DÍA 519
“No te hagas menso… se que has estado observándolo mucho… aunque es curioso, lo observas cuando el punto de su vida llega a ser normal como las demás personas; nunca has visto cuando intervengo yo, o los gemelos, ni siquiera con Suimin…”
“Has estado mucho tiempo aquí… y no lo observo por gusto, solo vigilo la irregularidad que va tomando forma y ocupando un tiempo…”
“Así que ya apareció…”
“¿Qué esperabas? Estabas muy distraída aquí, al menos, Luis se dio cuenta de ello… es hora de que se pongan manos a la obra los hermanos, ¿no?...”
¿Acaso son visiones?... ¿alucinaciones?... lo lógico es que lo tome como lo que en verdad son… sueños.
Es extraño… a pesar de ver diferentes cosas cada noche… tengo el sentimiento de que conozco de ello… las imágenes de las personas que aparecen en mi cabeza no se logran distinguir bien…
Todo esto comenzó al entrar en este nuevo año…
Yudai pasó muy buenos momentos en casa, pero al final, tuvo que irse de vuelta a su hogar a prepararse para comenzar clases así como nosotros. Esto indico, que Haruka regresara a su cuarto y me permitiera volver a dormir solo en mi cuarto.
Bura, después de las fiestas que celebramos entre amigos… comenzó a juntarse con Shidou, Sumiya y yo en los recreos… al parecer con Matsuda, se había descubierto que ya estaba con otra. Aun con lo pasado en noche buena, Shidou sigue intentando quedar junto a su musa, pero ésta termina refugiándose con Sumiya… y en el peor de los casos, conmigo.
Son momentos tranquilos en el día, ya sea en la escuela o en la casa junto a Ryou, mis padres, Haruka y los gemelos Clover, que prometieron visitarnos en la casa una vez a la semana… pero en la noche… es cuando entre en aquel gran vacío donde contemplo escenas borrosas refiriéndose a un ser en especial.
Termino por olvidar de que iba mi sueño… pero lo que no se borra aunque lo desee mucho, es un gran candado y los ojos rojos a los que tanto me he acostumbrado.
“Oye, Taiyou… oye… ¡¡oye!!”
“¿Eh?... perdona en serio…”
“Te la pasas en las nubes últimamente, incluso en clases… ¿pasa algo malo?”
Es de receso, estoy en mi asiento junto con Bura a lado, ambos esperamos que los dos compañeros faltantes lleguen de comprar en la cooperativa… me mantuve al margen para no platicar de algo que tal vez le interesaría a Sumiya o a Shidou, pero mi silencio incomodaba a la chica que me veía seria.
“Es nada, es nada…”, le dije en voz baja mientras me sacudía el cabello. “Solo estaba pensando… no hay día en el que no te vea con el collar”
“¿Eh?, ah bueno jeje… claro que la gran mayoría del tiempo la traeré conmigo… después de todo es un regalo preciado”, comentó ella sonriendo levemente mientras jugaba con el collar plateado.
“Pues… los chocolates son regalos muy preciados para mí, pero no por eso los voy a llevar a todas partes…”, le dije en tono burlón, esperaba que se riera pero lo que en realidad hizo, fue fruncir el ceño.
“¿Entonces no quieres verme con el collar puesto?”
“¡¡No,no…no lo digo por eso, Bura!!...era solo una broma… aunque creo que es de esos que solo le dan gracia al que lo cuenta”, le dije a ella, haciéndome el molesto.
Ella comenzó a carcajearse después de que soltara un puchero, llamando la atención de las dos personas que sorpresivamente, ya estaban a nuestro lado.
“Ok… creo que hacemos mal cuarteto, Shidou…”, dijo Sumiya viéndonos fijamente.
“¡¡Ah no!!... Si los dejamos solos pueden aprovechar a hacer otra cosa, mejor nos quedamos a vigilarlos…”, exclamó el otro que se sentó en medio de nosotros.
Bura tomo a mal el comentario de Shidou, y le comenzó a dar golpes en el hombro, dándole mucha risa a Sumiya que también se unía al juego pero en el hombro contrario mientras yo me abstenía a ver.
“¡¡Oye… no te quedes ahí, ambos somos hombres, ¿no?!!... ¡¡debes de apoyar a los tuyos!!... los golpes tal vez sean de juego, pero de poco a poco llegan a ser fuertes”, se quejaba en chico que inútilmente buscada protegerse.
“¡¡Lo siento!!... se quejan de que siempre ando en las nubes, pues ahora mismo lo estoy de nuevo…”
“¡¡¡Traidor!!!”
