sábado, 20 de agosto de 2011

TMGOK Capítulo 5

“Por fin… llegó el miércoles… eso significa… ¡¡día libre!!...”


Siendo muy temprano en la mañana… Keima sonreía de oreja a oreja a la vez que limpiaba su escritorio y colocaba varias novelas unas encimas de otras.
Acercándose a la puerta y poniendo un letrero con el aviso de “Fuera de servicio”, ajusto el seguro en esta.

Sentándose cómodamente en su silla, empezó a leer cada uno de los libros muy feliz y tranquilo.

“Como amo los miércoles… el muy bien merecido día para adelantar la lectura de las novelas que salen estos días… mis críticas son importantes para los lectores… no tengo solo el sobrenombre de ``Dios de la pista´´ por mi puro trabajo… sino… tiene un pasado mucho más significativo…”

Pasaron varias horas donde Keima disfrutaba, lloraba o se molestaba con esas novelas… y escribiendo al final de estas, una pequeña reseña o crítica que incluía en sobres para mandarlos después.

“Muy bien… llevo 24 novelas en menos de 6 horas… mi record sigue igual… si esto sigue pasando… para semanas futuras se amontonaran… jejeje… un reto para un Dios… este día… ¡¡será donde sobrepasaré mi límite!!”

“¡¡Kami-nii-sama!!... ¡¡Kami-nii-sama!!”

Tocando fuerte la puerta, una chica le gritaba a Keima de forma urgente, él muy molesto abandonó su silla y se movió para abrir la puerta.

“¿Por qué me molestas en mi día libre?... espero que sea algo de muerte…”, decía Keima sin mostrar alguna expresión.

“¡¡Es algo urgente!!... ¡¡la jefe de la empresa Gokult ha estado perdida por más de una semana!!... ¡¡tenemos que buscarla!!”, gritaba Elsie intentando llevarse a Keima.

“¡¡Espera un momento, eso no es nuevo!!”, gritaba Keima zafándose, “… La señora Yukie Marui-san… es normal que se pierda… por lo general aparece unos días después de cumplirse la semana…”

“¿Y cómo sabes de ello?”, preguntaba curiosa Elsie.

“Tal vez porque ese fue uno de nuestro primeros casos…”, contestaba Keima a la vez que se asomaba por una ventana, y observaba a una señora bajita y curiosa desorientada por el lugar. “Mira allí esta… si no tienes algo más que hacer te pido que…”

“¡¡No, espera…!!”, gritaba Elsie parando a Keima de sacarla. “También vine por otra cosa…”

“¿Y de que trata?...”, pregunto Keima.



“¿Por qué tengo que volver aquí de nuevo?...”

“Vamos, Kami-nii-sama… hace mucho tiempo que no se ven en persona… estoy muy seguro que le caerá bien tu visita…”, decía Elsie con una gran sonrisa empujándolo hacia un gran edificio.

“Pero… mis novelas…”, decía Keima emberrinchado por su día libre.

“No se preocupe… recuerde que ella también lee novelas… estoy seguro de que tendrá alguna que usted quiera leer…”, convencía Elsie a este.

“Umm… es un buen punto…”, decía Keima mientras lo comenzaba a razonar, “Entró, busco algunas novelas y me largo… no suena tan mal…”

Dentro de ese gran edificio, se podían observar estantes enormes repletos de libros de varios tamaños y colores… de diferentes géneros y portadas.
Keima veía ese gran lugar como un paraíso, mientras que solo Elsie, era sorprendida por los libros con artículos de bomberos.

“¿Eh?... ¿Ka-Katsuragi-kun aquí?”

“Oh… Hola, Shiori-san… vamos, saluda Kami-nii-sama…”, le saludaba Elsie a una chica de pelo corto de color negro que sostenía unos libros en su pecho.

“Hola, Shiori…”, saludaba Keima sin prestarle atención, solo al libro que sostenía.

“Ho-Hola…”, saludo de último, de forma torpe esa chica sonrojada. “Esto… ¿Buscas algo en es-especial?”

Sin contestarle, Keima se movía libremente por aquél lugar, observando y recogiendo algunos libros.
Elsie se acercó a Shiori e intento formar una conversación con ella ya que Keima no lo hacía.

Pasaron un muy buen rato conversando sobre temas aleatorios, mientras que Keima se entretenía mucho leyendo los tantos libros que había escogido. Shiori de vez en cuando, le echaba una mirada a Keima y ver lo que hacía.

