“¡¡Qué bien que Haqua venga a visitarnos!!, la otra vez fuimos interrumpidas por el trabajo, pero ahora estamos descansando…”
“Jeje perdona Elsie, pero esta vez vengo por asuntos de trabajo”
“¿Trabajo dices?...”
Es tarde en el departamento TMGOK, en la tranquilidad de facto que tenían nuestros protagonistas entre caso y caso, una visita llego sin invitación.
Haqua llegó a por ellos, por un trabajo extra… cosa que hacía interiormente enojar a Keima que gozaba de leerse las últimas novelas que habían salido al mercado.
“Katsuragi… ¿aceptas el trabajo o no?”, pregunto Haqua sin perder tiempo al joven sentado en su escritorio.
“¿Qué dices?... no estaba prestando atención…”, respondió Keima sin tomar debida atención, cosa que hizo enfadar a Haqua y esta lo golpeo hasta que Elsie intervino.
“No tengo el suficiente tiempo para ponerme en estos jueguitos… di tu respuesta o me buscaré a otro…”, amenazaba de una forma inútil Haqua.
“Vamos, Kami-nii-sama… es raro que Haqua venga con nosotros por nuestra ayuda…”
“¡¡¿Por su ayuda?!!”, interrumpió Haqua sorprendida. “Yo solo vine por su refuerzo, no como ayuda… suficiente tengo con mi pareja…”
“Por cierto… ¿quién es la pareja de Haqua?”, pregunto Elsie muy interesada.
“Bueno… mi pareja es algo… fuerte…”, respondió entre cortada la chica de pelo morado. “Como sea, ¿aceptais o no?”
“¿Qué es lo que ganaremos con ello?”, pregunto Keima.
“Claro que dinero… pero podemos llegar a conseguir un extra si somos exitosos…”, chantajeaba Haqua con una mirada confiada. “Para que vean que soy tolerante… les daré tiempo de responder hasta hoy en la noche…”
“¿Y ese trabajo no era tan urgente como decías?”, pregunto ahora Elsie.
“Lo es… este caso no se puede atrasar para nada… por eso tengo hasta hoy para comunicarle a mi cliente si aceptaron ustedes o no”, explicaba Haqua seria.
“Si es un trabajo que no se pueda aplazar y necesite de ayuda de más de dos detectives… debe ser un trabajo difícil… me suena a un reto, y un Dios no se hace atrás ante un duelo”, decía Keima con decisión levantándose de su asiento, “No tienes que esperar más… nuestra respuesta es que aceptamos el trabajo…”
“¿Y eso que te llegaron las ganas de trabajar, Katsuragi?”
“Bueno… como los fondos ``M´´, me fueron cancelados y hora me mantengo con lo que gano en los casos… y ya me he gastado mucho… quiero más para las próximas salidas de novelas… en especial la de Aoyama-san”, respondía Keima tranquilo.
Estrujándose las manos, Keima dio por hecho su participación en el trabajo, aun sin saber de que trataba este. Separándose, la chica de pelo morado de despidió con una sonrisa a Elsie que hizo lo mismo después.
“Hmmm… tal vez debí preguntar que era ese ``extra´´ que mencionaba Haqua… sea como sea, si requieren a cuatro personas en el caso…”, pensaba Keima tranquilo mientras era observado por Elsie con detenimiento.
“Kami-nii-sama…”
“¿Qué quieres, Elsie?”, pregunto Keima.
“… ¿Salimos a jugar afuera?”, respondió con una petición ella.
Keima le observo serio fijamente por unos segundos, y después se levanto de su escritorio, haciendo ilusionar a Elsie; después de que se metiera al baño y regresara a sentarse en el escritorio para seguir leyendo, la chica no hizo nada más que sentarse en el sillón y prender la televisión.
“Muuy bien, ya que están aquí es hora de movernos a trabajar”, les decía Haqua feliz al ver llegar a Keima y Elsie para el caso.
El punto de encuentro era fuera de un gran estadio, era temprano con un poco de viento que refrescaba un poco del calor del sol que estaba encima de ellos. A pesar de las palabras de Haqua, Keima y Elsie no se movían para nada como esperando a alguien, cosa que hizo enojar a Haqua y preguntarles el motivo de tal acción.
“Somos tres Haqua… ¿no vas a esperar a tu compañero?”, pregunto Elsie mientras volteaba a ver a su alrededor a alguien que se dirigiera con ellos.
“Ehh… mejor olviden eso… tenemos que comenzar nuestro trabajo ya… como dije, esto no se puede detener”
“Pero… ¿Este es el lugar del caso?”, pregunto ahora Keima observando serio el estadio frente a ellos.
“Sí”, respondió rápido Haqua, “Aquí resolveremos el caso… las cuestión es que…”
“Veamos… así que estas personas son las que llamaste para auxiliarnos… tienes muy malos ojos para escoger personas”
Apareciendo en un mal momento para Haqua, la persona que tanto ansiaba Elsie en ver llego.
Una chica grande, de pelo largo castaño oscuro y ojos del igual color vistiendo igual una gabardina beige, mostraba una expresión de molestia al ver a Elsie, Keima y Haqua.