“Y como les decía… avistamientos OVNIs han ocurrido mucho últimamente, pero válgame Dios… ¿Por qué las cámaras siempre están sucias, empañadas o de baja calidad… o por qué no les toca a personas con armas?”
Ya era la salida, los cuatro caminábamos tranquilamente mientras escuchábamos la sección de conspiraciones de Sumiya. Bura no tenía mucha idea del tema, yo me hacía el tonto… siendo el mayor receptor de la plática, el joven también interesado en esas cosas paranormales.
Nuestra ruta de salida era la misma que en la primera parte del segundo año, pero como ahora teníamos a Bura, la ruta de regreso a casa variaba mucho. Por fortuna, después del incendio de su casa, ellos consiguieron muy buen dinero del seguro y compraron una no tan lejos de la antigua.
Esta vez, fue Sumiya a quién dejamos primero en su casa, que se despidió de nosotros con una gran sonrisa y un beso en la mejilla; tal vez era mi imaginación, pero cuando le besaba a Shidou me observaba curiosa.
La segunda persona en dejar fue a Bura, que se despidió de igual forma… otro dato curioso, es que era Shidou ahora el que me miraba con desprecio a mí.
“Te odio como no tienes idea…”, me soltó Shidou en lo que nos dirigíamos a su casa.
“¿Puedo preguntar porque?”
“No te hagas el tonto… ¿Cómo es que tienes mejor relación con Bura que yo?... ¡¡te oído tanto!!... pero es comparable al respeto que te tengo…”
Ambos nos miramos atónitos, para después contener nuestras risas y fallar en hacerlo. Era tal vez con Shidou… con quién podía ser más como yo, el mismo Taiyou que se comportaba con la familia, y en especial con Haruka; es cierto que intento ser parejo con todos, pero con personas como Sumiya o Bura, era un tanto difícil, ya que me revierten lo que hago o digo.
“Ya hablando serio… se acerca el 14 de Febrero… ese día es una muerte, Taiyou… pero estoy planeando confesarme, una vez más… tengo en mi mente listo todo lo que hay que hacer, lo que debo de dar y decir para tener más posibilidades de triunfo…”, explicaba motivado Shidou.
“Es cierto que ese día será un problema… aunque sigo diciendo que con Sumiya estarías mejor… ¿por qué no te das un día para salir con ella?”, le pregunte, esta vez con sinceridad.
“Ni de coña… es la verdad… e-ella y yo no estamos hechos para ser pareja… recuerda, los opuestos se atraen”, refutó rápido él.
“Esa es una mentira… estudios comprueban que las mejores relaciones en pareja son cuando ambos encuentran algo en común, esto explica el interés que se gana por la persona y…”
“Cállate, Taiyou…”, sentenció el con sus ánimos bajos. “Mira… te propongo algo, si llego a fallar mi plan en ese día… tomaré un consejo tuyo por más que me trague mi orgullo… pero si venzo o en todo caso tu consejo no me sirve, me darás consejos para atrapar a Bura ¿va?”
“Jajajajajaja… exiges demasiado para lo que gano… pero, estoy firme en que ganaré la apuesta”
Con eso dicho, ambos chocamos los puños con felicidad, esperando en el fondo que aquel día llegara para poder presumir y sentir la grandiosa victoria ante lo rivales que éramos.
“Bueno, yo me voy para all…”
“¿Qué pasa... ya no recuerdas el tono de mi voz?...”
“¡Ta-Taiyou!... ¿te encuentras bien?... responde…”
“Pe… perdona… pensé en algo…”
“Asustas en serio… dime la verdad… ¿Qué pasa contigo?”, me pregunto Shidou observándome. Podía ver en sus ojos la preocupación… me preguntaba porque debería… pero era seguro, que él podía notar algo que una persona como yo o Sumiya, no podríamos ver.
“No he podido descansar estos días… tengo extraños sueños que logran fastidiarme un buen rato aun despierto…”, le digo a Shidou, procurándome de guardar los detalles importantes.
Shidou tronó los dedos a la vez que se le escapaba una gran sonrisa, mirándome atentamente, comenzó a explicar la idea que había cruzado por su mente.
“Taiyou… creo saber quién nos puede ayudar en ese aspecto… mi hermana desde niña a tenido un don sobrenatural… puedo conseguirte una cita con ella, estará encantada de ayudarte”
“Ejeje… No quiero causar problemas…”
“Mira, te dejaré pensarlo, después me dices tú respuesta y yo le digo a mi hermana, ¿ok?... ok… ¡¡nos vemos!!”