“Oye, Shiori-san… ¿Por qué tú y Keima cortaron?”, pregunto Elsie en voz baja mientras se acercaba a ella.

Esa pregunta hizo colorarla mucho y dejándolo sin alguna palabra con la cuál defenderse… Elsie, disfrutaba de ver la inocencia de esa chica.

"Así que este es el lugar de trabajo... ¿aquí consigues toda la información?", decía Elsie mientras entraba a un pequeño cuarto repleto documentos, folders y archiveros.

"Sí... cuando no trabajo en la biblioteca, me vengo aquí para investigar un poco... de vez en cuando descubro información que le pueda ser útil a Katsuragi-kun...", explicaba feliz Shiori.

"Joo... me ha contado un poco Kami-nii-sama de que tenías buena memoria... pero para poder leer todos esos documentos y guardar su información... ¡has de ser una genio!", decía emocionada Elsie.

"Jajaja... no, solo soy buena leyendo... Katsuragi-kun es en realidad el genio... me gustaría algún día ser como él..."

"Jeje... Shiori-san es una buena persona después de todo... aun sí Kami-nii-sama no la toma mucho en cuenta... ella sí..."

Pasando varias horas en aquel lugar, acercándose a la entrada, Keima y Elsie se preparaban para partir.

“Bueno… muchas gracias por tenernos aquí por un buen rato… espero que no te hayamos hecho perder tiempo…”, decía Elsie con una gran sonrisa.

“No se preocupen… pueden volver cuando quieran…”, dijo Shiori con una pequeña sonrisa, mirando a Keima en busca de su respuesta.

“Uno de estos días volveré para entregarte los libros que me prestaste… por cierto… ¿sabes cuando sale la nueva novela de J.Alice?”, preguntaba Keima mirándola a su rostro.

“¡¡Cla-claro!!... sale a finales de mayo… ¿Qué te pareció la primera parte?”, preguntaba Shiori ahora con una sonrisa grande.

“Me pareció algo buena pero…”

“Los personajes no se desarrollaban muy bien que digamos… dejaba mucho a la imaginación del lector…”, interrumpía ella.

“Je… no has cambiado en esos aspectos Shiori…”, decía Keima sonriendo. “Espero poder contar con tu ayuda en la siguiente convención… ¿sigues con tu obra?”

“Sí… aun no está acabada… pero muy pronto la verás…”, decía Shiori un poco avergonzada.

Despidiéndose ambos de ella, se fueron caminando por la calle de regreso al departamento.

Faltaba un poco para que el sol de escondiera del todo, así que Elsie decidió ir a otro lugar.


“Muy bien Kami-nii-sama… aquí esta su café”, decía Elsie mientras extendía su brazo para entregarle un vaso de café a Keima. “Hoy es un buen día para salir, ¿verdad?... por eso te lleve a con Shiori-san… aunque casi no hablaste con ella…”

“Así eran nuestras pláticas en las convenciones… solo conversábamos de vez en cuando sobre los libros y críticas que les hacíamos… nada especial…”, explicaba Keima.

“¿Entonces porque fueron pareja?”, preguntaba con curiosidad Elsie.

Acercándose a Elsie y mirándola de forma amenazante, le dio una última respuesta para esa conversación.

“No hagas esa pregunta de nuevo… mis únicos amores son las chicas de las novelas…”

“Ok, Ok… ya no preguntaré jeje…”, dijo Elsie carcajeándose un poco y observando cómo pasaban las nubes en el cielo.

“Hmph… ese solo fue un pequeño revés…”


“Di-disculpa Katsuragi-kun…”

“¿Qué quieres, Shiomiya?”

“Am… bueno… te quería preguntar si… ¡¡quisieras ser mi pareja!!...”

“¿Por qué, no?... soy bueno con las críticas, podría ayudarte con tu novela…”

“Em… bueno… olvídalo, así está bien jeje…”



“¿Quién diría que en realidad quería que fuese otro tipo de pareja?... me vine enterando dos semanas después cuando comenzaban a hablar rumores de nosotros… pero lo bueno es que se resolvió ese problema… ahora que recuerdo… el libro que estaba leyendo esa vez… le daré otra leída… estaba muy interesante la trama y el personaje principal…”

Recordando el pasado a su manera, Keima descansaba mientras leía algunas novelas en la banca de ese parque acompañado de Elsie… juntos pasando lo que era… su bien merecido día de descanso.

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