miércoles, 24 de agosto de 2011

TMGOK Capítulo 10



“Vas a perder… por fin te tengo Dios de la Pista…”

“No… yo no pierdo un solo caso…”

“Pero ahora sí… a todos nos toca perder una vez Keima-kun”

“Yo no, yo soy un Dios… no permitiré un fracaso y menos viniendo… cierto, ¿quién eres tú?”

“¿No me recuerdas, Keima-kun?...”

“Reconozco la voz… pero nunca, NUNCA… ella me diría de esa forma… déjame… no, no toques mi libros… ¡¡no los toques!!”


“¡¡¡¡Kami-nii-sama!!!!”

“¡¡Joder, Elsie!!... no, no me hagas caso… hiciste bien en despertarme…”


Es un nuevo día en el departamento de detectives de nuestros protagonistas. Han pasado dos días desde que aceptaron el caso compartido con Haqua y su compañera Kusunoki. Esos dos días, Keima actúa un poco inquieto, esto prende la curiosidad de Elsie, así que de una vez por todas, ella hizo la pregunta.

“Kami-nii-sama, ¿Usted ya conocía antes a Ayumi-san?”

“Eso es algo que no te incumbe”, respondió de forma fría Keima, quién como acostumbraba leía uno de los tantos libros que conseguía.

“¡Pero vamos!... usted ha tenido malos sueños cada vez que duerme desde que la vio… es de suponer que sea conocida o que… sea una demonio que venga por usted…”, decía Elsie con intento de asustar a su compañero.

“Primero: ¿Cómo le voy a tener miedo a un demonio si ya tengo a uno de compañero?... Segundo: ¿Acaso crees que moviendo tus manos como ondas me asustarían?... y tercero: ¡¡¿Como no quieren que tenga malas pesadillas con ella?!!”, gritó Keima exaltado, asustando de forma correcta a Elsie, para después calmarse y seguir leyendo. “Si no te quedo claro con esto… sí, la conozco…”

“¿Pero por qué actúa así?”, cuestiono de nuevo Elsie, haciendo que Keima dejara el libro por la paz y le miraba con seriedad.

“Déjame enseñarte algo, mi boba aprendiz”, dijo Keima, acomodándose sus lentes con una mano. “ ``No importa qué grado de maldad, de que tipo sea o lo que hizo…  una mala persona, siempre se quedara grabada en tu alma´´ ”

“Aaaaah… no entendí”

“Es algo simple Elsie… así como con las pistas, las malas personas… por más pequeñas que sean sus malas acciones, siempre se van a tomar en cuenta, y mucho más, cuando sea un caso relacionado al tuyo… pongamos por ejemplo: se seguirá reconociendo al primer villano del volumen uno de esta historia, a pesar de ser mucho tiempo desde que sucedió ese caso, lo tengo aun en mente aunque fuera un villano X de relleno”, explicó Keima, captando la atención de Elsie que anotaba en su Hagoromo. Cuando Keima finalizo, Elsie levanto la mano en busca de una respuesta, a lo que Keima le dio el permiso de preguntar por última vez.

“¿Me puede contar que pasó entre Ayumi y usted, Kami-nii-sama?”


La conocí en mis días de secundaria, en esos tiempos era un alma libre que disfrutaba de leer los diferentes mundos de los libros y llevaba calificaciones excelentes… lo que me llevaba a ganarme los celos y el odio de varios de mis compañeros… pero no era mi molestia… hasta que obtuvo el puesto de líder abusón aquella chica.

“Bookomega”… fue el apodo que recibí por mis lentes y mi obsesión por los libros… el sobrenombre que cargue por el resto de mis días de estudio y por lo que me gane las burlas de mis compañeros…


“Pero es solo un apodo… no tiene que ponerse así por un apodo…”, intentó apoyar Elsie.

“No… el apodo no fue el problema… solo fue el comienzo de sus abusos”, agregó Keima. “Empezó a golpearme, meterme el pie por los corredores, abandonarme en nuestro turno de aseo con la excusa del club de atletismo… pero lo que en realidad me dolió… fue esto…”

Abriendo uno de los cajones, Keima sacó con cuidado una pequeña caja de cartón. Colocándola en el escritorio y abriéndola, Elsie se acercó a observar lo que estaba siendo cuidado en la caja.
Un libro es lo que estaba dentro, dañado de la cubierta y haciendo ilegible el título de la obra; Elsie quiso tocar el libro, pero Keima le pegó en la mano haciendo que retrocediera.