Me dejo con palabras en la boca, ya que se fue corriendo directo a su casa; me hubiera ahorrado muchos problemas negándole la idea… pero cuando la gente se llega a poner así, me es difícil decir no.
Bueno, al menos me había dejado pensarlo… así ya le diría el otro día con más tranquilidad que no… así que mejor comencé también a irme directo a casa, o bueno, eso quería.
“¿Qué haces tú aquí?”, le pregunte a la persona que se acercaba en mi dirección lentamente.
“Mi tía me pidió que fuera por un mandado a la tienda… pero ya que estas aquí, vamos… acompáñame”, me contestó Haruka alegre, tomándome del brazo sin siquiera dejarme responder.
Parecerá broma… pero al mismo tiempo en que comencé a tener aquellos sueños, Haruka comenzó a tenerle más confianza a la calle. Salía por mandados, a dar una vuelta o a jugar con Ryou… terminaba algunas veces por querer molestarla en su cuarto, pero me sorprendía no encontrármela acostada con el PSP a todo brillo; me desacostumbre de ir cada hora de la comida o cena a traerla a fuerzas a la mesa… los puntos que tomaba como ventaja para molestar a la chica se esfumaron… pero me hacía enorgullecer que de vez en cuando me invitaba a salir a dar vueltas por colonias que ella no conocía y así ir aprendiendo… me cambiaron mi prima por otra.
Yudai… no sé lo que hayas hecho con tu llegada e ida… pero me hubiera gustado que hubiera sido mucho más antes para acostumbrarme plenamente a mi nueva vida con ella.
“Oye, menso… hoy en la tele estuve viendo que estrenaran la película de Spiderman nueva… estaba pensando que tal vez… pudiéramos ir a verla…”, me dijo ella, una vez ya estando en la tienda, buscando la verdura que le habían encargado. Cabía decir, que a mi prima también se le fue quitando aquella timidez que le simbolizaba… era una parte que me gustaba mucho de ella… era una lástima.
“Bueno, podemos ir… siempre y cuando tengas dinero, que ni de loco te pago el boleto…”
“¡¡¿Eh?!!... ¡¡por eso mismo te invite!!”, gritaba ella molesta, haciéndonos quedar en ridículo frente a los clientes en el pequeño establecimiento. “No creas que te invite… para tener otra cita… con la que tuvimos me basta y me sobra, Taiyou… solo quería ver a mi superhéroe favorito en la pantalla grande”
Bueno… tal vez su timidez no se había ido del todo en ella…
Llegamos a casa, Haruka corrió con mi madre para entregarle lo comprado mientras yo subía a mi cuarto, para descansar un rato en lo que la comida estaba preparada.
Avente mi mochila llegando, me quite el suéter y lo avente donde mismo, escuche un gemido después de eso y voltee instintivamente para ver de que se trataba.
“¿Qué haces aquí?”
“Au au… debes de tener mejores hábitos de acomodar tus cosas regresando a la escuela Taiyou… au au…”
Era Luis… ¿Cómo reconocía de cual gemelo se trataba?... era algo curioso que descubrí en los días de visita… y bueno, aparte de que hablando de modales, Luis era un mejor maestro que Alex.
Quitándose el suéter que había quedado en su cabeza, se acercó para darme la mano como saludo.
“¿Por qué no entraste por la puerta?... ¿Y Alex?”, pregunte sin esperarme más, estaba muy interesado en saber porque no estaba junto a su gemelo.
“Perdona Taiyou… pero esta vez no vengo de visita”, dicho eso, supe que era algo importante, así que cerré con seguro la puerta y me senté en la cama para escucharlo como era debido. “Mi hermano se encuentra mal…”
“¿Qué le paso?... digo, es el ``Centinela de la vida´´ y un ``imperfecto´´…”
“Es cierto que somos inmortales y algunas veces, muy invulnerables… pero eso se aplica con humano… entre seres como nosotros, las cosas cambian”, me explico ese joven, olvidando el tan repetitivo rodeo de sus pláticas.
Ahora con mucha más razón sentía que me diría algo muy malo, sus palabras eran serias… y en sus ojos rojos sin brillo, podía verle temeroso.
“Alguien que no debería de estar en este mundo, esta merodeando a tu alrededor… te había advertido con anterioridad, es cierto… pero ahora estoy 100% seguro de que alguien está causando irregularidades aquí…”
“¿Irregularidades?… ¿y eso que tiene que ver con tu hermano?”, preguntaba ahora más intrigado.
