“Dinos Kanon-chan, ¿está usted bien después del accidente?”
“Por Dios, qué clase de preguntas son esas… si estuviera mal no estaría en el escenario…”, decía la manager molesta detrás del escenario.
“Jeje… aun así, han de haber muchos fans de Kanon-chan que estén preocupados… no está mal responder esas preguntas…”, intentaba calmarla Elsie. “Solo espero… que Kami-nii-sama llegue a tiempo…”
La gente ovacionaba a la chica que conversaba amablemente en el programa de una mujer más adulta, la seguridad en el estudio estaba en alerta de ataques hacia la ídolo y cubrían gran parte del estudio.
Abriéndose la puerta del estudio de la nada, hizo que algunos guardias se distrajeran y avanzaran para cerrarla.
Algo se movía en ese lugar, se podían escuchar algunos fuertes pasos, pero no se podía observar de donde venían. Los pasos dieron a parar en la parte superior del estudio, donde se controlan algunas cámaras y las luces del escenario, y apareciendo de forma misteriosa como quitándose una capa invisible, una chica de pelo rubio observo molesta a la invitada del programa.
“Hoy termina todo, Kanon… no creía que los juguetes de ``N´´ sirvieran de mucho…”, hablaba esa chica para ella misma. “Muy bien… ya es hora de que te des cuenta de tu verdadero camino, amiga… ¿pero qué?… mis manos están temblando… no es momento de dudar…”
Apoyándose firmemente, esa chica sacó lo que parecía un arma de largo alcance y apunto a la chica de pelo rosado.
Boom….
“¡¡Que mier…!!”, dijo la chica al observar como la luz del escenario se apagaban y dejaban todo en la oscuridad. Blasfemo un poco por ese inconveniente, pero sin tardar mucho, la luz se restableció.
Observando que la ídolo seguía en el escenario algo confundida por lo pasado mientras la conductora del programa se disculpaba por el fallo técnico.
“Ahora”, dijo ella disparando el arma y dándole efectivamente en el cuello, haciendo a la ídolo caer inconsciente en el sillón donde estaba sentada.
La gente se asusto por ver el estado de su estrella, y eso hacía aun más que la chica rubia disfrutara de su plan con éxito.
“¡¡No te muevas de donde estas!!”
Esa chica rubia volteo a su izquierda y observo a una chica de pelo oscuro y a un chic con una gabardina. Reconoció fácilmente el rostro de la chica y no aguanto soltar una sonrisa mientras decía:
“Yuri, lo logramos por fin…”
“No Lime… estas tan equivocada como yo lo estuve”, le respondía Yuri seria.
“Llegamos tarde para ayudar a Kanon, dinos que fue lo que le hiciste”, le exigía Keima también serio.
“Je, esa bala la pondrá a dormir por un muy buen rato… esa bala es especial de Vintage, ya que hace que la persona que reciba la ``bala´´… caiga en una ilusión que le revelara la oscuridad de su corazón jejeje… eso hará que se olvide por fin de su promesa y si tenemos suerte… también de su talento jajajaja”, explicaba Lime, de forma maléfica.
“Parece que es tarde de ayudar a tu amiga… ya esta corrompida por el rencor”, afirmaba Keima. “Pude localizarte apagando temporalmente la luz para que tú misma me dieras tu ubicación y que no vieras a Kanon, pero parece que después de el anterior incidente, establecieron energía de emergencia… Yuri, la prioridad ahora es contrarrestar el hechizo a Kanon… para ello primero…”
“No hay forma de contrarrestar… es un hechizo especial de Vintage, ¿no lo dije?...”, interrumpía Lime un poco más aliviada. “Ahora, por fin esta liberada de esa falsa promesa…”
“¿Falsa… promesa?”
Apareciendo del otro lado, una chica con una expresión triste apareció observando fijamente a Lime.
“¿Por qué una falsa promesa, Lime?... ¿A qué te refieres?...”
“Kanon… ¿pero cómo?... se supone que tú…”, se pregunto Lime confundida.
“La del escenario es Elsie-chan… ella me protegió de tu disparo…”, explico Kanon sin alguna emoción.
“Debió de hacer usado su Hagoromo e intercambiarse con Kanon cuando apague las luces…”, pensaba Keima descubriendo que lo que decía ella era cierto. “Elsie… lo planeaste muy bien esta vez… aunque fue suerte, que le tocara esa bala, a una persona que carece de oscuridad…”
“Ahora lo hice bien, Kami-nii-sama… no dejaré que le haga daño a Kanon-chan…”, pensaba Elsie muy Feliz, un poco inconsciente por la bala.
“¡¡No importa, justo ahora te tengo enfrente y muy vulnerable!!”, gritó lime decidida en arremeterse contra Kanon.