“Esta es mi prueba de que el mundo de las novelas es mucho mejor que la realidad”, dijo Keima sin apartar su mirada de aquel libro hasta que lo volvió a guardar. “Pero bueno… Elsie, nos movemos…”

“Cierto… hoy quedamos reunirnos con Haqua para practicar… ¡¡vamos, Kami-nii-sama!!”



“¡¡Qué bueno es verlos, pensé que te saldría lo gallina  y te quedarías en casa a seguir leyendo libros!!”, se mofaba Haqua, una vez que ya estaban reunidos los cuatro en un pequeño parque de la ciudad. “Como líder del caso, yo seré la encargada de ver sus avances en cuanto a la disciplina que les tocó… tenemos dos semanas para el evento y debemos ganar a toda costa o al menos, fraternizar con nuestro objetivo, Takahara Ayumi”

“Pondré mi empeño en ganar la carrera”, contestó Keima rápidamente, molestando a Haqua que quería golpearlo.

“Es pero que ustedes dos se pongan firmes en este caso… no aceptare debilidades y mucho menos que tiren la toalla a mitad del camino”, decía Kusunoki, en tono de enfado.

Del Hagoromo de Haqua, ella sacó las herramientas necesarias para algunas de las disciplinas por las que entrenarían, tales como: el martillo (la bola de acero con la empuñadura para lanzarla) y las vallas (los obstáculos para la carrera del Elsie).
La otra pequeña demonio ayudo con la vestimenta de Keima y suya, mientras que Haqua igual cambiaba su atuendo por uno deportivo; a diferencia de todos, Kusunoki al quitarse la gabardina café, mostró que ya vestía con pantanlon y camisa deportiva.

“Me siento algo… no sé, mal… vestir así…”, decía Haqua sonrojada pocos segundos después de ver como mostraba mucho de sus piernas con el short azul que llevaba.

“Yo por ti no me preocuparía por las piernas…”, agregó Keima que calentaba en su lugar. Haqua volteo con Elsie y Kusunoki, y vio la ``gran´´ diferencia entre ellas, captando la idea que Keima había dicho.

“¡¡Morirás Katsuragi!!”, amenazó Haqua correteando a Keima alrededor del parque.

“Kami-nii-sama sí que disfruta de molestar a Haqua…”, dijo Elsie suspirando.

“No es solo eso… ese chiquillo es algo ingenioso”, comentó Kasuga, que ya se encontraba al lado de ella. “Ése tipo a primera vista se ve que es un debilucho total… un entrenamiento normal no lo llevaría a estar en forma para el evento de atletismo… pero, sí lo podría estar… si entrenara de una forma peligrosa e impredecible”

“¿Entonces molesto a Haqua propósito para provocarla y obligarle a perseguirle?... tiene sentido, se ve como Kami-nii-sama pone todo su empeño en escapar de Haqua je je…”, dijo Elsie algo apenada, al ver al par de dos moviéndose por todo el parque; en ambos sujetos se veía el aura desesperada de escape y en el otro, el aura desesperada de muerte.

“Aunque necesitará más…”, terminó Kusunoki, al ver como Keima no aguanto más y se echó al suelo por el cansancio mientras era pateado por Haqua constantemente.



“Mmm… que grupo interesante… ¿se supone que esos serán nuestro rivales?”, pregunta un joven de pelo oscuro y chino, no muy lejos del parque.

“Al menos se divierten…”, respondió Ayumi, quien estaba junto a su equipo, vigilando a sus rivales.

“Divirtiéndose o no… los aplastaremos, conseguiremos nuestra revancha…”, dijo la mujer más adulta de todos, de pelo corto  oscuro y que dejaba un largo fleco en su blanco rostro que mostraba una pequeña sonrisa.

“Je je… se llevara una buena sorpresa de encontrarnos como rivales, ¿verdad, Nikaidou-sensei?”



“¿Qué pasa Kami-nii-sama?”

“… Es nada… es mi imaginación tal vez”



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