“No sé cómo explicarte los de las irregularidades, es difícil de definir porque interviene con espacio, tiempo y ``el camino´´… respondiendo a lo segundo, Alex protege la vida… el ser que esta acechando, es todo lo contrario… él es ``Nada´´…”, explicó Luis mordiéndose el labio inferior. “Estoy haciendo lo que puedo en encontrarlo Taiyou… no sé a qué vino, pero lo más seguro es que puede acercarte a ti por lo que tienes, sea o no sea su objetivo… sé que sonará egoísta… pero, ¿por favor podrías actuar normal?”
“Quieres que actué como carnada…”, le dije entrando serio.
“No te preocupes… es solo para rastrearlo, tú y yo estamos conectados, cuando estés en problemas... estaré para ayudarte, como con lo que sucedió con mi hermano…”
Dicho eso, desapareció sin más… ¿tendría que ver esto con mis sueños?... es muy probable, pero no tengo con que comprobarlo… y la verdad no lo deseo. Es una fortuna saber que Luis estará conmigo si algo malo se acerca a mí… citando sus palabras, como con su hermano… donde me rescataron…
Ahora que lo pienso mejor… ¿quién era el otro ser que me había ayudado aquella vez?... intento recordar, pero solo Luis y Alex aparecen en mi mente… es lo que siento como la verdad… aun así… ¿entonces porque siento que me olvido de algo?
“Demonios… ¿por qué estando aun en un sueño, me siento tan cansado?... como odio la ironía…”
Me dormí un rato después de no encontrar que hacer después de comer. Llegue a pensar que me encontraría despierto como 2 segundos luego de acostarme en la cama, para voltear al reloj y sorprenderme de que en realidad habían pasado 2 horas desde ello… me equivoque.
Termine despertando segundos después, sí… pero en un lugar que hace tiempo no visitaba en sueños: aquel mundo extraño, donde aparecía acostado en un pedazo de tierra flotante a la mitad de un escenario brillante y uno sombrío.
Busque por todas partes, pero no me encontré con el visitante o tal vez, dueño de este lugar… aquella sombra que parecía conocerme mucho y me traía a este lugar a platicar conmigo.
Si no había algo que hacer aquí… ¿por qué no podía despertar?
Mi cuerpo me pedía que me moviera de donde estaba, extrañamente pensé que era solo un impulso por querer salir de allí… pero no, era la presencia de un ser. Es mi sueño después de todo, ¿no?... no debería haber detalle que se me escape en mi propio mundo hasta que llegara a despertar.
Encontré lo que buscaba.
Asomándome con cuidado en las orillas del terreno flotante, observe en aquella enorme luna entre en la oscuridad… como alguien con silueta de persona, palpaba a esta suavemente.
Estuve a punto de gritarle para que me tomara atención… pero reaccione al ver que no era aquel con el que siempre hablaba. Llevaba una gabardina blanca que lo tapaba en su totalidad, era alto y de su capucha, se le escapaba cabello del mismo color que su vestimenta.
“¿Qué está haciendo?”, me pregunte en voz baja sin dejarle de ver.
Acabando de hacer algo que yo desconocía, separo el contacto con la luna y comenzó a volar por mi dirección velozmente. Sin pensarlo, me aleje de la orilla y observe con mucha precaución, como paso volando hacia el sol sin percatarse de mi existencia.
Solté un suspiro, intente ver a donde se había dirigido, pero los rayos del sol me cegaban al instante, entorpeciendo mi búsqueda.
Cuando me di cuenta, ya no estaba en ese escenario… me encontraba de nuevo en el plan oscuro, donde solo había un candado.
Me dio miedo, ya había visto muchas veces ese candado en mis sueños recurrentes… más, su tamaño aumento considerablemente de lo que lo recordaba.
“Quiero tocarlo… no quiero tocarlo…”
Repetía esas palabras constantemente… la curiosidad me daba por querer buscarle significado… pero la carga del miedo era tan poderosa que me detenía.
“La curiosidad mato al gato”… pero si el gato no se arriesgaba, la duda lo carcomería lentamente con el paso del tiempo…
“¡¡¡Taiyou!!!”
“¡¡Demonios, Haruka!!… que buen momento para molestar…”
“Me habías asustado…”
Ya me encontraba en la realidad, Haruka denotaba una expresión de miedo y preocupación, me levante para acariciarle la cabeza y calmarla, cosa que no funciono del todo al golpearme en el estómago.
En lo que buscaba reponer el aire perdido, me fije en el reloj a lado de mi cama… habían pasado tres horas desde que me había acostado.
Por fortuna… hoy si recordaba mi sueño completo… el mundo, aquel ser… y el candado como siempre.
“¿Se habrá dado cuenta?... tal vez lo haya hecho… pero bueno, aun nos queda tiempo… si, falta tiempo para que nos recuperemos…”
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