“Dime, ¿Por qué pediste ayuda de estos enclenques?, no creo que sean capaces de mantener la misión…”, decía con un tono arrogante es chica sin cambiar su expresión.
“Bueno… esta chica es mi actual compañera… Kusunoki Kasuga”, presentaba Haqua sin mucha energía.
“Para ustedes soy Kusunoki”, agrego esa chica. “¿Qué están esperando?, el trabajo nos espera…”
Viéndose las caras los unos con los otros, todos decidieron seguir el paso de la molesta Kusunoki que no les esperaba y se dirigía adentro del estadio. La actitud de esa chica no molestaba del todo a Keima, sino era otro punto que se le había escapado antes.
“Haqua… ¿De qué va esta misión?”, pregunto Keima mientras seguían caminando.
“Cierto, no te conté los detalles de la misión”, se decía ella misma recordándolo bien, “Bueno, lo sabrás cuando entremos… y eso seráaaa…”
Cegado por la luz fuerte, poco a poco Keima observaba lo que estaba frente a él.
Muchos asientos a los costados, una gran pista de carreras y en medio de esta, muchos objetos variados de otros deportes; también, habían varias personas en ese campo, practicando con emociones diferentes para cada uno.
Keima al poco instante, relacionando el lugar con las palabras de Haqua y Kusunoki, digirió lo que iba por suceder. Sin dar explicación, dio media vuelta e intento irse, pero fue detenido por el vestido de Elsie y el de Haqua.
“Katsuragi… participar en este evento es nuestra misión”, reponía Haqua confiada.
“¡¡¡¿Quéeeee?!!!”, grito Elsie al enterarse. “Pero, ¿Qué se supone que haremos?, somos principiantes en esto…”
“Es por eso que te dije que consiguieras a otros candidatos más capaces”, mencionaba una vez más Kusunoki que calentaba en su lugar, estirando sus extremidades. “Con esto, nuestra misión puede estar al borde de…”
“Kusunoki… por favor confía en mi decisión…”, le pidió Haqua confrontándola a los ojos.
“Tss… como sea… más vale que al menos sirvan de algo”, bufó Kusunoki ignorando las miradas de los demás.
“Chicos, ¿observan a la persona de allá?”, señalo Haqua a lo lejos, en específico, a una chica de pelo corto oscuro calentando en el campo. Keima y Elsie observaron y preguntaron que tenía esa chica en especial. “Bueno, esa es a la chica que venimos a investigar”
“¿Qué es lo que pasa con ella?”, pregunto Keima.
“Mi cliente es parte de la policía, tiene las sospechas de que ella esté conectada a un grupo rebelde… ella es una atleta semi-profesional en 800 metros planos, así que aprovechando este evento, nos infiltraremos en los juegos y averiguaremos de ella”
“¿Y como se supone que saquemos información?”, pregunto de nuevo Keima.
“Tss… pues claro que entablando una amistad con esa chica…”
Un gran silencio se hizo pasar después de que ella terminara de hablar, haciendo que, Keima empujando a Elsie intentaran de nuevo salir del lugar.
“¡¡Vamos, no puede ser una mala idea!!”, gritaba Haqua Enojada. “Como sea… hay un segundo punto… y ese es ganar este evento… se dice que su grupo actuara cuando ella y su equipo de atletismo ganen el oro”
“Entonces… si su ``grupo´´ esta tan confiado en que ella y su equipo ganen el oro… han de ser muy buenos”, dijo Keima analizando la situación y siendo asentido por Haqua. “Muy bien… entonces…. ¿Por qué nos llamaste a nosotros?”
“¡¡Deja de joder con eso!!”, grito Haqua arremetiendo contra Keima, que solo se cubría su rostro mientras estaba en el suelo y gritaba de dolor.
“¡¡Po-por favor!!... déjenme concentrar…”, pedía Kusunoki un poco temblorosa pero con voz firme. Keima y Haqua escuchando, se levantaron del suelo y se quedaron en silencio.
“Bueno, de una vez les explico… los equipos que concursaran en este evento son de cuatro, por eso les llame… cada uno tiene que desempeñar un juego diferente… así que escuchen, que esto será lo que les tocará”, dando una pausa dramática, Elsie y Keima se le acercaron y prestaron atención en lo que diría. “Kusunoki jugará en el lanzamiento de martillo, aunque no parezca, tiene una increíble fuerza esa chica… tú Elsie, serás parte de la carrera de 400 metros con obstáculos… Keima… tú serás parte de la carrera de 800 metros planos y yo estaré en el de salto triple, ¿alguna duda?”
Haqua observo con curiosidad los rostros de Keima y Elsie, el de ella mostraba una gran ignorancia por el tema y el de él, una de desagrado.
“Es necesario ganar el oro, ¿verdad?”, pregunto Keima serio y Haqua asintió, “Muy bien… haré mi mejor esfuerzo”
Sin decir más, Keima se acercó al campo y observo con detenimiento a la persona que sería su rival.
“Me toca competir contra ti, Ayumi…”
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