“¡¡Basta Lime!!”, grito Yuri interponiéndose entre las dos.
“¿Yuri?”, se pregunto Kanon como si no se hubiera dado cuenta de la presencia de ella.
“Lime… hemos estado equivocadas este tiempo… no es ella, somos nosotras… son nuestros celos y el odio de no poder superarnos…”
“¡¡Cállate, Yuri!!... es mucho más fácil culparla a ella que a mi…”, decía Lime un poco triste, apuntando con una pequeña arma. “Yo… yo…”
“¿Quieres que rompa la promesa?”, pregunto Kanon seria. “Lo siento Lime y Yuri… no puedo hacerlo… no porque no quiera… sino porque se las quiero devolver…”
Kanon sonriendo un poco, sacó de su bolsillo lo que era una pulsera con tres diferentes colores de chaquira: rosa, verde y amarillo.
“¿Qué es eso?”, pregunto Lime irritada.
“¿Qué no lo recuerdas?... tú fuiste quién me la dio ese día…”, dijo Kanon triste, soltando unas pocas lágrimas que hacían retroceder a Lime.
“No… yo no… yo…”
“¡¡Kanon!!... antes de que te vayas, toma esto…”
“Lime… ¿tú hiciste esta pulsera?”
“También lo hice yo jeje”
“Sí, como ahora prometiste que tomarías como garantía nuestros orgullos toma… esta pulsera los representa… el verde de Yuri, el amarillo el mío y el tuto el rosa… con esto, recordaras cuál es tu camino… porque vaya que algunas veces eres despistada…”
“Gracias chicas…sniff… lo usaré siempre…”
Recordando lo que fueron sus últimas palabras, Lime y también Yuri observaron a una Kanon que no podían contener su llanto, como acto seguido, ellas comenzaban también a hacerlo.
“Chicas… les quiero devolver sus orgullos… no sin antes poderles agradecerles por prestármelos… dude por mucho tiempo, pero ahora conozco mi camino… un camino donde yo tengo que brillar sola… claro, brillaré más si recibo algunas ayuditas jeje”, explicaba Kanon sonriendo mientras las lágrimas se corrían por su rostro.
Las tres chicas se acercaron para abrazarse, cosa que hacía sentir incómodo a Keima que presenciaba la escena en primera fila. Pero aun así… él se preguntaba si esa incomodes… también se pudo hacer debido a otra cosa…
“¡¡Manager!!”
“¿Qué pasa, Kanon?”
Detrás del escenario, pasando un día después de aquella noche, Kanon buscaba apresurada a su representante para preguntarle sobre un asunto.
“Disculpa… ¿Dónde está Elsie-chan?”, preguntaba Kanon interesada.
“¿Eh?, perdona… no me he dado cuenta…”, respondió la manager sin prestar mucha atención, haciendo enojar a la chica.
“¿Te refieres a la chica de pelo negro?”, pregunto una chica de pelo negro que llego con ella.
“Sí, Yuri… es ella…”
“Ooh, entonces se fue con Katsuragi-san”, dijo Yuri sonriente.
“¿Katsuragi-kun?, ¿estuvo aquí y no me saludo?”, se pregunto Kanon aun más molesta.
“Bueno, debe de tener otro caso tal vez… ese joven es un genio en los casos… no por nada es conocido como ``el Dios de la pista´´…”
“¿``Dios… de la pista´´?... entonces él…”, se pregunto Kanon mientras miraba en una puerta abierta, observando en el infinito.
“¡¡Kami-nii-sama!!, yo quería despedirme de Kanon-chan…”, renegaba Elsie en mitad de la calle.
“Vamos, tenemos un nuevo caso y no tenemos que perder tiempo”, comentó Keima serio leyendo un libro. “Aun así… tengo el número de la manager… así que puedes llamarle para poder comunicarte con Kanon…”
“¡¡Gracias, Kami-nii-sama!!”, gritó Elsie feliz mientras abrazaba un Keima sorprendido y molesto.
Pero… en un cuarto oscuro en un lugar lejano…
“¡¡Demonios!!... ¿Cómo pudo mi plan haber fallado de nuevo?...”, se preguntaba enojada una chica de pelo naranja.
“Ja, así que Nanaka-san ha perdido contra el ``Dios de la pista´´ por segunda vez… todo Vintage estará decepcionado de ti…”, se mofaba otra chica cercana.
“¡¡Deja de molestarme!!... tú no has hecho algo al respecto…”, decía Nanaka a esa chica.
“A diferencia de ti… no estoy obsesionada siempre con la ofensiva y ataques consecutivos… se necesitan hacer muchas más cosas aparte jejeje…”
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