondió decidida Sumiya.
“Muy bien chica”, dijo Kyra sonriente. “Como recompensa por su árduo trabajo, mañana será un día libre, nos veremos pasado-mañana a las 12 de la tarde en la sala de la casa.”
Los concursantes se emocionaron con las palabras de Kyra, pero aún las despedidas de los dos expulsados seguían en las mentes de algunos.
“Chicos, nos vemos entonces, que descansen lo más posible”
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